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    La lista de fabricantes que adoptan Android Auto y Apple Carplay crece sin parar

    Javier Costas
    Javier Costas

    En cuestión de meses veremos habitualmente estos sistemas en los coches a la venta. Los primeros fabricantes que adoptan estos estándares se anticipan a lo que será casi inevitable, integrar más el teléfono móvil en los coches con Android Auto y Apple Carplay.

    Apple Carplay en un Chevrolet

    La lucha contra el uso del teléfono móvil a bordo del coche no parece que vaya a ganarse, pero sí se puede cambiar la forma en la que se usa. Algunas funciones del teléfono pueden ser controladas desde el coche mismo, con una menor distracción, y sin necesidad de manipular el terminal. En otras palabras, se podrá quedar en la guantera, que es donde debe estar.

    Los sistemas Android Auto y Apple Carplay hacen de interfaz entre el coche y el teléfono, permitiendo algunas funcionalidades con la pantalla táctil, los mandos de la radio, el reconocimento de voz, etc. De esa forma, los ocupantes de las plazas delanteras pueden beneficiarse de los adelantos de la vida conectada con un menor riesgo.

    Hyundai ha sido el primer fabricante en anunciar la integración con Android Auto en el Sonata, y próximamente llegarán más modelos. Por su parte, Apple Carplay ya está presente en Ferrari. Hay fabricantes que quieren integrar los dos sistemas más conocidos, el de Google y el de Apple. Microsoft y Blackberry de momento se quedan fuera.

    Android Auto en un Hyundai Sonata

    Otro gran fabricante que adoptará estos estándares es General Motors, que ha anunciado dicha integración en Opel, y para Chevrolet en la gama 2016 norteamericana. Es una decisión no exenta de polémica, ya que GM ha dejado en la estacada a los clientes de Opel y Vauxhall que confiaron en la primera generación del sistema Intellilink, tal y como os contamos anteriormente.

    Mitsubishi ha anunciado que el próximo Montero dispondrá de Android Auto y Apple Carplay, le seguirán otros modelos más adelante. El nuevo Outlander no cuenta de momento con este sistema, aunque se espera que lo haga próximamente. El fabricante japonés no quiere quedarse fuera de juego en lo que va camino a convertirse en un estándar de facto.

    Cada móvil debe instalar una aplicación que se comunica con el coche

    Ojo, no solo el coche debe ser compatible con esta tecnología, también el teléfono. Los requisitos para móviles Android exigen la versión 5.x del sistema operativo, y Carplay exige iPhone 5 o superior. Las versiones anteriores de los teléfonos seguirán teniendo la conectividad que ya tienen hoy. La conexión se realiza mediante cable, ya que se mueven muchos datos y así el terminal no se descarga rápidamente.

    Según la página Web de Android Auto, otros fabricantes que anunciarán su integración van a ser Audi, Ford, Honda, Jeep o Subaru. Estos fabricantes ya no tendrán que preocuparse tanto de desarrollar sus propios sistemas, mejor confiar en una solución que se mantiene sola, en vez de condenar a la obsolescencia programada a clientes recientes.

    Además, estas soluciones también permiten cimentar el dominio del mercado que tienen tanto Google como Apple. No se puede utilizar cualquier aplicación con estos sistemas, solo las que tienen un mínimo de sentido conduciendo, como emisoras de radio por Intenet o información sobre precios de combustible

    Hay aplicaciones que el sentido común las hace poco adecuadas para conducir

    No olvidemos que los coches modernos son muy seguros y perdonan muchos errores, pero eso no serviría de nada si empezamos a atontarnos con el móvil. No es lo mismo darse contra una farola andando, que a 50 km/h, las consecuencias son un poco diferentes.

    Con un interfaz tan sencillo, el teléfono móvil puede quedarse guardado y cargando, y reducir las distracciones para el conductor

    ¿Y para los que se han quedado fuera? También se apuntan a esta tendencia los fabricantes de autorradios, como Pioneer o Parrot, que permitirán la retrocompatibilidad con coches modernos, pero que no están a la última. Basta con que tengan un hueco doble DIN en el salpicadero...

    Pero no deja de haber un componente perverso en todo esto. Si queremos mantener la funcionalidad en el coche a largo plazo, cuando cambiemos de teléfono móvil (algo que ocurrirá más de una vez) tendrá que ser por narices compatible con estos estándares. Al menos Android es una arquitectura más abierta, pero con Apple, ya sabemos lo que hay.

    Si la tecnología avanza demasiado rápido, se van quedando rezagados. No es lo mismo que se quede desfasado un aparato de 500 euros que tiene una vida útil inferior a 5 años, que un coche, que debería durar por lo menos el triple. Estamos a merced de estas empresas tecnológicas ya sin remedio.