El Alfa Romeo Cuorerosso muestra el camino para renovar el Giulia con un diseño radical y un V6 híbrido
Alfa Romeo presenta en el Salón de París el Cuorerosso, un prototipo de cuatro puertas y 4,7 metros de largo con un motor V6 híbrido de 2,9 litros y tracción total Q4 que actúa como manifiesto de diseño de la marca y deja entrever cómo serán los próximos Giulia, Giulietta y el sustituto del Tonale.

Alfa Romeo atraviesa uno de los momentos más delicados de su gama reciente, y el Cuorerosso es su respuesta. Su nombre significa «corazón rojo» y reúne dos símbolos de la marca: el color rojo, que representa la pasión, y el corazón, que alude al vínculo emocional entre coche y conductor. La firma lo define como una declaración de intenciones y como un manifiesto de diseño.
No es un modelo de producción, sino un prototipo que condensa los valores de la marca y anticipa el moderno y renovado lenguaje estético. Ese estilo llegará a los futuros Alfa Romeo, empezando por el Giulia, que lleva más de once años en el mercado, y por el Giulietta, que la marca tiene en proyecto. Alfa también prepara un SUV del segmento C que sustituirá al Tonale.

El Alfa Romeo Cuorerosso es un coupé de cuatro puertas
Alfa Romeo describe al Cuorerosso como un coupé de 2+2 plazas, aunque en la práctica es un cuatro puertas con una medidas, que puedes ver a continuación, pero que llaman la atención porque apenas es 50 milímetros más grande que el Giulia que se encuentra a la venta.
| Medidas del Alfa Romeo Cuorerosso Concept | |
|---|---|
| Largo | 4,70 m |
| Ancho | 1,98 m |
| Alto | 1,33 m |
| Batalla | 2,93m |
Medidas oficiales comunicadas por el fabricante.
La marca del Biscione también ha anunciado el peso, cosa muy inusual cuando se trata de un concept car, apuntando a 1.750 kilogramos. Una cifra tan redonda que no es casual, ya que remite al 1750 Berlina de finales de los años 60 y a la cilindrada redondeada de varios motores de la marca, una referencia que Alfa mantuvo incluso con el 159.
Las cotas colocan al Cuorerosso en el terreno de una berlina deportiva del segmento D. Además, la longitud de 4,7 metros parece una referencia también para el resto de modelos de la marca italiana, siendo la medida máxima en el largo de los futuros Alfa Romeo, incluidos el nuevo Giulietta y el sucesor del Tonale.
El frontal está dominado por el «Scudetto», la característica parrilla triangular que identifica a la marca de Arese, y por unos faros extremadamente finos que le dan una mirada agresiva. En el perfil destaca la forma de cuña, con unas llantas de diseño rotativo.
La zaga es truncada y lleva unos pilotos traseros redondos de aspecto desafiante, una trasera inspirada en la del extinto 8C Competizione. Sobre ella hay un gran spoiler, y el centro del paragolpes integra dos salidas de escape colocadas en vertical. El conjunto busca el aire del coche de carreras, con guiños al pasado deportivo de la marca.

El interior del Alfa Romeo Cuorerosso, un guiño al 33 Stradale
Para el habitáculo, al que se accede a través de unas puertas de apertura inversa, los diseñadores han mirado a la propia historia de Alfa Romeo, en concreto al 33 Stradale de 1967 y a su reinterpretación moderna. El resultado es un interior minimalista pero lleno de pequeños detalles.
Tras el volante hay un gran indicador central. Parece uno solo, pero en realidad son dos pantallas superpuestas que pueden separarse para mostrar uno o dos relojes, según el gusto del conductor. En un modelo de serie, esta solución se presentaría solo en formato digital.
El volante tiene tres radios y un diseño propio. En el radio central lleva el selector «DNA» de Alfa, con el que se eligen los modos de conducción. Un panel con mandos giratorios, pantalla y selector de marchas automático conecta el salpicadero con la consola central. Se trata de una disposición pensada para que el conductor tenga a mano lo esencial sin perder protagonismo en la conducción.

El motor del Cuorerosso, el esperado V6 híbrido
Alfa Romeo plantea el Cuorerosso como una plataforma capaz de albergar distintas motorizaciones, de modo que los motores de combustión seguirían junto a los sistemas eléctricos. En este prototipo, la propuesta es un V6 híbrido de 2.9 litros. El sistema es híbrido convencional, no enchufable, pero basado en el motor de seis cilindros que ha hecho grandes tanto a los Giulia como Stelvio Quadrifoglio.
El prototipo, del que no se sabe la potencia u otras prestaciones, sí dispone de tracción total Q4, con un árbol de transmisión de fibra de carbono y una transmisión automática tradicional. Son componentes que encajan con el carácter deportivo que la marca quiere subrayar, aunque no hay confirmación de que esta acabe llegando a un modelo de calle.
«Bellezza necessaria», la filosofía detrás del Cuorerosso
Alfa Romeo insiste en que sigue fabricando coches para quienes disfrutan conduciendo, modelos en los que la forma a veces prevalece sobre la función. Resume esa idea en el concepto «Bellezza Necessaria», la «belleza necesaria».
Esa filosofía afectaría tanto al nuevo Giulia, derivado de este prototipo, como al resto de la gama futura. La marca llega a esa etapa con una oferta muy reducida y con los sucesores del Giulia y del Stelvio retrasados. El Cuorerosso es la primera pista concreta de hacia dónde quiere ir.
