«Vamos a contrapié»: Albon desvela la hoja de ruta de Williams entre Bakú y el coche del próximo año
Williams se debate entre continuar invirtiendo tiempo y recursos en el coche de este año y empezar a volcarse en el del año que viene. Alexander Albon ha hablado de este asunto, así como de las causas que están impidiendo al equipo alcanzar los resultados de 2025.

La teoría decía que, tras el fiasco del pasado invierno, Williams se recuperaría rápidamente y con la llegada del parón veraniego formaría ya parte del grupo que aspira a los puntos en cada carrera. Sin embargo, esto no ha sucedido y el equipo se ve obligado a tomar decisiones difíciles.
En medio de la incertidumbre sobre el futuro de Carlos Sainz, Williams tiene que elegir si mantiene su apuesta por el FW48 de esta temporada o, por el contrario, abandona ya su desarrollo para centrarse totalmente en el monoplaza de 2027.
Alexander Albon ha hablado de este asunto, así como de las principales causas de la crisis de Williams tras una temporada 2025 en la que Carlos Sainz incluso llegó a subir al podio en dos ocasiones.
Las mejoras, ¿funcionan o no funcionan?
Williams empezó la temporada con más de 20 kilogramos de sobrepeso y una aerodinámica deficiente. Desde entonces, el equipo ha introducido diversas mejoras para revertir esta situación, pero tras el espejismo de Miami, Canadá y Mónaco, el coche ha vuelto a la parte baja de la parrilla.
En Silverstone, Carlos Sainz afirmó que las mejoras introducidas en el coche no cumplían las expectativas generadas en las simulaciones. En cambio, a su llegada a Spa-Francorchamps para disputar el Gran Premio de Bélgica este fin de semana, el discurso fue distinto: «Viéndolo en retrospectiva, sinceramente, hizo más o menos lo que esperábamos. Esperábamos un par de décimas y las obtuvimos».
Quizá producto de la estrategia de comunicación de Williams, lo cierto es que Alexander Albon también ha adoptado este último discurso en Spa-Francorchamps, asegurando que las nuevas piezas «se comportaron como esperábamos. Obviamente, siempre queremos más porque deseamos reducir la diferencia, pero en realidad cumplió con lo prometido».
Los rivales de Williams no bajan el ritmo
Independientemente de si el desarrollo de Williams es eficaz o no, es un hecho que los equipos rivales mantienen la ventaja sobre el equipo británico. Alexander Albon reflexiona acerca de esto, apuntando que el déficit del comienzo de la temporada supone un lastre excesivo.

«Más que nada, otros equipos han introducido mejoras. Nosotros tuvimos una pequeña en Silverstone. Funcionó, pero también hay que ser honestos: la diferencia con los demás coches de la zona media es tal que las mejoras que tenemos en el coche aportan rendimiento, pero no lo suficiente como para competir con ellos», lamenta el piloto tailandés.
«Simplemente estamos por detrás por cómo empezamos el año. Nuestras actualizaciones llegaron tarde. Probablemente hemos introducido menos mejoras que los demás equipos, así que estamos pasando por esa fase. Estamos en una fase de reconstrucción. Tenemos mucho trabajo por delante», reitera Alexander Albon.
El FW48B de Bakú será mucho más ligero
Aunque Williams ha introducido mejoras en varios grandes premios, tiene pensado realizar una profunda revisión del monoplaza a finales de septiembre en el Gran Premio de Azerbaiyán. Albon insiste en que el equipo está abordando muchos cambios estructurales para mejorar su rendimiento general y, al mismo tiempo, trabaja en desarrollar el monoplaza actual.
«Se están produciendo muchos cambios en la fábrica, y en muchos sentidos es frustrante, pero hay que tener paciencia. Se está trabajando mucho entre bastidores, y todo para bien. Pero al mismo tiempo, lamentablemente, parece que algunas de las mejoras y los procesos tardan un poco más», argumenta Albon.

«Mientras tanto, tenemos una mejora para Bakú. Veremos si nos permite competir con los equipos de la zona media. Da la sensación de que todo este año hemos estado un poco a contrapie», reflezxina, antes de señalar el que considera es el principal punto débil del FW48.
«Lo más importante para nosotros es el peso. Ha sido un tema recurrente, y sabemos que ese es el objetivo principal de esa mejora. Sigue habiendo otras áreas: sabemos que en carga aerodinámica pura no estamos a la altura de otros equipos, así que todavía tenemos que trabajar en eso», resume Albon.
Es momento de pensar en 2027
Ahora bien, Williams no puede limitarse a renovarse por dentro y a mejorar el coche de este año: con el parón veraniego ya a la vista, el resto de equipos empieza a destinar recursos al desarrollo del monoplaza de 2027.
Williams no puede permitirse quedarse atrás en ese sentido, y menos aún por intentar enderezar una temporada de la que pocos resultados podrá obtener a estas alturas. Por esa razón, el equipo ya lleva un tiempo trabajando en el futuro FW49.
«Ya estamos trabajando en el coche del año que viene desde hace bastante tiempo», confirma Alexander Albon. «Estamos dedicándole cada vez más tiempo al simulador. Esto no significa que vayamos a abandonar este coche, pero también pensamos a largo plazo, por el bien del equipo».
Las carreras, un banco de pruebas
Con el objetivo de que el nuevo coche no herede los defectos del actual, Williams ha estado utilizando las carreras en las que optar a los puntos era imposible como test. «Para darte un ejemplo, convertimos nuestra carrera del domingo [en Silverstone] en una especie de sesión de pruebas con el alerón delantero».
«Lo escaneamos y nos aseguramos de que la correlación sea correcta con el túnel de viento. Carlos y yo estuvimos en el simulador el martes y el miércoles, turnándonos para asegurarnos de que sentíamos lo mismo en el simulador que en la pista», añade Alexander Albon.
«También tenemos reuniones con el equipo de aerodinámica y con todo el equipo, en realidad, para repasar la mejora, las sensaciones y asegurarnos de que todos estemos de acuerdo con la siguiente mejora», desvela el tailandés.
«¿Está haciendo lo que queríamos? ¿Vamos en la dirección correcta? ¿Hay algo adicional que los pilotos hayan sentido con ese nuevo alerón delantero, por ejemplo, que tal vez no esperábamos? ¿Tenía alguna característica única que nos gustara o no quisiéramos? Eso es todo, en realidad. Es un trabajo muy colaborativo», concluye.
