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    Pirelli y el problema de la lluvia en la F1: «Con los neumáticos no hay solución»

    Los neumáticos de lluvia extrema no podrán solucionar el problema, afirma Mario Isola.

    Tras lo ocurrido en el Gran Premio de Bélgica y ahora en Sochi, la Fórmula 1 piensa en manera de lograr que los Fórmula 1 sean más conducibles con lluvia intensa. Sin embargo, Pirelli no cree que pueda hacer mucho con su producto.

    Lo vivido en el Gran Premio de Bélgica supuso un toque de atención muy serio a la Fórmula 1, que no obstante lleva años arrastrando un problema en condiciones de lluvia intensa.

    Y este fin de semana en Sochi la situación se está repitiendo, con la cancelación de todas las sesiones de las categorías inferiores y, de momento, también los Libres 3 de la Fórmula 1.

    Muchos apuntan a los neumáticos de lluvia de Pirelli, pues consideran que tienen un rango de uso muy concreto que no contribuye a que los monoplazas cuenten con el agarre necesario en un amplio abanico de situaciones.

    Sin embargo, Mario Isola considera que la solución no es sencilla, pues podría crear otros problemas subyacentes. «Hablé con mucha gente después de Spa, porque obviamente nadie quiere volver a ver otro Spa, con gente esperando durante horas y que luego no pase nada. En lo que respecta a los neumáticos, podemos hacer muy poco porque están diseñados para garantizar la transición entre el mojado completo y el intermedio, y cambiar este objetivo de diseño no es ideal porque entonces puedes crear un espacio».

    La visibilidad

    El responsable técnico de Pirelli incide en un punto determinante, la visibilidad. Diseñar unos neumáticos que evacuaran más agua haría que esta empeorara aún más.

    «Hacer un neumático que sea más capaz de dispersar el agua no ayudaría, porque esto aumentaría el rocío, empeorando aún más la visibilidad. Por lo tanto, esto probablemente lo empeoraría. Realmente no sé qué podríamos hacer en cuanto a los neumáticos».

    «El hecho de que en 2017 introdujéramos los neumáticos más anchos también ha aumentado el rocío. Los neumáticos de lluvia anteriores eran capaces de dispersar 60 litros por segundo a 300 km/h, y ahora estamos hablando de 85», informa Mario Isola.

    «Y, por supuesto, es más agua en suspensión. A menos que encontremos una manera de bloquear el agua evitando que sea rociada, realmente no sé qué podemos hacer. Honestamente, no tengo una solución para eso».

    Circuitos adaptados

    Una de las soluciones que Isola propone es la adaptación de los circuitos para que estos sean más capaces de drenar el agua depositada en el asfalto, reduciendo así de manera considerable el aquaplaning y la estela de agua que tanto dificulta la visibilidad.

    «Creo que con el conocimiento que tenemos ahora, probablemente sea posible diseñar un asfalto capaz de evitar el agua estancada, o diseñar circuitos con una especie de campana, lo que podría mantener el agua alejada de la pista. No es fácil, obviamente no podemos pedir rediseñar todos los circuitos. Pero algo se puede hacer con la experiencia que tenemos de las últimas carreras. Pero cuando tenemos demasiada agua, entonces es difícil», admite el italiano.

    «Y creo que es lo mismo para cualquier deporte al aire libre. Si la intensidad de la lluvia es enorme, detiene cualquier tipo de competición, fútbol o cualquier otro evento al aire libre», concluye.

    Fuente: Motorsport.com / Fotos: Pirelli Motorsport