He conducido el OMODA 4 que llegará en 2027 y es mucho mejor de lo que crees
El OMODA 4 no es solo un SUV; es la declaración de intenciones de una marca que vuela. Tras probarlo en China me ha quedado claro que tanto su estética como su comportamiento dinámico darán mucho que hablar en España.

Me he ido a China para probar el nuevo SUV que va a reventar el mercado. Hace unos días lo pude ver en el debut mundial del OMODA 4 en el Salón del Automóvil de Pekín 2026, donde puedo dar fe de que fue uno de los coches que más expectación levantó en la cita asiática. Tras su espectacular estreno en Pekín me fui a Wuhu, la sede de OMODA, donde pude ponerme al volante del nuevo crossover de OMODA.
En España lo veremos en versión híbrida con 224 CV y en versión 100% eléctrica con 211 CV. El el de cero emisiones mostrará una autonomía superior a los 400 kilómetros gracias a una batería LFP de 61,1 kWh de capacidad.
No es un modelo más, es probablemente el modelo más importante para la marca hasta la fecha. Pasamos del concepto inicial del OMODA 3 a este OMODA 4, un cambio de nombre que no es simple marketing sino un reflejo de que el coche es ha crecido en cuanto a madurez y ambición.

OMODA ha decidido que este coche sea su punta de lanza en el competitivo segmento C-SUV, peleando donde se deciden las ventas masivas. Llegará a España a principios de 2027 y tiene argumentos de sobra para ser un súper ventas. Más adelante la gama se seguirá ampliando por abajo con otro modelo más pequeño, el OMODA 2, como ya te desvelamos.
Lo que más me sorprende de OMODA (y otras marcas de Chery) es la velocidad a la que trabaja esta gente. En apenas un par de años, han pasado de ser una marca totalmente nueva a presentar productos que ya no solo compiten en precio, sino que empiezan a sacar pecho en comportamiento y diseño.
El OMODA 4 es su apuesta más europea en tacto y planteamiento y, aunque todavía queda un año para verlo por nuestras carreteras, la sensación que me ha dejado es de que pondrán en aprietos a muchas marcas «de toda la vida».
Si algo tiene el OMODA 4 es que no pasa desapercibido. En la marca china han apostado por lo que llaman lenguaje «cyber-mecha». Tiene líneas muy afiladas y trazos angulares que le dan un aire muy interesante. Personalmente, me gusta que las marcas se arriesguen y no nos den el enésimo SUV con formas de huevo.
Por delante tiene un aire a Lamborghini (salvando las enormes distancias) y detrás tiene rasgos comunes con el OMODA 7. Una combinación rara pero que funciona bien en directo, se ve bien desde cualquier ángulo. Sus dimensiones son compactas pero equilibradas, con 4,42 metros de longitud y una altura de 1,57 metros para evidenciar una silueta bastante atlética y no tan pesada visualmente como otros rivales.
Un interior tecnológico con un guiño a los superdeportivos
Al entrar al habitáculo del OMODA 4, lo primero que piensas es que es un coche muy pensado para esa generación que ha crecido con una pantalla en la mano pero que ahora necesita un coche práctico para sus desplazamientos cotidianos. La experiencia digital lleva la voz cantante.

La tecnología manda, como no podía ser de otra forma. Tenemos una instrumentación digital que da muchísima información, la misma que hemos visto en otros modelos de la casa, aunque sigue sin poderse personalizar demasiado. La pantalla vertical de 13,2 pulgadas del sistema multimedia tiene una resolución fantástica y es intuitivo, aunque la respuesta táctil a veces era mejorable. La unidad a la que me subí era de preserie, ojo, así que confío en que para 2027 esto esté más que pulido.
Echo mucho de menos más botones físicos en la consola, especialmente para el climatizador. Lo he dicho muchas veces en muchas pruebas, tener que entrar en una pantalla para todo no es lo ideal en ergonomía. Eso sí, debo reconocer que me ha encantado el botón de arranque escondido bajo una protección roja, una inspiración clarísima en Lamborghini. Aunque sea un poco postureo, te saca una sonrisa cada vez que vas a encender el motor.
El volante tiene un tacto y un grosor perfectos, de esos que da gusto agarrar, pero los botones... De verdad, ¿qué pasa con los botones en los coches actuales? Aquí, OMODA ha seguido la tendencia de Tesla y han metido mandos multifunción que son un auténtico dolor de cabeza para usar mientras conduces. Prefiero mil veces los botones de toda la vida, los que tocas y sabes qué estás haciendo sin mirar.
La calidad percibida es correcta para lo que se espera en su segmento y rango de precio, sin florituras. Hay plásticos duros en general pero con tacto agradable en las zonas más visibles, algunos detalles acolchados y una tapicería en cuero vegano. Me quedé con las ganas de un ajuste lumbar en los asientos delanteros; son cómodos, sí, pero mi espalda habría agradecido ese apoyo extra.
El equipamiento para el mercado español está por definir pero te puedo contar que la unidad que probé llevaba cargador inalámbrico para el móvil muy a mano, reglajes eléctricos de los asientos, techo solar panorámico que no se abre pero da mucha luz y un portón trasero eléctrico que siempre es bienvenido cuando vas cargado de bolsas.

