Es coche más popular de Jeep se renueva de arriba a abajo y acabo de ponerlo a prueba por carretera y por campo
El Avenger es el coche más importante de Jeep en la actualidad. Sus cambios llegan ahora a España. Muchas más novedades de las que se pueden apreciar a simple vista. Mantiene las buenas cualidades y mejora en sus puntos débiles.

Jeep es sinónimo de aventura y libertad. Los de Ohio llevan 85 años siendo referencia en un segmento en el que es más mínimo resbalón supone un problema. Con el paso de los años, Jeep se ha tenido que actualizar y adaptar. La incorporación al Grupo Stellantis le ha permitido hacerlo de forma rápida. En Europa, el Jeep Avenger se ha convertido en su modelo estrella. Un coche que apenas cuenta con 3 años y medio de vida. Ahora llega una actualización.

El Avenger ocupa un puesto importantísimo en la estructura de la marca. Es su modelo más pequeño y, por lo tanto, más barato. También es el modelo que más versiones mecánicas presenta. Está disponible en formato microhíbrido (ECO), de combustión (C) y 100% eléctrico (CERO). Por su tamaño; 4,084 metros de largo, 1,776 metros de ancho y 1,536 metros de alto, muchos lo tacharían de un utilitario cuyo principal escenario de batalla es la ciudad. Desencaminados no van, pero el Avenger, como buen Jeep, es capaz de hacer mucho más.
Su actualización acaba de llegar a España y es bastante más profunda de lo que a simple vista pueda parecer. Como todo buen restyling de mitad de ciclo de vida, el nuevo Avenger cambia ligeramente su aspecto. Intensifica su presencia aventurera y campera con pequeños, pero muy bien aplicados retoques. Se suman elementos como los faros matriciales de LED, nuevos juegos de llantas, nuevos paragolpes, nuevos tonos y una parrilla rediseñada iluminada que mantiene las 7 habituales estrías.

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Ahorra 4.078 €P.V.P 25.075 €Son cambios de manual que en realidad mejoran un aspecto que ya de por sí era atractivo. Gran parte del éxito del Avenger radica en su diseño. De puertas para dentro también hay novedades y estas se centran en la mejora de calidad percibida, algo que sinceramente era necesario. Como ya he dicho más arriba, el Avenger es el Jeep más barato que hay en Europa, pero no se puede negar que su primera versión presentaba algunos acabados difíciles de justificar. Excesivos plásticos duros.
Ahora, los americanos corrigen el rumbo con una mayor cantidad de superficies blandas. Estas se integran en la parte superior de los paneles de las puertas delanteras y en la parte inferior del salpicadero. Ya está. ¿Es suficiente? Si. ¿Se nota mucho el cambio? No. Aunque sigo echando de menos mejores acabados también debo reconocer que el Avenger es el mejor acabado de los B-SUV de Stellantis, con muchísima diferencia. Sin embargo, un BYD Atto 2, por ejemplo, es bastante mejor. Ni Stellantis ni ninguna otra marca europea generalista debería dormirse en los laureles.

Como ya viene siendo habitual, Jeep ofrece una amplia oferta de acabados y versiones. Existen los modelos Longitude, Altitude y Summit, más las versiones Overland y Upland exclusivas para el Avenger 4xe. A todas ellas hay que sumar el acabado especial 85th Anniversary -regalo de cumpleaños- que incluye detalles específicos repartidos por la carrocería y el interior. En lo que equipamiento se refiere, apenas hay grandes novedades más allá de los faros matriciales de LED y la cámara de aparcamiento de 360º. Siempre ha sido un coche muy completo y lo sigue siendo.
Tampoco hay novedades en cuestiones de habitabilidad. Sus plazas traseras son aprovechables, pero tampoco permiten grandes lujos. Dos adultos van cómodos, pero un tercero ya no tanto. Los ocupantes posteriores apenas tienen lujos o recursos de confort a los que echar el guante más allá de una toma USB-C. El maletero varía en función de la variante mecánica; entre 262 y 321 litros de capacidad mínima. La banqueta trasera puede abatirse y ampliar el espacio de carga. El Avenger eléctrico no ofrece un segundo baúl delantero.

