KTM vuelve al centro de la polémica por una práctica de venta con sus motos de enduro y señala a los clientes
Cuando parecía que las aguas se habían calmado en KTM, la marca austriaca de motos vuelve a estar en el ojo del huracán. La explosiva «confesión» de un comercial de un concesionario ha destapado una práctica ilegal de venta de motos de enduro en todo el continente que va a traer cola.

KTM vuelve a estar en el ojo del huracán. La marca de motos austriaca que había logrado estabilizar su situación y volver a la producción de sus icónicas «naranjas» de dos ruedas, vuelve a ser noticia por una estrategia de ventas que podría calificarse de ilegal, y que va a traer cola. Las explosivas declaraciones de un comercial de un concesionario francés ha destapado una práctica de venta de motos que, por ahora, solamente afecta al fabricante de Mattighofen, pero que puede arrastrar a otros.
La noticia destapada por la ONG Climate Whistleblowers, al considerarla de interés público por perjudicar gravemente el medio ambiente, ha salido a la luz tras la revelación de lo que, dicen, es un secreto a voces. Su autor no se percató de la trascendencia que suponía compartir que todas las motocicletas de enduro que vendían venían limitadas de fábrica, en potencia y sonido de escape, pero que se deslimitaban de inmediato.

KTM se defiende de unas acusaciones «infundadas»
Las explicaciones ante los presentes no se quedaron ahí, sino que se ampliaron apuntando que esa práctica era algo «obligatorio, por el bien del motor», señalando que «KTM las entrega con un sistema de escape diferente, y nosotros cambiamos inmediatamente toda la configuración. El modo limitado solo sirve para superar las pruebas europeas y cumplir con las normas anticontaminación».
En un comunicado oficial, KTM ha explicado que «los modelos Enduro son esencialmente motocicletas deportivas, que se entregan homologadas para circular por carretera, lo que significa que pueden utilizarse en vías públicas. Este es también un requisito de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) para que las motocicletas participen en competiciones oficiales».
Este tipo de motocicletas están limitadas a 15 CV para circular legalmente por la vía pública, pero también pueden aumentarse hasta los 50 CV para participar en circuitos, gracias a un kit que vende el propio fabricante. El problema, calificado de «imperceptible» por la policía austriaca, es más de los clientes, advirtiéndoles de que matricular ilegalmente esta motos les puede enfrentar a importantes riesgos económicos y legales.
KTM ofrece el kit de conversión pero la responsabilidad última es de los clientes
Y es que una fuente de la marca de motos que no ha querido que se revele su identidad, ha señalado que «La motocicleta se entrega a los concesionarios en un estado legalmente autorizado y restringido, y se vende como tal», aunque también ha explicado que la moto puede ser deslimitada a petición del cliente. «Se le informa entonces que no tiene permitido conducirla en vías públicas» y debe firmar un documento que lo confirme. Quizás sea necesario brindar una mejor capacitación a los concesionarios».
En Austria, los conductores de estas motocicletas pueden ser sometidos a fuertes multas administrativas, la revocación del permiso de conducir, iniciarse de oficio una investigación por fraude al seguro y hasta enfrentarse a cargos penales, si se les caza circulando por carretera. El concesionario también podría enfrentarse a cargos penales si no indica claramente que una motocicleta enduro modificada no puede matricularse para circular por carretera.
Pero, como en España, el propietario registrado del vehículo es responsable en caso de detectarse alguna infracción durante un control de tráfico. KTM ha declarado que los modelos de enduro vendidos en Europa representan aproximadamente el 3 % de sus ventas globales, unas 6.000 unidades anuales, de las que una gran mayoría se reemplazan después de cinco años. El gran problema es que se desconoce cuántas de estas motocicletas han sido deslimitadas, tanto de KTM como de otros fabricantes, porque también los habrá.
