«Fue de los fáciles»: así se coló Acosta entre Márquez y Bezzecchi a 340 km/h en el GP de Aragón
Pedro Acosta se coló en el segundo puesto del GP de Aragón aprovechando el pulso aerodinámico entre Marc Márquez y Marco Bezzecchi en la recta de Motorland. Los tres pilotos analizan por separado una maniobra que el murciano describe como de las más sencillas de su carrera.

Motorland nos regaló una de las carreras más vibrantes del campeonato hasta la fecha, con Marc Márquez firmando su cuarta victoria de la temporada y reduciendo su desventaja en la general a solo 19 puntos con respecto a Jorge Martín.
Pero el resultado final, con el de Cervera por delante de Pedro Acosta y Marco Bezzecchi, se dio tras un instante muy concreto que resumía la carrera entera: la pelea a rebufo entre el Ducati y el Aprilia en la recta de atrás, y el hueco que esa pelea dejó abierto para que Acosta se colara al interior.
En la vuelta 6 de 23, Márquez se metió por dentro de Marco Bezzecchi entre las curvas 14 y 15 para arrebatarle el liderato, aunque el italiano no se rindió fácilmente.
Ya lanzados a más de 300 km/h por la recta trasera, lo que siguió se convirtió en el momento más comentado del fin de semana: las dos motos empezaron a engancharse por efecto de las turbulencias aerodinámicas, sin que ninguno de los dos pilotos pudiera abrir espacio entre ellos. Ese instante de indecisión es, según los tres protagonistas, la verdadera explicación de todo lo que llegaría a continuación.
El pulso a 340 km/h entre Márquez y Bezzecchi
Márquez relató después cómo se vivió ese tramo desde dentro: «Ahí vamos a 330 o 340, es increíble con estas motos, porque ha habido un momento que íbamos en paralelo, yo me quería alejar, él se quería alejar y no podíamos, se enganchaban las motos».
El propio piloto de Ducati reconoció que la maniobra apenas estuvo controlada: «Si os fijáis en la repetición, en sexta a tope me ha hecho un caballito; es una cosa imposible». Para el nueve veces campeón del mundo, la explicación está en el propio diseño de las motos actuales: «Es verdad que con toda esta aerodinámica se crean unas turbulencias que son difíciles de entender para nosotros».
Bezzecchi, que llegaba a Motorland todavía tocado por la caída de julio en Sachsenring, describió la misma escena desde el otro lado del rebufo: «Digamos que cuando estaba junto a Marc, era como una resorte: yo quería alejarme, pero me arrastraba hacia él. Me acercaba y me alejaba sin querer, pero al final me quedaba demasiado a la izquierda y no pude soltar como quería, y Acosta se aprovechó ahí».
El italiano no se escudó solo en la física de las motos: también admitió que el murciano llegaba mejor a esa parte de la carrera. «Honestamente, creo que Pedro era más rápido que yo. Lo veía ganando tiempo vuelta tras vuelta. Me habría gustado luchar más y hacerlo más difícil, pero creo que él habría ganado».
Con Bezzecchi cediendo la segunda plaza, Márquez y Acosta se marcharon solos en cabeza hasta la bandera a cuadros. El de Cervera acabó imponiéndose por 1,7 segundos para firmar su cuarta victoria del año y la séptima de su carrera en Motorland, mientras que Acosta sumó su cuarto podio dominical de la temporada. Bezzecchi, tercero, se quedó sin premio pese a haber salido desde la pole.

Acosta, el beneficiado: «No ha sido un adelantamiento como tal»
Con Márquez y Bezzecchi enredados por dentro, a Acosta le bastó con mantener su trazada por fuera para colarse en el hueco que ambos dejaron. Así lo resumió el piloto de KTM, restándose mérito por una maniobra que había levantado a todo el mundo de sus asientos.
«No, bueno, ha sido de los fáciles», aseguraba el murciano. «Al final había mucha diferencia de velocidad y yo estaba muy a la derecha y ellos muy a la izquierda. Ha sido hacer mi línea normal, solo que llevando cuidado con alguien que estaba dentro».
Preguntado de nuevo por la maniobra y si era una de las mejores de su trayectoria profesional, Acosta insistió en rebajarla: «He tenido adelantamientos mejores. Este ha sido fácil porque al final la diferencia de velocidad era mucha. Yo estaba muy a la derecha y él muy a la izquierda. No ha sido un adelantamiento como tal. He tenido mejores».
«Ha quedado bonito para la televisión», remató el murciano, que sigue esperando su primera victoria en el Mundial de MotoGP. El año que viene, ya como compañero de Marc Márquez en el equipo oficial de Ducati, estas empezarán a ser más una obligación que un deseo.
