Tras probar sus 90 km de autonomía eléctrica y su gran espacio interior, este es el SUV híbrido enchufable que yo recomendaría

Hay coches que apuntan a ser unos súper ventas desde su misma presentación. El BYD Atto 2 DM-i es uno de ellos por multitud de motivos. Pero, ¿lo merece realmente? Lo probamos a fondo para comprobar si de verdad es así.

Tras probar sus 90 km de autonomía eléctrica y su gran espacio interior, este es el SUV híbrido enchufable que yo recomendaría
El BYD Atto 2 DM-i es uno de los SUV híbridos más recomendables actualmente.

Publicado: 10/05/2026 18:00

17 min. lectura

Los híbridos enchufables viven un momento curioso. Durante años fueron vistos como la solución perfecta entre el coche eléctrico y el de combustión más tradicional, pero en los últimos tiempos también han recibido críticas por sus consumos reales o por depender demasiado de la carga para resultar eficientes. BYD busca cambiar esa percepción con su tecnología DM-i, un sistema híbrido enchufable desarrollado para priorizar el uso eléctrico la mayor parte del tiempo y utilizar el motor gasolina principalmente como apoyo o generador.

Y el nuevo BYD Atto 2 DM-i es, más que probablemente, uno de los modelos más destacados del mercado con el que poder demostrarlo. Para comprobar hasta qué punto todo eso es real, he podido convivir una semana con él y hacer un largo recorrido circulando por carreteras de todo tipo (especialmente autopista). La pregunta inicial era sencilla: ¿puede este BYD convertirse en una alternativa real para quienes todavía no quieren dar el salto definitivo al coche plenamente eléctrico?

Así es el BYD más prometedor de los últimos años

El Atto 2 DM-i mantiene prácticamente intacta la estética del Atto 2 eléctrico que, de hecho, se sigue vendiendo a día de hoy. Con 4.310 mm de longitud, 1.675 mm de altura y 1.830 mm de anchura, este modelo entra de lleno en el segmento de los SUV compactos urbanos, rivalizando con alternativas como el Toyota C-HR, KIA Niro o Hyundai KONA.

El frontal presenta un diseño limpio. La marca lo bautiza como «Dragon Face» («cara de dragón» por su traducción del inglés), con ópticas LED estilizadas y una parrilla rediseñada respecto al eléctrico para mejorar la refrigeración del sistema mecánico híbrido. No busca llamar excesivamente la atención, pero sí transmitir una imagen moderna y tecnológica.

En el lateral aparecen líneas suaves y una silueta bastante equilibrada. En esta vista llaman la atención sus manetas de acceso semi enrasadas, así como un pilar C de diseño característico. Mirando la zaga, esta apuesta por una firma lumínica horizontal muy típica en BYD. Quizá no tenga la personalidad visual de otros SUV chinos más arriesgados, pero precisamente ahí reside parte de su atractivo, pues es un coche fácil de digerir para el público europeo que no busca estridencias.

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El BYD Atto 2 DM-i cuenta con una longitud de 4.310 mm.

Esta versión híbrida enchufable se ofrece desde su primer acabado con cuatro colores diferentes para su carrocería. Pese a lo que muchas puedan creer, el azul tan llamativo (llamado Midnight Blue) de nuestra unidad es la tonalidad incluida de serie. Si se quiere optar por los Time Grey, Skiing White o el Obsidian Black, el cliente deberá abonar un extra de 750 euros al precio del coche. En los dos acabados disponibles, las llantas son de 15 o 16 pulgadas.

Un interior más que correcto en todos los puntos

Donde BYD Atto 2 vuelve a sorprender es en el habitáculo. El interior transmite una sensación de calidad claramente superior a la que muchos todavía esperan de una marca china. Hay buenos ajustes, superficies acolchadas y un diseño limpio donde la protagonista absoluta es la pantalla central de 12,8 pulgadas. Por supuesto, este panel incluye las clásicas conexiones vía Apple CarPlay y Android Auto, amén de aplicaciones de Google y una fluidez de uso sobresaliente.

El acabado «Boost» (el que hemos podido probar y el más recomendable de los dos existentes) añade además elementos poco habituales en este rango de precio: Asientos calefactados, tapicería en cuero vegano, cámara 360º, cargador inalámbrico, iluminación ambiental, asiento del conductor eléctrico y un largo etcétera. Además, hay que contar también con una instrumentación digital de 10,2 pulgadas situada tras el volante.

Su interior presenta muy buenos ajustes, así como materiales y tapizados de buen tacto.

A decir verdad, todo el diseño interior nos será bastante familiar de otros modelos de la firma china, ya que copia casi los mismos puntos clave. La consola central cuenta con varios huecos donde dejar objetos. Pero si estos se sienten pocos, en el resto del habitáculo hay numerosos espacios adicionales.

