Stroll se despide del Aston Martin AMR26 citando sus 6 grandes defectos (y 4 son responsabilidad de Newey)
El Aston Martin AMR26 disputará su última carrera este domingo en Spa-Francorchamps. Lance Stroll, que está deseoso de despedirse de un monoplaza que cuenta con numerosas limitaciones, tanto de chasis y aerodinámica como de motor, ha desglosado los problemas a los que se enfrenta cada vez que sale a pista.

Parecía que no llegaría nunca, pero por fin llega el momento de despedir al Aston Martin AMR26, uno de los peores monoplazas de este siglo en la Fórmula 1 y que rivaliza con el McLaren MP4-18 por ser el peor coche jamás diseñado por Adrian Newey.
En el próximo Gran Premio de Hungría, que se disputa la semana que viene, el equipo británico estrenará el ansiado AMR26B, un coche que conserva la nomenclatura del actual al basarse en el mismo monocasco, pero que en realidad ha sido totalmente rediseñado.
Nueva aerodinámica, chasis aligerado, suspensiones modificadas, unidad de potencia actualizada... el AMR26B debe permitir a Aston Martin volver a competir en la Fórmula 1 y no solo comparecer, como ha ocurrido hasta ahora.
Los cuatro grandes defectos del diseño de Newey
Cuando el Aston Martin debutó en el Gran Premio de Australia, el equipo estaba convencido de que el problema estaba en la unidad de potencia de Honda, que, además de ser muy poco potente, generaba unas vibraciones exageradas que no permitían completar más de un puñado de vueltas sin que algo se rompiera.
Pero Adrian Newey no tardó mucho en darse cuenta de que, en realidad, todo el coche era un desastre de principio a fin. Y Lance Stroll ha querido 'despedir' al AMR26 enumerando todas y cada una de sus limitaciones.
En primer lugar, a modo de reflexión general, el piloto canadiense aclara que con el nuevo AMR26B «la única opción es avanzar, así que eso es positivo. La verdad es que ahora mismo la situación es bastante mala. No hay nada destacable, nada que nos guste de nuestro coche, no tiene puntos fuertes, así que solo podemos mejorar».
Una aerodinámica inestable
A continuación, comienza a describir los problemas del coche actual, señalando que su «inestabilidad en la entrada y en la frenada a velocidad media-baja. Y luego tenemos este tipo de pérdida aerodinámica, esa pérdida de sustentación frontal, del alerón delantero, donde simplemente perdemos el control en las curvas de alta velocidad, así que hay algunas limitaciones».

Lo que Lance Stroll apunta es producto de un mapa aerodinámico defectuoso que genera un comportamiento errático del monoplaza y lo vuelve impredecible para el piloto.
En Silvertone, se volvieron virales unos vídeos que mostraban al canadiense sufriendo un subviraje brutal que le hacía salirse de pista casi en cada curva. De hecho, fue penalizado hasta en tres ocasiones por esa razón.
A este respecto, el compañero de Fernando Alonso explica que «algunas de estas pérdidas aerodinámicas son muy difíciles de detectar en los sensores de presión y de identificar su origen».
«Así que intento darles una idea más clara a los ingenieros de Silverstone que se encargan de la aerodinámica y demás, de lo que sentimos en el coche. A veces les resulta difícil percibirlo solo con los datos», añade, afirmando que su forma de pilotar en el trazado británico obedecía a un intento de aportar más datos a los ingenieros.

Los niveles de agarre tampoco son suficientes
No cabe duda de que la aerodinámica del AMR26 es producto de un diseño mal planteado, pues el coche no es capaz de proporcionar niveles consistentes de carga aerodinámica a lo largo de toda la fase de frenada y giro en curva.
Pero los problemas del coche no acaban ahí, ya que los niveles brutos de downforce tampoco cumplen los estándares, según confirma el propio Lance Stroll
«Esperamos mejorar algunas características, sobre todo la carga aerodinámica, pero también corregir algunos de los problemas aerodinámicos que hemos tenido durante mucho tiempo. Necesitamos generar mucha más carga aerodinámica y esperamos conseguir un coche más equilibrado y, sencillamente, más agradable de conducir», apunta nuevamente el canadiense.
Los problemas que Honda debe resolver
Todo lo anterior es responsabilidad directa de Adrian Newey y un diseño fallido desde la base. Sin embargo, Honda también tiene una considerable cuota de responsabilidad en el mal rendimiento del monoplaza.
En estos cuatro meses de competición que ya hemos superado, la marca japonesa ha resuelto los problemas de vibraciones y, aunque todavía no ha alcanzado una fiabilidad óptima, al menos esta es ya aceptable.
Asimismo, Honda ha contribuido a que Aston Martin solvente los problemas de desincronización de la caja de cambios que tantos problemas dieron en Miami, Canadá y Mónaco, pero sigue teniendo tareas pendientes.
«Tenemos mucho trabajo por delante en cuanto a la manejabilidad», expone Lance Stroll a este respecto, antes de añadir que también andan escasos de «potencia».
Honda esperará hasta el Gran Premio de Países Bajos para introducir su particular RA262H en su versión B, la unidad de potencia que ha sido desarrollada en los últimos meses con el objetivo de equipararse al menos al rendimiento de los Ferrari y Audi.
Esto quiere decir que en Hungaroring, el nuevo Aston Martin AMR26B debutará portando todavía la unidad de potencia actual, por lo que su potencial será limitado.

Hungaroring, el circuito perfecto para evaluar el nuevo coche
Pero, aunque el AMR26B debute en Hungaroring con el motor 'viejo', Lance Stroll considera que esto no supondrá un problema a la hora de evaluar el salto de calidad del monoplaza.
«Creo que Hungría es una buena prueba. No es un circuito que dependa mucho de la potencia, sino del chasis, así que esa es la prueba», argumenta el canadiense. «Si seguimos siendo muy lentos en Hungría, entonces la potencia que llegue en Zandvoort no va a solucionar todos nuestros problemas».
«No es un circuito que dependa mucho de la potencia, así que es uno de esos lugares donde se necesita carga aerodinámica y un buen equilibrio. Si nos mostramos mucho más competitivos en Hungría, creo que será una buena señal para el resto de la temporada», concluye Lance Stroll.
