Tesla convierte el Model 3 y el Model Y en baterías de respaldo para el hogar: así funcionan durante un apagón
Tesla ha ampliado Powershare Home Backup a sus dos coches más vendidos. Los nuevos Model 3 y Model Y compatibles pueden utilizar su batería para mantener una vivienda con electricidad durante un apagón, siempre que trabajen junto a un Powerwall y el equipo de carga doméstico adecuado.

Tesla acaba de dar una utilidad completamente nueva a sus dos coches eléctricos más populares. El Model 3 y el Model Y pueden dejar de ser únicamente consumidores de electricidad para convertirse también en una enorme batería capaz de mantener una vivienda funcionando cuando desaparece el suministro de la red.
La función se llama Powershare Home Backup y hasta ahora estaba asociada principalmente al Cybertruck. Su extensión a los modelos de mayor volumen de Tesla acerca la carga bidireccional a muchos más propietarios, aunque por el momento existen importantes requisitos técnicos y su disponibilidad está limitada al mercado estadounidense.
El concepto no es nuevo. Como ya explicamos al analizar cómo un coche eléctrico puede alimentar una casa durante un apagón gracias a las tecnologías V2H y V2L, la enorme batería destinada normalmente a mover el vehículo puede convertirse también en una reserva energética doméstica.
Hasta más de dos días utilizando la batería del coche
Cuando se produce un apagón, el sistema permite que la energía almacenada en la batería del Model 3 o Model Y viaje en sentido contrario al habitual y llegue hasta la instalación eléctrica de la vivienda.
Tesla calcula que un Model 3 Standard o Model Y Standard puede aportar hasta dos días adicionales de suministro. Los Model 3 y Model Y Premium o Performance superan los dos días.
Hay que tomar estas cifras como una referencia, no como una autonomía doméstica garantizada. Tesla realiza sus cálculos partiendo de una vivienda estadounidense con un consumo medio de 30 kWh diarios y un coche cuya batería comienza el apagón con un 90 % de carga.
El consumo real de la casa, el modelo concreto, el estado de carga y la presencia de paneles solares pueden modificar notablemente el resultado.
Para ponerlo en perspectiva, Tesla comercializa desde hace años su Powerwall en España, una batería doméstica diseñada precisamente para almacenar electricidad y mantener determinados consumos cuando falla la red. Ahora la batería del coche puede añadirse a esa reserva y prolongarla durante mucho más tiempo.

No basta con enchufar el Tesla a cualquier cargador
Powershare Home Backup no convierte automáticamente cualquier Model 3 o Model Y en un generador doméstico simplemente conectándolo al garaje.
En su configuración actual, los dos modelos necesitan trabajar con un Powerwall 3 y utilizar un Wall Connector Gen 3 o un Universal Wall Connector compatible. El cargador y el Powerwall deben estar registrados en el mismo emplazamiento, vinculados entre sí y conectados a la misma red Wi-Fi.
Tesla también indica que el sistema debe quedar correctamente configurado y habilitado para Powershare.
Powerwall 2 y Powerwall+ todavía no ofrecen esta función con Model 3 y Model Y, aunque Tesla ya anuncia que esa compatibilidad llegará posteriormente.
La diferencia con un Powerwall convencional es importante. El Powerwall almacena electricidad específicamente para la vivienda. Con Powershare, el coche aporta además decenas de kWh que normalmente permanecerían aparcados sin utilizar durante un corte eléctrico.
Eso permite convertir uno de los elementos más caros del automóvil, su batería, en un recurso útil incluso cuando el vehículo está detenido.

No todos los Model 3 y Model Y son compatibles
También hay que tener cuidado con otro detalle. Tesla no está activando Powershare automáticamente en todos los Model 3 y Model Y que ya circulan.
Los vehículos encargados en Estados Unidos y Puerto Rico desde el 1 de octubre de 2026 incorporan compatibilidad por defecto. Algunas unidades fabricadas anteriormente también disponen del hardware necesario, pero no todas.
El propietario puede comprobarlo desde la pantalla del coche entrando en la información adicional del vehículo. Si aparece habilitada la compatibilidad con Powershare, esa unidad está preparada para utilizar la función.
Esto hace especialmente interesantes a las últimas versiones del modelo. El Tesla Model 3 Standard ya se vende como la variante más económica de la berlina, mientras que el Model Y mantiene una gama cada vez más amplia y con importantes diferencias de batería y autonomía entre versiones.
Una batería enorme aparcada delante de casa
La llegada de esta función a Model 3 y Model Y es más relevante que su estreno inicial en el Cybertruck simplemente por una cuestión de volumen. Son dos coches vendidos en cantidades muy superiores y, por tanto, existen muchas más baterías potencialmente disponibles para este tipo de uso.
El planteamiento cambia, además, la relación entre vivienda y automóvil. Hasta ahora, lo habitual era pensar en cómo mantener cargado el coche durante un apagón. Con Powershare ocurre exactamente lo contrario: es el automóvil el que puede mantener funcionando la casa.
La utilidad puede resultar especialmente evidente después de un gran corte eléctrico. El apagón que sufrió España demostró precisamente las posibilidades de utilizar las baterías de los coches eléctricos como almacenamiento energético, aunque disponer de carga bidireccional y de la instalación doméstica adecuada sigue siendo imprescindible.
Tesla todavía no ha anunciado esta nueva compatibilidad para España. Pero técnicamente el paso ya está dado: Model 3 y Model Y dejan de ser únicamente coches que se cargan desde una vivienda y pasan a poder hacer justo lo contrario.
En un apagón, una batería diseñada para recorrer cientos de kilómetros puede convertirse durante horas o incluso días en la batería más grande de la casa.

