CATL ya no solo vende baterías: Togg fabricará tres eléctricos sobre el primer chasis completo exportado por el gigante chino

El acuerdo se firmó el pasado 29 de abril en Ningde y se hizo público a comienzos de mayo. Togg, el primer fabricante turco de coches eléctricos, va a desarrollar tres modelos del segmento B sobre la plataforma 'Bedrock Chassis' de CATL, también conocida como CIIC. Es la primera vez que el gigante chino exporta fuera de China su sistema completo de chasis integrado. El primer modelo entrará en producción en serie en 2027 y se venderá en Turquía, Europa y otros mercados.

CATL ya no solo vende baterías: Togg fabricará tres eléctricos sobre el primer chasis completo exportado por el gigante chino
La plataforma Bedrock Chassis de CATL integra batería, motor y electrónica en una sola estructura

Publicado: 10/05/2026 13:00

9 min. lectura

Hasta ahora la presencia de CATL en el coche eléctrico mundial era omnipresente pero relativamente acotada: el fabricante chino suministra más de un tercio de las baterías para coches eléctricos e híbridos enchufables del planeta, una posición dominante que ha llevado a Stellantis a montar una gigafactoría con CATL en Figueruelas (Zaragoza) y a Volkswagen a hacer lo propio con su filial PowerCo en Sagunto.

Pero el acuerdo firmado el pasado 29 de abril con la marca turca Togg marca un cambio cualitativo importante: por primera vez, CATL exporta no solo baterías, sino la columna vertebral completa de un coche eléctrico.

El acuerdo lo han firmado CAIT (Contemporary Amperex Intelligent Technology Shanghai), la filial de chasis de CATL, y Togg, el primer fabricante turco de coches eléctricos respaldado por un consorcio de cinco empresas industriales del país más la unión de cámaras de comercio TOBB.

La firma se ha producido en Ningde, sede central de CATL, con presencia del CEO de Togg, Gürcan Karakaş, y el presidente y consejero delegado de CATL, Robin Zeng.

Bajo el acuerdo, CAIT aportará su plataforma Bedrock Chassis y la ingeniería asociada para el codesarrollo de tres modelos del nuevo segmento B de Togg. El primero entrará en producción en serie en 2027.

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Qué es exactamente la plataforma Bedrock Chassis

La plataforma Bedrock Chassis, también identificada como CIIC (CATL Integrated Intelligent Chassis), es un sistema skateboard que CATL presentó por primera vez en diciembre de 2024 y exhibió en el Salón de Shanghái de 2025.

La idea de chasis tipo skateboard no es nueva (la introdujo General Motors en 2002), pero la apuesta de CATL incorpora dos diferencias respecto a planteamientos anteriores.

La primera es estructural: la batería no se monta sobre el chasis, sino que forma parte del propio chasis. Las celdas se integran directamente en la estructura del vehículo, lo que CATL denomina arquitectura cell-to-chassis.

La segunda es funcional: el sistema integra de forma nativa el motor eléctrico, la gestión térmica y el controlador del dominio de chasis dentro de un único bloque, de manera que la plataforma gestiona simultáneamente la energía y el control de movimiento del coche.

En la práctica, esto significa que un fabricante como Togg recibe un chasis ya completo con batería, sistema de propulsión, gestión térmica y electrónica de control. Lo que aporta el fabricante de coches es la carrocería, el habitáculo, el software de experiencia de usuario y la marca.

Togg podrá lanzar tres coches sin desarrollar desde cero ni batería, ni plataforma, ni sistema eléctrico. Es un cambio de paradigma respecto al modelo industrial clásico, en el que el fabricante diseñaba y fabricaba prácticamente todo.

Qué pone Togg y qué pone CATL

El reparto de responsabilidades del acuerdo lo ha publicado CATL con bastante claridad.