Llegando al apartado mecánico, la oferta comprende 4 configuraciones diferentes con una única novedad. Jeep se deshace del denostado motor 1.2 de gasolina con correa y lo sustituye por otro bloque de tres cilindros y 1,2 litros con cadena. Con sus 100 caballos de potencia es la puerta de acceso a la familia Avenger. Le sigue, por rendimiento, el Avenger e-Hybrid (microhíbrido) con la etiqueta ECO de la DGT. Desarrolla 110 caballos de potencia y se combina con una transmisión automática DCT de 6 marchas.
Siguiendo la línea ascendente, llegamos al Avenger 4x4 de tracción total. El bloque 1.2 Turbo se combina con un motor eléctrico trasero para generar un máximo de 145 caballos de potencia. Su sistema microhíbrido le permite homologar la etiqueta ECO de la DGT. El único que ofrece la etiqueta CERO es el Avenger Electric de 156 caballos. Cuenta con una batería de 54 kWh de capacidad bruta con la que homologa hasta 400 kilómetros de autonomía (WLTP). Ofrece carga de hasta 100 kW en corriente continua y de hasta 11 kW en corriente alterna.

¿Cómo se comporta el nuevo Jeep Avenger?
Durante esta primera toma de contacto he tenido ocasión de probar la variante microhíbrida de tracción total. Una combinación rara teniendo en cuenta que es el único B-SUV de combustión, junto con su hermano el Alfa Romeo Junior, capaz de ofrecer un sistema 4x4. Su rendimiento fuera del asfalto está en realidad limitado por el neumático. Bien calzado, el Avenger ofrece buenas aptitudes. Cuenta con diferentes recursos a los que sacar partido, el principal de ellos es la electrónica.
Jeep ha renovado el mando central del Selec-Terrain con el que se puede cambiar la forma en la que el Avenger 4xe entrega su potencia. Hay cinco modos o programas: Auto, Eco, Sport, Sand/Mud y Snow. En cada uno de ellos la electrónica regular ciertos parámetros como la respuesta del cambio o del acelerador. En los programas off-road el motor eléctrico trasero es quien realiza casi todo el trabajo, llegando a ofrecer el par suficiente para salir de obstáculos complicados con cierta soltura.

Esta no es la única ventaja del Avenger 4xe con respecto al resto de sus hermanos. Jeep monta una suspensión trasera totalmente diferente -multilink en vez de eje de torsión- y mejora las cotas off-road hasta los 22 grados de ángulo de entrada, 21 grados de ángulo ventral y 35 grados de ángulo de salida con una altura libre con respecto al suelo de 21 centímetros y una profundidad de vadeo de 40 centímetros. Ningún otro coche de la categoría te ofrece estas cifras.
Pero a fin de cuentas, el campo de batalla más habitual del Avenger es la ciudad y los desplazamientos por asfalto. Debo confesar que Jeep ha sanido evolucionar muy bien a su coche estrella. Los cambios de motor lo han hecho más refinado -se revoluciona menos- y más rutero. Es agradable de conducir. No es apasionante, pero cumple bastante bien el cualquier escenario. Además, su ventajosa etiqueta ECO le permite moverse con mucha soltura por los cada vez más habituales escenarios de bajas emisiones.

El problema del Avenger ni siquiera supone un problema; el precio. Teniendo en cuenta que ofrece más que su competencia, su precio es superior al de sus rivales. Por ejemplo, un SEAT Arona de 95 CV cuesta poco más de 19.000 euros. El Avenger más barato que podemos comprar roza los 22.000 euros sin descuentos. Una diferencia significativa en una categoría donde cada euro cuenta. El Avenger 4xe dispara la factura mínima hasta los 28.900 euros, incluyendo descuentos. El eléctrico, por su parte, no baja en ningún momento de los 33.000 euros. No nos vamos a engañar, son cifras altas.
Jeep Avenger y sus rivales
P.V.P 25.075 €20.997 €
P.V.P 23.249 €20.300 €
P.V.P 19.592 €19.019 €
P.V.P 26.530 €21.615 €
P.V.P 26.988 €24.495 €





