Volkswagen confirma una subida de precios en sus coches de gasolina y diésel a partir de julio
Estaba claro que alguna marca debía dar el paso, y Volkswagen ha sido una de las primeras. Los alemanes no se han escondido y han optado por anunciar una subida de precios de sus coches en toda Europa, justo cuando la norma de emisiones Euro 7 entra en vigor.

¿Estás interesado en comprar un modelo de combustión de Volkswagen? Estás tardando en acudir, porque la marca alemana ha tomado una decisión esperada y, al mismo tiempo, inesperada. Por un lado, el fabricante se ve obligado a derivar a los clientes los costes de las mejoras implementadas en sus motores de combustión para esquivar las grandes multas por el incumplimiento de los requisitos de la nueva norma anti-contaminación Euro 7.
Por otro lado, inesperada porque no es algo que los fabricantes suelan anunciar con tanta transparencia, sino que suben los precios y no dan explicación. Está claro que los de Wolfsburgo siguen en su política de compartir informaciones, y no esconder nada ante los clientes. Una estrategia que, además, tiene sentido, aunque para muchos no tenga más trascendencia saber que, a partir del próximo 2 de julio, Volkswagen aumentará los precios de sus modelos de gasolina y diésel.

480 euros más en un Volkswagen de 40.000 euros, a partir de julio
Un extremo que un portavoz del fabricante ha confirmado a uno de los medios alemanes, después de enterarse de que los concesionarios de Volkswagen en el país han recibido la correspondiente circular interna, indicando esta subida de precios, de entre un 1 % y un 1,2 %, dependiendo del modelo que se trate.
No se libra ninguno de los modelos de combustión, como tampoco superventas como el Golf, Tiguan, Passat y Taigo. Los únicos que, por ahora, quedan fuera de esta subida de precios son los eléctricos de la familia ID.
Fuentes de Volkswagen han explicado que la norma de emisiones Euro 7 ha obligado a realizar ajustes en los precios de venta, alegando las modificaciones técnicas necesarias para cumplir con los nuevos límites de emisiones durante toda la vida útil del vehículo, a la vez que una documentación más compleja. Pero Volkswagen dice haber optado por una solución «salomónica», que pasa por trasladar parte de los costes totales a los clientes, asumiendo ella el grueso.
De ahí, que los porcentajes sean tan moderados. En el peor de los casos, Volkswagen ha apuntado que un coche que se vende por 40.000 euros, y al que se aplica un recargo del 1,2 %, supone apenas 480 euros. Los fabricantes suelen hacer un par de actualizaciones de precios al año, una a mediados y otra casi al final, aunque en la marca alemana prefieren hacer sólo una, en verano. Y el año pasado, ya subieron los precios para los modelos 2026 en un promedio del 1,5 %.
La norma Euro 7 conlleva mayores costes
Este aumento ha sido menor que el anterior, y significativamente más bajo comparado con la subida de 2024, cuando el fabricante los incrementó hasta un 4,2 %.
Con esta subida, Volkswagen pone el foco en los precios de los eléctricos, invitando a los clientes a cambiar de propulsión, aunque estos están condenados también a subir. El año pasado, la marca anunció que aumentaría los precios de un importante número de opcionales, independientemente del sistema de propulsión. Entre ellos se incluían acabados de pintura especiales, paquetes de diseño o sistemas de iluminación avanzados, por lo que de una forma u otra gana.
Pero la euro 7 también trae novedades que afectan a los coches eléctricos; por ejemplo, la medición de las partículas de los frenos y de los neumáticos, y eso se cobrará también a los clientes. Corren malos tiempos para los fabricantes, inmersos en una presión creciente en materia de costes, y ya no sólo por la tecnología de baterías y desarrollo de software, sino también para los clientes. Los precios seguirán subiendo por esta carga financiera que las marcas soportan o para ajustarse a la inflación. Lo moderada que sea dependerá de la marca.