Pero en lo que sí que puede presumir el BYD Atto 2 DM-i es en su espacio habitable para los ocupantes. Esto se da por hecho para los pasajeros delanteros, donde los asientos, además, son bastante cómodos para viajar y presentan un buen mullido. Pero lo más sorprendente es echar un vistazo a la segunda fila, ya que aquí, incluso personas de alta estatura, tendrán un buen espacio para piernas y para la cabeza.

Por último, mirando el maletero, este es también bastante capaz. Alcanza los 425 litros de volumen mínimo, lo cual es una cifra más que correcta. No obstante, también hay que decir que la bandeja del suelo se puede ajustar en algunos centímetros de altura, dando así lugar a un pequeño espacio bajo esta para guardar, por ejemplo, los cables de recarga o, en su lugar, ganar más volumen de carga en el espacio principal. En caso de necesitar aún más hueco, los asientos traseros se pueden abatir para alcanzar los 1.335 litros.

Este alcanza los 425 litros de volumen mínimo en el maletero.

Mecánica, acabados y precios del BYD Atto 2 DM-i

El BYD Atto 2 DM-i se ofrece con dos mecánicas diferenciadas, las cuales vienen de la mano de sus dos respectivos acabados. El modelo cuenta con los peldaños bautizados como «Active» y «Boost». El primero y más accesible ofrece elementos como la pantalla central de 12,8 pulgada, cámara de visión trasera y sensores de aparcamiento, apertura mediante NFC o el asiento del conductor con regulación en altura. El segundo y más equipado («Boost») hace lo propio con el techo solar, cámara 360, tecnología V2L, cargador inalámbrico, asientos calefactados o asientos con regulación eléctrica y tapizados en cuero vegano.

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Pero, en realidad, lo más diferencial de estos escalones es su mecánica. El Active se presenta como la opción más tímida en todos los sentidos. Este alcanza los 166 CV y los 300 Nm de par máximo. Al mismo tiempo, su batería cuenta con 7,8 kWh de capacidad, lo cual lo otorga una autonomía eléctrica de 40 km y una potencia de recarga de 3,3 kW. Por ende, sus especificaciones son menos llamativas, pues su consumo medio homologado es de 3,1 litros a los 100 km y su aceleración hasta los 100 km/h la ejecuta en 9,1 segundos.

En el lado opuesto de la balanza se encuentra el «Boost». La opción más buscada del catálogo chino. Aquí su sistema alcanza los 212 CV y 300 Nm de par máximo. De su alimentación se encarga una batería de 18 kWh de capacidad, la cual homologa hasta 90 km de autonomía eléctrica o hasta 1.000 km si se suma el sistema de combustión. También mejora la potencia de recarga alcanzando ahora los 6,6 kW. El BYD Atto 2 DM-i parte en España desde 28.200 euros para la opción «Active» y desde los 31.200 euros para el «Boost».

El BYD Atto 2 DM-i es uno de los coches híbridos enchufables más interesantes del mercado actual.

Prueba de conducción al BYD Atto 2 DM-i

BYD promete una buena dinámica, habitabilidad y una conducción centrada especialmente en el confort de sus ocupantes. ¿Cumplirá con todos estos puntos? Para comprobarlo me he puesto tras los mandos de un Atto 2 DM-i, pero no sólo durante un corto periodo o un recorrido escueto. Para nada. De hecho, he estado conviviendo con él durante algo más de una semana y he podido recorrer más de 1.500 kilómetros para sacarle todo su jugo.

El BYD Atto 2 DM-i es un coche que se presenta especialmente cómodo en todo tipo de trayectos y desde el minuto uno de sentarte en cualquiera de sus cuatro asientos (dejemos el central trasero para momentos de necesidad). Todos sus asientos son bastante mullidos y agarran muy bien el cuerpo. El del conductor, además, en nuestra unidad con el acabado «Boost», podía regularse electrónicamente, lo que siempre es un punto a favor.

La posición de conducción es eminentemente alta pero vuelve a sucederme lo mismo que en casi todos los SUV del mercado. Me gustaría que el volante pudiese bajar más su altura. Para mi gusto, este queda más arriba y con un ángulo con cierta inclinación. Como ya digo, esto es cuestión de gustos, pero es algo que me obliga a levantar la altura del asiento para ir cómodo del todo.

La segunda fila de asientos es bastante espaciosa para todo tipo de tallas.

