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    Prueba Audi A3 2020, ¡al fin lo hemos probado! (Con vídeo)

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    Por fin, tenía muchas ganas de probar el Audi A3 2020 y el momento ha llegado. Con su lanzamiento se completan dos tridentes muy importantes, la de los compactos premium, y la Santísima Trinidad compacta del Grupo Volkswagen. Hora de saber qué tal le han sentado los cambios.

    Ya había ganas, y ganas de verdad. Por fin es hora de ponerse tras el volante del nuevo Audi A3. El referente de los compactos premium se renueva "de arriba a abajo" y lo hace con las mismas armas que siempre le han caracterizado, más alguna extra que se suma. Con la llegada del alemán se completan dos tridentes clásicos. Primero el de los compactos premium, y por otro lado la santísima trinidad compacta del Grupo Volkswagen, con el SEAT León, el Audi A3 y el Volkswagen Golf.

    Llega el nuevo Audi A3 Sportback 2020. ¿Será el nuevo rey de los compactos?

    Antes de entrar en harina con esta nueva generación es bueno saber de dónde venimos echando un poco la vista atrás. El A3 es el más viejo de los compactos premium del mercado. La primera generación se presentó en el año 1996, 24 añitos ya. La actual es la cuarta edición de este superventas que hace acto de presencia. En cada nueva generación del A3 un punto se ha llevado la principal atención, y en este caso, tal y como exigen los tiempos que corren, se trata de la tecnología.

    Siendo estrictos podríamos considerar al A3 2020 como un profundo restyling de la generación anterior. Lo digo más que nada porque no cambia ni la plataforma, usa la arquitectura MQB que ya conocíamos, ni tampoco cambia demasiado el diseño. Una vez más Audi ha hecho lo que mejor sabe hacer. Coger el diseño, darle una vuelta y presentar un modelo muy similar al anterior. Fieles a la filosofía: los cambios, poquito a poco.

    Imagen continuista para el nuevo A3. Tendencia natural en Audi

    En líneas generales el nuevo A3 se parece mucho al anterior, pero todos los elementos son nuevos; parachoques, capó, aletas, parrilla y faros, ahora con tecnología LED de serie. En el perfil es donde más vamos a ver que los cambios no afectan a la silueta, y en la trasera pasa tres cuartas partes de lo mismo, lo más llamativo es la presencia de un portón ligeramente superior que da acceso a un maletero de iguales dimensiones. 380 litros de capacidad mínima y 1.200 litros de capacidad máxima.

    Algo que merece mucho la pena destacar es que dispone de varias líneas de acabados: Base, Advance, Genuine Edition, S Line y Black Line Edition. En cada una de ellas el aspecto exterior cambia para ofrecer un diseño diferente. Además de eso, y como ya es tradicional en la casa, se ofrece un programa de personalización muy extenso con mucha variedad cromática y de llantas entre las 16 y las 19 pulgadas. En este aspecto tienen mucho que aprender sus más inmediatos rivales.

    La llegada de la cuarta generación se lleva por delante dos carrocerías clásicas del A3. Por un lado, el compacto de tres puertas y, por otro lado, el A3 Cabrio, al cual todo sea dicho de paso tampoco es que se le vaya a echar mucho de menos. Eso significa que son dos las carrocerías que se salvan. El Sportback con su silueta clásica y el Audi A3 Sedán, que se hace ligeramente más familiar gracias a un ligero incremento en las medidas. Y dicho todo esto llega el momento de hablar del punto principal sobre el que gira esta nueva generación del A3, el interior y su tecnología.

    Buena calidad de materiales, y sobre todo muchísima tecnología a bordo

    La primera sensación que uno recibe es de mucha calidad. Debo reconocer que no tanta como en un BMW Serie 1, pero superior a la ofertada en un Mercedes Clase A. Buena elección de materiales y gran proceso de montaje. No hay holguras, todo está bien ajustado y tiene pinta de que va a durar muchos años. Vamos, lo habitual en el A3. Cierto conservadurismo del exterior se ha trasladado al interior, pero ojo que es algo que valoro positivamente.