Togg se encargará de definir el producto, el diseño exterior e interior, la arquitectura digital, el software y la experiencia de usuario. CATL, a través de CAIT, aportará la plataforma Bedrock con todos sus componentes integrados, además de la ingeniería para adaptarla a las especificaciones del fabricante turco.

El propio modelo de negocio que CATL bautiza como "1+1+1" lo resume así: una plataforma tecnológica común, una cadena de suministro industrial común y una operación local de marca propia.

La fórmula permite a un fabricante nacional emergente, en este caso Togg, lanzar varios modelos de coche eléctrico sin necesidad de desarrollar desde cero la base técnica más cara y compleja.

Es exactamente el camino que ya están explorando otros fabricantes occidentales, aunque con matices distintos.

Stellantis prepara la fabricación de modelos Leapmotor en sus plantas de Figueruelas (Zaragoza) y Villaverde (Madrid), integrando tecnología eléctrica china en estructuras industriales europeas. Volkswagen ha reconocido recientemente que compartir capacidad con socios chinos podría ser una solución para mantener sus fábricas alemanas. Renault diseñó el nuevo Twingo eléctrico con un centro de I+D propio en China.

La diferencia con el caso de Togg es que Renault, Stellantis o Volkswagen son fabricantes con cien años de experiencia y plataformas propias muy desarrolladas. Togg, en cambio, parte casi de cero.

La marca turca que aspira a vender en Europa

Togg, fundada en 2018, es la primera marca de coches del Estado turco con producción en serie.

Su primer modelo, el T10X, es un SUV compacto eléctrico que se fabrica en la planta de Gemlik (Bursa) desde 2022 y se ha convertido en el coche eléctrico más vendido de Turquía.

La marca empezó a entregar unidades en Alemania a finales de 2024 y, según los planes de la compañía, los nuevos modelos del segmento B desarrollados con CATL están pensados desde el primer día para llegar a Europa.

La hoja de ruta es ambiciosa. Tres modelos en el segmento B (urbanos compactos), todos eléctricos, todos sobre plataforma china, todos previstos para el mercado europeo. El primero, en producción en serie en 2027.

Si el calendario se cumple y los precios son competitivos, los Togg del segmento B tendrán que medirse en Europa con el Renault 5, el Volkswagen ID. Polo, el Cupra Raval, el Hyundai Inster, el BYD Dolphin Surf y los próximos compactos eléctricos de Leapmotor.

El segmento más caliente del mercado europeo en los próximos años, con marcas chinas, europeas y ahora también turcas con tecnología china pugnando por el mismo cliente.

El acuerdo se hizo público a comienzos de mayo a través del comunicado oficial de CATL y CAIT en PRNewswire, y la cobertura europea más completa la firmó la revista alemana Auto Motor und Sport, referencia industrial del sector en habla alemana.

Togg y CAIT (filial de CATL) firmaron el acuerdo el 29 de abril en Ningde, sede central del gigante chino

Una nueva forma de hacer coches eléctricos

El acuerdo Togg-CATL es relevante por dos motivos que conviene separar.

El primero es comercial e inmediato: Togg lanzará tres coches al mercado europeo en los próximos años con tecnología china pero etiqueta turca.

El segundo es industrial y de fondo: CATL ha pasado de proveedor de componente a proveedor de coche casi completo. Lo que antes era una pieza dentro de la cadena de valor de un fabricante, hoy es la base sobre la que se construye prácticamente todo lo demás.

Es un movimiento que afecta a la propia definición de qué significa "ser fabricante de coches" en la era eléctrica. Si la batería, el motor, la gestión térmica y la electrónica de control vienen empaquetadas dentro de un mismo chasis, la parte mecánica deja de ser el principal elemento diferenciador.

Togg, una empresa joven sin tradición industrial automotriz, puede sacar tres coches en menos tiempo que un fabricante centenario porque ha externalizado precisamente la parte más cara y compleja del coche eléctrico moderno. Y el proveedor de esa parte es chino.

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