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    Un estudio apunta que los asistentes de conducción de nivel 2 carecen de utilidad real

    Un estudio demuestra que los clientes no aceptan algunos asistentes de conducción

    Se están convirtiendo en un estándar entre casi todos los modelos nuevos. Los asistentes de conducción, cada vez más, son parte del equipamiento de serie, la mayor parte considerados como funciones semi-autónomas de nivel 2. Pero un estudio demuestra que estos carecen de utilidad y aceptación.

    La Unión Europea obliga a los fabricantes a incluir determinados asistentes de conducción en el equipamiento de serie de los nuevos modelos, porque se ha demostrado que pueden ayudar a evitar o mitigar las consecuencias de un accidente de tráfico. No todos, pero los hay, por lo que ofrecen cierto nivel de utilidad.

    Sin embargo, hay otros que se consideran como funciones autónomas de nivel 2 que carecen de utilidad y de aceptación por los clientes. De hecho, muchos de ellos serían desconectados como algunos propietarios demandan en foros especializados, pero no por intromisión continua que manifiestan al percibir una situación de peligro causada por el conductor, sino porque los estudios realizados por la Universidad de Ciencias Aplicadas de Kempten, Alemania, ha observado deficiencias en el funcionamiento.

    La advertencia de cambio de carril es uno de los asistentes de conducción que peor funcionan

    Los analistas han desarrollado sus estudios utilizando el poderoso simulador de conducción desarrollado por Williams para Fórmula 1, y con el que concluyen que los clientes quieren funciones más automatizadas y fáciles de comprender su funcionamiento, que no lo son y, por tanto, no terminan de confiar en los sistemas. De hecho, apuestan por sistemas que permanezcan alerta pero de una forma discreta, en un segundo plano.

    El ejemplo más claro es el asistente de advertencia de cambio de carril, que no funciona en una gran mayoría de casos como debiera. El ajuste varía entre cada marca, en algunos la intervención del sistema es antes de lo que debería y en otros tardía, lo cual no transmite confianza, más bien lo contrario.

    Con estas circunstancias en la mano, el estudio apunta que lo ideal sería que los coches nuevos estuviesen equipados solo con los asistentes de conducción que realmente funcionan, contribuyen o evitan accidentes. El nivel 3 de conducción autónoma solo está al alcance de los más lujosos, por lo que segmentos más económicos alcanzarán un nivel intermedio 2+.