Comisario de la Unión Europea: "La relación bilateral de países como España con China va a cambiar"
El vicepresidente de la Comisión Europea para las áreas de Prosperidad y Estrategia Industrial carga contra la posición del gobierno de España, que dificultan lidiar con el problema de la exportación masiva de China, incluyendo coches y piezas de repuesto procedentes del gigante asiático.

En la Comisión Europea no andan precisamente contentos con algunas decisiones tomadas por varios de los gobiernos de la Unión Europea, entre ellos España. Las relaciones bilaterales tomadas con China dificultan una tarea importante: defender el conjunto de la industria europea de la exportación masiva que nutre al gigante asiático día tras día.
El volumen de exportación es tal que en estos momentos Europa tiene un déficit de comercio con China de 360.000 millones de euros - es decir, 1.000 millones cada día - y, si no cambian las cosas, pronto podría incrementarse esta cifra a unos 500.000 millones. Así lo ha constatado el vicepresidente de la Comisión Europea para las áreas de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, en una entrevista para Le Monde, Financial Times y Handelsblatt.

La UE, preocupada por las relaciones bilaterales con China
El problema no está sólo en la industria del automóvil, con cada vez más presencia de coches de origen chino, o en suministros de piezas, cada vez con más componentes traídos de China a un precio que los fabricantes europeos no pueden igualar (y las empresas chinas presentes en Europa, apoyados por subsidios de su gobierno, operan incluso a pérdidas en un 25% de los casos). Está en el sector químico, en la industria del metal, en las bombas de calor y, en general, en todo el tejido industrial europeo.
La dependencia es, evidentemente, desigual. Muchos países adquieren bienes de China por sus bajos precios y China, suministrador de Europa durante mucho tiempo, ahora ha crecido de tal manera que necesita exportar a Europa para mantener su economía funcionando dado que en su país ya tiene exceso de producción. El problema son los efectos de esa producción y cómo afecta a las empresas en Europa, además de otros problemas internacionales.
Objetivo, reforzar la defensa para industrias como la del automóvil
Tanto es así en sectores como el del automóvil, el de los químicos y herramientas o maquinaria que Séjourné afirma que la Organización Mundial del Comercio ya no puede defender sus intereses a corto plazo. «Ya es más un proyecto a largo plazo que debemos construir paso a paso. Necesitamos una respuesta europea porque los estados miembros han entendido el límite de las negociaciones bilaterales», declaró el comisario.

El pasado mes de abril, el presidente del gobierno Pedro Sánchez viajó hasta China para reunirse con empresarios y lograr acuerdos y alianzas. Según Séjourné, este tipo de acciones son precisamente las que juegan en contra de los intereses de la Unión Europea. «Durante mucho tiempo, todo el mundo pensó que podía sacar más de China que de sus vecinos. Los jefes de estado y primeros ministros han ido todos a China para crear alianzas, a menudo asimétricas. Los europeos nunca han hablado con una sola voz hacia China, lo que nos divide», comentó según recoge Le Monde.
"Eso va a cambiar", según el comisario
Precisamente en las negociaciones bilaterales hay un problema donde España está involucrada. De entrada, tanto España como Alemania parecen reticentes de dar señales negativas o que puedan provocar desconfianza a China - como es el caso de bloquear la prohibición a tecnología 5G de Huawei a nivel europeo, algo que Dinamarca, Suecia, Estonia, Letonia y Lituania, además de Reino Unido ya han llevado a cabo.

Peligro de volver atrás si no se defiende la industria como es debido
«Tenemos que enfrentarnos a China. De otro modo, será inevitable volver a las naciones-estado. En 3 o 4 años, los estados miembros nos pedirán autoridad para protegerse ellos mismos e implementarán medidas de control fronterizas», comenta Séjourné, quien ya ha sido crítico con la relación entre España y China en lo referente al sector del automóvil. Este viernes 29 de mayo habrá reunión respecto a las relaciones con China, preparando propuestas para la próxima reunión del Consejo Europeo del 18 de junio.
Al mismo tiempo, España está entre los países que están pidiendo a la UE aranceles para importaciones de China en sectores al completo (no algo específico, como el de los coches eléctricos). Francia, Italia y Países Bajos también han pedido algo similar, como también estaría a favor Alemania según publica Handelsblatt.