Pasemos a la zona trasera, donde se suelen decidir muchas compras familiares. Aquí el OMODA 4 cumple bien. Ocupantes de hasta 1,85 metros de altura pueden acomodarse sin problemas, con espacio suficiente para las rodillas y la cabeza. Además, el suelo es plano, lo que facilita mucho la vida si tienes que usar la plaza central para un trayecto corto. Eso sí, tres adultos en un viaje largo irán algo apretados, pero eso pasa en casi cualquier coche de esta categoría.
A la espera de cifras oficiales de capacidad de carga, tengo que señalar que el maletero me ha dejado una sensación agridulce. Me ha dado la impresión de que tiene un buen volumen y disfruta de un doble fondo que, a priori, parece muy útil. Pero cuando levantas el piso la cosa cambia porque el compartimento inferior está poco cuidado, con la chapa a la vista y sin tapizar. Encima han plantado la batería de 12V justo en medio, robando mucho espacio.
Dos opciones para España: híbrido o eléctrico
Y ahora, lo divertido. En la toma de contacto con el modelo chino nos prepararon un circuito de conos en Wuhu para probar la versión híbrida, es decir, el OMODA 4 SHS-H. El sistema Super Hybrid combina un motor 1.5T turbo con una batería de 1,83 kWh para entregar unos generosos 224 CV y 295 Nm de par. Y se notan. La aceleración es contundente y te saca de las curvas con mucha alegría.
En la prueba, el OMODA 4 se mostró bastante ágil. Es un coche de tracción delantera por lo que si le buscas las cosquillas en curvas cerradas, tiende al subviraje (se va de morro, vamos), pero de una forma muy noble y predecible. Nada que no se solucione levantando un poco el pie. La plataforma T1X sobre la que se asienta parece muy sólida y bien puesta a punto para absorber los bandazos en los cambios de dirección rápidos.
Me sorprendió gratamente el tacto de la dirección porque es informativa y precisa, algo que no siempre encontramos en coches de origen chino. Puedes ajustar de forma independiente el tacto de la dirección y del freno en dos niveles cada uno para que sean más reactivos. Pese a la fugaz experiencia al volante, queda claro que la evolución en comportamiento dinámico respecto a modelos anteriores es palpable.

Debido a la naturaleza del test no te puedo contar nada sobre consumos reales o insonorización. Tampoco pude probar los tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport) ni hay tres niveles de frenada regenerativa, que se eligen desde la pantalla. Poder ajustar la retención tanto para el híbrido como para el eléctrico debería permitir conducir de forma mucho más eficiente en ciudad.
Cuándo llega y cuánto cuesta el OMODA 4
Como falta casi un año para verlo en nuestro país todavía no tenemos precios oficiales para España pero todo apunta a que serán muy competitivo. OMODA sabe que para entrar fuerte en el segmento necesita una relación equipamiento-precio imbatible. Si consiguen situarlo en una horquilla atractiva, no tengo ninguna duda de que lo veremos muy arriba en las listas de ventas a partir del primer trimestre de 2027.
Si están pensado en renovar coche y no tienes prisa, quizá te merezca la pena esperar a su llegada. El OMODA 4 tiene personalidad propia, una motorización híbrida interesante y presumiblemente vendrá con un equipamiento notable. Es un coche que entra por los ojos y que te convence cuando te pones a sus mandos. OMODA está madurando a pasos agigantados y este modelo es el mejor ejemplo de ello.



