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    Trump declara la guerra económica a Méjico

    El presidente de Estados Unidos propone imponer un arancel del 20% a todas las exportaciones desde Méjico

    Se van a ver afectados muchos fabricantes con fábricas allí

    Por si quedaban dudas, el TLCAN está prácticamente liquidado

    Esta medida no puede entrar en vigor inmediatamente

    La jornada de ayer será recordada como una de las más tensas entre ambas naciones norteamericanas desde que acabasen las hostilidades fronterizas del Siglo XIX. El presidente Donald Trump confirma que no va de farol, y pretende cumplir su programa electoral caiga quien caiga.

    Se calcula que levantar el muro oscilará entre los 14.000 y los 25.000 millones de dólares, EEUU adelantará el dinero, pero pretende que lo pague todo su vecino. Ante la evidente -y lógica- negativa del presidente Enrique Peña Nieto de pagar con dinero público de los mejicanos el muro que Trump quiere levantar a lo largo de miles de kilómetros de frontera, el magnate ha recurrido al plan B.

    ¿Cuál es el plan B? Perjudicar a la economía de Méjico para forzarles a pagar el muro -algo bastante complicado- o que el dinero se recupere de forma indirecta. La Casa Blanca ya ha informado cómo lo van a hacer: se pretenden gravar con un 20% las mercancías que crucen la frontera con destino a EEUU. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte está herido de muerte, pero como mínimo estará vigente seis meses más.

    Hace 23 años que las mercancías fluyen de un lado a otro de la frontera con total o gran libertad, lo que ha propiciado un aumento del comercio entre ambas naciones. Elevando el arancel hasta el 20% hará que las mercancías mejicanas sean mucho más caras, y eso al sector del automóvil le va a poner los pelos de punta.

    La situación es la siguiente. Atraídos por un creciente sector automovilístico y las atractivas condiciones laborales y de inversión que el país hispano ofrece, se están implantando varios fabricantes en la zona. Cuentan con fábrica (o la van a tener) General Motors, Ford, FCA, Volkswagen, Audi, BMW, Kia, Mazda, Toyota, Nissan... Esas fábricas exportan coches a Estados Unidos.

    Si se implanta finalmente ese 20% de arancel, los precios de todos esos coches subirán automáticamente, pues los fabricantes no van a poder asumir la diferencia contra sus resultados financieros. El cálculo que ha hecho la Administración Trump es de recuperar 10.000 millones de dólares al año. Los mejicanos no pagarán el muro, pero afectarles les va a afectar por pérdida de exportaciones. Tampoco saldrá gratis en EEUU, ya que esos coches se hacen con componentes que salen en muchos casos desde EEUU.

    La posición de los vecinos de EEUU es perfectamente comprensible. Sería una afrenta nacional gastarse semejante dinero en blindar la frontera. Además, la barrera física no tiene por qué solucionar nada, porque el problema de la inmigración ilegal que entra en EEUU se origina en los países de origen, como puede ser El Salvador. Por otro lado, hasta el muro de Berlín se podía cruzar, aunque no era precisamente fácil.

    Es de esperar que en las próximas horas o días los departamentos de prensa de los fabricantes empiecen a pronunciarse sobre este futuro arancel, que les va a pillar con el paso cambiado. Se han invertido -y se están invirtiendo- en el vecino sureño de EEUU monstruosas cantidades de dinero para levantar una industria. De hecho Méjico, como potencia productora, tenía un futuro prometedor.

    Antes de que entrase en escena Trump y sus políticas, el pronóstico apuntaba a que la cuarta parte de los coches que se vendan en EEUU en 2020 se habrán producido en Puebla, Aguascalientes, San Luis Potosí, etc. Las plantas de EEUU no pueden absorber ese volumen de vuelta en tan poco tiempo, ya que se produjeron muchos cierres por un problema de exceso de capacidad. Los fabricantes no cometerán el mismo error dos veces.

    Según los datos de la AMIA, actualizados a noviembre de 2016, se han producido más de 3,2 millones de unidades en 11 meses, es decir, un 1,5% más que el año pasado. Eso coloca a Méjico entre los principales productores de automóviles del mundo. Ahora mismo está en el séptimo lugar, y como el 80% de lo que produce es para exportación.

    Según Trump, muchos de esos vehículos se podrían producir en Estados Unidos, evitando despidos y deslocalización industrial. Puede ser cierto a medias, pero la mayoría de lo producido corresponde a modelos económicos y de tamaño modesto, son minoría los modelos caros o grandes.

    Resulta lógico, gran parte de la producción se ha pensado en abastecer el mercado local y el latinoamericano por extensión. Pero nos reiteramos en lo dicho previamente, la decadencia de la industria automovilística de EEUU viene de atrás, como desde los años 70, cuando las crisis del petróleo acabaron con el mito del crudo barato e inagotable. Ahora bien, que un mejicano cobre a la hora hasta siete veces menos que un estadounidense sindicado, explica muchas cosas

    En solo seis años han entrado en Méjico 24.000 millones de dólares de inversión

    Fabricantes como Ford, Toyota o General Motors han sido amenazados con sufrir un arancel del 35% a sus exportaciones automovilísticas desde Méjico. Eso no se puede hacer a día de hoy, pero clavar un 20% de aranceles a todo lo que cruce la frontera sí es posible. Basta con que deje de tener efecto el TLCAN, y ya se pueden poner los aranceles que quieran. Sus vecinos también pueden hacerlo.

    Hay fabricantes que pueden abandonar el país en un escenario muy desfavorable (sin TLC)

    Si la tensión diplomática sigue subiendo, ambos países pueden acabar haciéndose mucho daño. La industria del automóvil ha subestimado el riesgo de que Donald Trump llegase a la Casa Blanca y pudiese convertir en papel mojado sus inversiones milmillonarias para levantar fábricas desde la nada. Sin embargo, el Congreso de EEUU se tiene que pronunciar al respecto.

    Trump va a ser el gran quebradero de cabeza para esta industria, y en mayor medida que el Brexit. En Europa se mira la situación con preocupación. Los fabricantes alemanes temen ser los siguientes con sus exportaciones desde Europa. Estaremos pendientes de las reacciones de los fabricantes afectados, y son unos cuantos...