¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    El Mercedes-Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé es el coche más caro del mundo

    El Mercedes-Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé es el coche más caro del mundo
    Mercedes-Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Un coleccionista no identificado ha pagado 135 millones de euros por este coche, por lo que casi triplica la cifra récord anterior de un Ferrari 250 GTO de 1962. También es uno de los objetos más caros que se han subastado jamás.

    Mercedes-Benz ha dicho adiós a uno de sus tesoros más preciados, pero por una buena causa. Solo se hicieron siete unidades del Mercedes-Benz 300 SLR, de los cuales dos eran coupés. Uno de ellos, con tapicería azul, seguirá en el Museo de Mercedes-Benz en Stuttgart.

    El que se ha vendido es su gemelo, con el interior en rojo, con poco más de 6.000 kilómetros. Este fabuloso vehículo nunca ha tenido un dueño particular, Mercedes-Benz Classic lo lleva atesorando 67 años. Se construyó en 1955 y sus cifras siguen siendo respetables hoy: 302 CV para un motor de 3 litros y seis cilindros.

    La colección privada de Mercedes-Benz tiene más de 1.100 coches

    El misterioso comprador llevaba interesado en un 300 SLR Uhlenhaut Coupé desde hace año y medio, hasta que logró convencer a los responsables del clásico. Encontraron una buena excusa, destinar los beneficios de la subasta a un fondo que financiará iniciativas de jóvenes inventores y becas para llevar sus proyectos de ciencias ambientales y descarbonización cabo.

    Rudolf Uhlenhaut (1906-1989)

    Este modelo se basa en el coche de Gran Premio con el que compitió Juan Manuel Fangio y que se llevó siete campeonatos del mundo, el W196R. Sin embargo, este ejemplar nunca llegó a correr oficialmente. La revista británica Autocar pudo probarlo en 1956, ya que era uno de los coches más veloces del momento.

    Pero ¿quién era Rudolf Uhlenhaut? Un ingeniero y piloto que trabajó para Mercedes-Benz la friolera de 40 años. Se incorporó a la empresa en 1931 para desarrollar el Mercedes 170V. Su contribución en los años 30 fue inestimable para el dominio de las flechas de plata en los Grandes Premios hasta el estallido de la guerra.

    Rudolf Uhlenhaut tuvo el privilegio de trabajar para Mercedes-Benz casi toda su vida, desde los 25 hasta los 66 años

    Tras haber estado fuera un tiempo por cancelarse el programa de carreras, se reincorporó en 1948. Diseñó el archiconocido Merecede-Benz 300SL y el 300SL Gullwing. Los Uhlenhaut Coupé son sus creaciones más especiales. Se retiró en 1972 y, ojo al dato, nunca tuvo un coche en propiedad. Esta unidad la condujo personalmente.

    Cuenta cierta «leyenda» que, teniendo Uhlenhaut bastante prisa por llegar a una reunión, consiguio llegar a Stuttgart desde Múnich en poco más de una hora, cuando lo normal es hacer ese trayecto en dos horas y media con el tráfico habitual, dado que distan 220 km una ciudad de la otra. Debió encontrar la Autobahn muy despejada. Según Autocar, el bólido alcanzaba los 284 km/h.

    Y no es de extrañar esa velocidad, porque era prácticamente un coche de carreras. De hecho, el 300 SLR Uhlenhaut Coupé parece literalmente un W196R con las ruedas totalmente carenadas, dos plazas y maletero, hasta los tubos de escape y la toma de aire parecen estar en el mismo sitio. La configuración cerrada era más apta para carreras de resistencia.

    Pues bien, esas son las credenciales que han hecho que este coche ta especial alcance un valor tan astronómicamente alto. El misterioso comprador se ha comprometido a que el coche pueda verse en público de vez en cuando, no estará en una vitrina, aunque estará mimadísimo porque es el coche más caro del mundo.

    No era difícil batir el precio del Ferrari 250 GTO, ya que el precio de salida de la subasta ya era superior, más de 50 millones de euros

    La subasta ha sido llevada a cabo por la prestigiosa casa de RM Sotheby's, estando el misterioso comprador por el experto en automóviles Simon Kidston -que se habrá llevado su comisión-. De hecho, Kidston llegó a la subasta conduciendo un Mercedes-Benz 300SL Gullwing que compró su padre en 1955. Ya conduce otra joya de cuidado.

    En los últimos años se han visto precios muy altos en las subastas de modelos muy especiales, sobre todo con cierto pedigrí en competición, pero 135 millones de euros son palabras mayores. Este vehículo tenía hasta un mecánico personal asignado para tenerlo en perfecto estado, Gert Straub, aunque seguramente no forma parte del trato.

    En Mercedes-Benz están satisfechos con la subasta y la recaudación de fondos para un noble propósito. La compañía aprovechó la ocasión para revelar parte de su estrategia a medio plazo, en la que van a elevar los márgenes y reducir modelos de su gama de acceso compacta. Venderán menos, pero ganarán más.