    Sí, hay mucha tecnología, como ahora te voy a detallar, pero a diferencia de muchos modelos del mercado, Audi resiste la tentación de montarlo todo en la pantalla principal. En este caso se han quedado fuera muchas funciones que vamos a utilizar a menudo, como los modos de conducción y sobre todo el módulo de la climatización. Está separado, se ha rediseñado y da gusto ver esos botones grandes que puedes manejar sin tener que echar un vistazo. Así es como se debe hacer, el resto son modernidades que resultan peligrosas a la hora de conducir.

    Me gusta mucho el nuevo puesto de conducción. Sentarte en él es como si estuvieras en un espacio ya conocido. Todo queda a mano, todo es muy intuitivo y sencillo, y encima hay unos cómodos asientos que te recogen perfectamente. Llama la atención lo bajo que se puede ir, y la excelente visibilidad que existe en todas direcciones. cierto es que la unidad de pruebas montaba el paquete interior S Line y que los asientos no vienen de serie, pero reconozco que me han gustado mucho.

    A Audi no le ha temblado la mano a la hora de introducir tecnología y sistemas en el A3, de hecho, salvo por la presentación, nada tiene que envidiar a modelos más caros y grandes como el Audi A4 o el Audi A5. La lista es impresionante y todo gira en torno a cinco líneas de equipamiento que ya hemos mencionado. A cada paso que demos no solo modificaremos el aspecto visual del A3, también iremos incrementando sistemas y tecnología.

    Como la batalla no cambia, las plazas delanteras ofrecen el mismo espacio de la generación anterior

    Aunque el nivel de acceso viene bien servido, es un Audi y siempre vamos a querer alguna de las muchas chucherías que se nos ofrecen. Entre ellas cabe destacar: faros matriciales de LED, cámara de 360 grados, Head-Up Display, asientos delanteros eléctricos, climatizador bizona, acceso y arranque sin llave, techo solar, mando fónico mediante Alexa de Amazon, y el más completo equipo de conectividad que te puedas imaginar, con conexión para Android Auto, Apple CarPlay y Mirror Link además de la tecnología Car2X. No puedo olvidarme de una dotación de seguridad impresionante con una gran lista de ayudas a la conducción, muchas de ellas de serie.

    Aunque el nuevo A3 ha crecido ligerísimamente, la batalla es la misma que la de la generación anterior. Eso quiere decir que en lo que a espacio de la segunda fila se refiere. Hueco correcto para las piernas y para la cabeza, donde pasajeros por encima de los 1,80 metros podrán viajar bien. El problema está en la plaza central, estrecha, dura en su respaldo y con un túnel de transmisión exageradamente elevado. Así que mejor que solo vayan cuatro pasajeros, o cinco si el viaje es cortito.

    Para mover el A3 Audi va a emplear una amplia gama de mecánicas. Motores ya conocidos que han sufrido una importante puesta a punto y motores nuevos que en gran medida llegan acompañados de la electrificación. Por el momento la gama dispone de dos mecánicas de gasolina, otras tantas diésel, y un Mild-Hybrid. Las potencias arrancan con los 110 caballos de la variante 30 TFSI de tres cilindros. Se espera que una de las unidades más populares sea el 35 TFSI MHEV. Una solución de gasolina microhibridada con 150 caballos, cambio automático y etiqueta ECO.

    La firma lumínica de los faros delanteros cambia en función del acabado

    Audi A3 2020 en marcha

    Llega el momento de apretar el botón de arranque y dar vida al nuevo A3. La unidad que he podido probar es el A3 35 TFSI con cambio manual de seis velocidades. Esta es la variante no hibridada. Cuenta con un motor de cuatro cilindros 1,5 litros que desarrolla 150 caballos. Es una opción muy recomendable. Por 2.180 euros más saltamos al 35 TFSI MHEV con cambio automático S Tronic de siete velocidades. Para mí son las dos mejores opciones, a no ser que vayamos a hacer muchos miles de kilómetros al año. En ese caso vete a los diésel.