Los primeros kilómetros a bordo son justamente como todos se esperan: cómodos, suaves y sin mayores «peros» más allá de los tediosos pitidos por los supuestos asistentes de conducción (que molestan más que asisten). La dirección, por su parte, presenta un tarado más bien blando pero sin renunciar a un punto extra de dureza con respecto a otros modelos de la competencia. Esto hace que sea especialmente cómoda para recorridos urbanos, pero bastante estable también en rutas de alta velocidad.

Sobre su aceleración hay que decir que sorprende. Esta es notablemente contundente, más aún cuando su batería está totalmente cargada (o al menos parcialmente). Lo cierto es que en esto es bastante próximo a lo que se puede llegar a sentir con un Atto 2 eléctrico, dejando claro cuáles son los orígenes de este modelo.

Una vez la batería se gasta, el sistema de combustión se encarga principalmente de trabajar moviendo las ruedas, pero también recargando dicha batería. Esto hace que sus prestaciones sea mucho más limitadas y que, además, gaste más combustible, pero del consumo hablaremos más adelante. Esto es especialmente perceptible en un viaje de largo recorrido por autopista, donde la mayoría del tiempo, si no paras a cargar, la batería irá descargada.

Sus llantas, al no tener un tamaño excesivo, filtran muy bien el ruido de rodadura en autopistas.

Su autonomía eléctrica homologada es de 90 kilómetros. Sin embargo, lo cierto es que en rutas urbanas esta distancia puede ser incluso mayor, llegando a rozar la centena de kilómetros. En autopista, sin embargo, será menor, ya que rondará los 65 kilómetros. Por ende, esto también derivará en un consumo bastante diferenciado entre un entorno u otro.

Rodando a altas velocidades, el ruido exterior no se deja notar demasiado en el habitáculo. Bien es cierto que no es perfectamente insonoro, pero la rumorosidad que se cuela es principalmente aerodinámica (y tampoco mucho). El tener unas llantas de no demasiado diámetro hace que el globo del neumático sea mayor y, por ende, camufle el ruido de rodadura con mayor facilidad.

En una carretera de curvas, el coche se siente mucho más aplomado de lo que cabría esperar. Bien es cierto que sus suspensiones son bastante blandas. Sin embargo, por este mismo motivo sorprende su paso por curvas, el cual puede ser más asentado de lo que imaginaba. Una grata sorpresa en este aspecto, aunque tampoco se puede decir que su comportamiento sea deportivo, porque no lo es, pero sí es más que correcto y mejor que muchos de sus rivales.

El BYD Atto 2 DM-i puede tener 40 o 90 km de autonomía eléctrica, según la versión.

Entrando ya en el apartado del consumo, el BYD Atto 2 DM-i es capaz de lograr cifras más que buenas en territorios idóneos, especialmente en ciudad. Aquí apenas se dejará notar el motor de combustión. Y si lo hace será para recargar la batería lo justo y necesario. Como aquí el consumo general de energía es bajo, no precisa de recargar la batería con mucha asiduidad, por lo que todo es mucho más silencioso y confortable. El consumo medio de combustible aquí es de apenas 2 litros a los 100 km y de unos 17 kWh/100 km de energía.

En autopistas la cosa cambia mucho. Mi media general se situó en 5,3 litros a los 100 km para todo el trayecto (unos 700 kilómetros). No obstante, este es el resultado de hacer tramos a casi 0 litros, debido a que funciona el motor eléctrico, y otras zonas rondar los 8 litros, ya que el de gasolina funciona como motor para mover las ruedas y, a su vez, ir recargando la batería. Su autonomía conjunta real puede ser perfectamente de unos 900 kilómetros sin mayores quebraderos de cabeza.

El BYD Atto 2 DM-i ya está disponible para comprar en España.

¿Es este un consumo alto? Ni mucho menos. De hecho, está bastante por debajo que muchos rivales. Dadas las homologaciones, a muchas personas podría parecerle una cifra alta. Sin embargo, hay que incidir en el hecho de que este es un tipo de coche enfocado en los traslados cotidianos por ciudad, donde el consumo será realmente bajo. Los viajes largos serán más ocasionales, por lo que no supondrá un drama excesivo que la cifra crezca en momentos contados del año.

Alberto Pérez

La opinión de Alberto Pérez

¿Merece la pena comprar el BYD Atto 2 DM-i? Sin lugar a dudas es un coche más que digno para recomendar a la mayoría de usuarios en España. La mayoría de aspectos en él son muy positivos. Tiene un diseño exterior que podría tildarse de ser bonito, un interior espacioso y muy tecnológico, pero además su mecánica es sobresaliente para las rutas cotidianas e incluso para hacer algún que otro viaje de larga distancia. Todo ello, por supuesto, aderezado con un precio de partida más bien accesible para casi todos los bolsillos.

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