GP BélgicaAlonso se teme lo peor en Spa-Francorchamps: «Un minuto con menos potencia que los F2»
El temido 'superclipping' volverá a ser protagonista en el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1 que se disputa esta semana en Spa-Francorchamps. Fernando Alonso avanza que, como en Silverstone, uno de los circuitos clásicos quedará arruinado por la normativa técnica.

En otros tiempos, el doblete formado por Silverstone y Spa-Francorchamps habría emocionado a pilotos y aficionados, pues no en vano se trata de dos de los circuitos que mejor exprimen el potencial de un Fórmula 1.
Sin embargo, las cosas han cambiado esta temporada a consecuencia de un reglamento técnico en el que la importancia de la parte eléctrica de la unidad de potencia ha provocado que los circuitos con curvas rápidas se conviertan en una guerra de estrategia energética.
En estos clásicos y otrora temidos virajes, los pilotos ven cómo ahora la gestión electrónica reduce la velocidad de forma escandalosa para recuperar energía que, posteriormente, será utilizada en las rectas. Algo que duele ver en todos los circuitos, pero que es especialmente perjudicial para la imagen del campeonato en los clásicos. Spa-Francorchamps no será diferente.
Alonso vaticina un minuto completo con menos potencia que un F2
Los monoplazas de Fórmula 2 actuales cuentan con una potencia aproximada de 640 CV gracias a un motor de combustión V6 de 3,4 litros de cilindrada. Por su parte, los Fórmula 1 disponen de hasta 1000 CV en sus unidades de potencia.
Estas están formadas por una parte eléctrica de hasta 350 kW (475 CV), mientras que el motor de combustión V6 turboalimentado de 1,5 litros de cilindrada aporta alrededor de 500 CV, dependiendo del fabricante.
La consecuencia de esto es que, en los momentos en los que el Fórmula 1 se queda sin energía en sus baterías, el coche pasa a tener incluso menos potencia que un Fórmula 2. Y eso, según Fernando Alonso, será especialmente doloroso en Spa-Francorchamps.

Elegir el momento para ahorrar energía será crucial
Con esta premisa, queda claro que el Gran Premio de Bélgica se convertirá en una carrera de estrategia energética que definirá en gran medida el resultado de la carrera, tal y como ocurrió en Silverstone.
A este respecto, Fernando Alonso señala que «en Spa el tema de la energía es muy importante» y plantea varias dudas desde el punto de vista de la estrategia. «Si la utilizas desde la curva 1 hasta la 5, se acabó para el resto de la vuelta, así que hay que ahorrar un poco ahí, para no tener problemas desde la curva 14 hasta Bus Stop».
«Pero si se utiliza en esas dos rectas —lo cual es un uso óptimo—, entonces hay un minuto, en el sector 2, sin utilizar nada», agrega el piloto de Aston Martin. «Y sin utilizar nada, no podemos olvidar que este año tenemos mucha menos potencia que el año pasado, y menos potencia que la F2; eso es lo que pasa cuando se reduce el uso, así que es un reto».
Una experiencia lejos de ser satisfactoria para el piloto
Esta circunstancia plantea un panorama poco ilusionante para los pilotos, que en Silverstone ya vieron cómo las curvas rápidas dejaron de ser un reto para convertirse en meras 'estaciones de recarga energética'.
«Es diferente, sí. Es una experiencia un poco peor, porque solías recordar que esas curvas eran muy exigentes, y sentías las fuerzas g. Físicamente te exigías mucho en esas curvas, y ahora es mucho más lento, así que es diferente», valora Fernando Alonso.
«El problema es que en las curvas también el nivel de resistencia aerodinámica es mayor; tienes la resistencia a la rodadura de los neumáticos al girar las ruedas, así que pierdes velocidad por la mera resistencia del coche, pero pierdes velocidad adicional porque estás girando el coche, por lo que el efecto se duplica un poco en la curva», agrega el asturiano para finalizar.
En definitiva, un combo perfecto para pasar un mal trago este fin de semana en uno de los circuitos más desafiantes del mundo.