    El 35 TFSI es de sobra conocido y empleado en muchos modelos de la casa, ya lo probé hace un tiempo en el Audi Q3. Es una buena opción por el equilibrio que presenta en prestaciones, consumos y precio. Empuja bien, aunque el cambio de marchas manual tiene relaciones de cambio excesivamente largas y provoca que la aceleración sea demasiado progresiva. Vamos a tener que jugar con el cambio si queremos una respuesta más contundente. El cambio, por cierto, algo tosco en ciertos movimientos, pero nada terrible.

    El A3, al menos en esta configuración, se enfoca claramente a la comodidad. Las versiones de acceso traen consigo lo que Audi llama Suspensión Confort, a partir del paquete S Line se introduce una suspensión deportiva (15 mm más baja), y opcionalmente puede contar con una suspensión progresiva que se adapta al modo de conducir: Efficient, Confort, Auto, Dynamic e Individual.

    En marcha el A3 se esfuerza en ser lo más cómodo posible

    Para las versiones mecánicas de 150 caballos o menos se emplea una arquitectura de eje de torsión para la parte posterior y por encima de esa potencia se da el salto a un multibrazo. La diferencia, en condiciones normales, es prácticamente mínima. Tampoco hay grandes diferencias entre los modos de conducción, a no ser que montemos la suspensión adaptativa, en ese caso sí el comportamiento que puede variar, pero hay que tener en cuenta que no estamos hablando de un Audi S3 o Audi RS3, que llegarán, pero no es el caso.

    Dinámicamente hablando es muy neutro con ligera tendencia al subviraje, algo habitual. Claramente en ese terreno gana un Serie 1, pero también hay que reconocer que el Audi entrega algo más de confort. Todos los elementos mecánicos tienden a ser suaves y cómodos, y dada esa aceleración tan progresiva, las cosas pasan con cierta tranquilidad. Al fin y al cabo, una vez más, no hablamos de las versiones deportivas por lo que no hay nada que achacarle.

    La eficiencia ha sido otro de esos puntos clave donde los desarrolladores se han centrado más. Tenemos muchos asistentes que nos indican cómo ser eficientes. Pequeños trucos aquí y allí que nos permitirán bajar los consumos. Durante la celebración de la presentación internacional no ha habido lugar a sacar grandes conclusiones al respecto, pero sí que he notado que el modo vela es muy bueno y apenas le resta inercia al coche. Si te interesan los datos, oficialmente anuncia consumos combinados de entre 4,3 y 6,2 litros por cada 100 Km recorridos. Pero son eso, consumos oficiales.

    Cambio automático Shift-by-Wire. Sin conexión entre la palanca y la transmisión

    Y llegamos al feo asunto del dinero. El precio mínimo, mínimo, mínimo del Audi A3 Sportback es de 27.760 euros, y de 28.660 euros para el Audi A3 Sedán, todo ello sin ofertas o promociones. Eso quiere decir que es más barato que sus más inmediatos rivales, aunque también hay que tener en cuenta que es el que menos potencia ofrece. Si igualamos ese término el A3 sigue siendo el más barato de la terna. Y si te lo estás preguntando, es prácticamente el mismo precio que el Volkswagen Golf, apenas 210 euros más.

    Y entonces, ¿qué?

    Pues las primeras sensaciones han sido buenas. En cierto modo hablamos del mismo coche que ya conocíamos, pero mejorado aquí y allí. Audi ha cogido los puntos flacos de la generación anterior y los ha limado. Ha incluido nuevo diseño, más eficiencia y muchísima más tecnología y listo, tenemos nuevo Audi A3. Sigue teniendo defectillos como el espacio en las plazas traseras, no es malo, pero hay rivales mejores, y el precio, que está bien comparado con los modelos premium, pero es mucho mayor que un generalista.

    Se puede decir, sin temor a duda, que el nuevo A3 es mejor que el anterior
    Prueba Audi A3 2020, ¡al fin lo hemos probado! (Con vídeo)