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    Prueba MINI Cooper S Cabrio 2021, tan “molón” como siempre

    Prueba MINI Cooper S Cabrio 2021, tan “molón” como siempre
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    Hemos podido probar el MINI más pintoresco y sólo podemos decir: larga vida a los descapotables
    Alberto Pérez
    Alberto Pérez20 min. lectura

    El MINI Cooper S Cabrio 2021 ha pasado por nuestras manos. Una de las versiones más deportivas (por debajo del espectacular JCW) del descapotable de la firma inglesa, nos deja con una potencia de 178 CV y una capota de lona que podremos plegar en tan sólo 18 segundos, dejándonos con unas sensaciones prácticamente únicas dentro de todo el sector de la automoción.

    Hasta no hace muchos años, podíamos disfrutar de toda una generosa oferta de modelos descapotables en el mercado. De un tiempo hasta hoy, dicha oferta se ha visto menguada considerablemente. La falta de interés de muchos clientes por este tipo de carrocería y la preferencia sobre unos coches, al fin y al cabo, más prácticos, ha supuesto que muchas marcas que antes se lanzaban a poner sobre el asfalto variantes descapotables de muchos de sus modelos icónicos, como el Renault Megane o el Ford Focus, ahora este nicho ha quedado prácticamente reservado para vehículos poco accesibles para el gran público, principalmente por su elevado precio, algo que a los que amamos conducir sin techo no nos resulta especialmente grato. Pero una marca que no ha dejado de fabricarlos jamás, esa es MINI, pues el descapotable de su icónico modelo no ha cesado su comercialización en todas y cada una de sus últimas generaciones, y además ya ha confirmado oficialmente que este continuará durante la próxima generación. ¡Esta sí que es una buena noticia!

    Hace algunos años, la marca MINI, decidió ampliar su gama de modelos con carrocerías muy diversas, como el Countryman, o incluso los veteranos MINI Coupé y Roadster, modelos que ya no se encuentran en el catálogo. Pero los que siempre han estado, y seguirán estando, son el modelo de 3 puertas y el descapotable. Carrocerías emblemáticas que han sabido hacerse un hueco en el mercado y en el corazón de la gente. Ahora con la actualización de su tercera generación, MINI ha puesto mucha carne en el asador y nos ofrece uno de los Cabrio más estéticos y cautivadores del mercado actual.

    En tan sólo 18 segundos podremos poner o quitar el techo del MINI

    Estéticamente no podemos decir que este MINI Cabrio 2021 haya supuesto una auténtica revolución, sino más bien una actualización con la que alargar la vida útil de esta generación hasta el punto de que posiblemente sea la última que veremos con mecánicas de combustión. Esto puede significar el adiós definitivo a una concepción clásica, aunque como ya pudimos comprobar cuando probamos el MINI Cooper SE, cede el testigo a una electrificación que es capaz de transmitir a la perfección todos los apéndices del modelo tradicional. Pero no nos vayamos tan lejos aún y veamos qué nos ofrece el MINI Cabrio 2021 en el apartado estético.

    Desde el propio configurador de la marca, podremos ver como el MINI Cooper S Cabrio se ofrece en 5 acabados: Essential, Classic, John Cooper Works, Sidewalk Edition y MINI Yours. Cada uno de ellos presenta su propio toque de personalidad y distinción, pudiendo posteriormente escoger el color exterior, estilos de capota o tapicería interior. Nuevamente, la personalización de cada uno de los modelos sigue siendo una prioridad para la marca inglesa.

    Pero si nos centramos en las novedades básicas del modelo en cuestión, mirando el frontal, vemos como se ha modificado completamente la primera vista de este, presentándose con un contorno en negro brillante alrededor de la calandra central, algo así como una estética perilla. El parachoques también ha sido convenientemente modificado, sacrificando las luces antiniebla por unas pequeñas aberturas de entrada de aire hacia el paso de rueda delantero. Sus faros continúan siendo los ya conocidos de diseño redondo, aunque ahora estos se ofrecen siempre de serie con LED para todas las versiones.

    Estéticamente sigue siendo el de siempre, pero con algunos retoques para mantenerlo al día

    Si miramos el perfil de este, pocas novedades podremos encontrar, salvo la llegada de nuevos diseños de llantas de hasta 18 pulgadas de diámetro, que decoran el conjunto exterior. Para el caso del Cabrio, que es el que tenemos presente hoy, podremos escoger entre varios juegos de telas para la capota, desde una en negro liso hasta otra con la decoración de la bandera de Inglaterra, lugar de origen de la marca y del que tanto presume en algunos de sus apéndices, tanto exteriores como interiores.

    En la zaga se ha retocado el parachoques para, en el caso del Cooper S, seguir acogiendo en el centro del difusor sus dos salidas de escape. Los faros continuan siendo los ya conocidos con la forma de la Union Jack inglesa, así como, una vez quitemos la capota al MINI, esta quedará guardada por fuera del conjunto, nada de almacenarse completamente en un compartimento trasero. Esta es una de las señas de identidad de este coche y que siempre le ha acompañado.

    El interior acoge ahora nuevas molduras y algunos retoques estéticos. Este es el caso del volante, el cual incorpora un renovado diseño con nuevos botones multifunción para el sistema de entretenimiento y ayudas a la conducción. Dichos mandos están acabados en negro piano, un material que ya sabemos de su poca practicidad ya que se ensucia y deteriora con facilidad. Dicho material lo encontraremos en demasiados rincones del interior, así como el exterior.

    El interior ha sufrido leves retoques con los que mantener al día sus sistemas de información y entretenimiento

    La pantalla central de info-entretenimiento también ha sido retocada, ahora incorpora nuevos gráficos mucho más visuales y mejorados. Este panel táctil ha sido ampliado hasta las 8,8 pulgadas (6 pulgadas en el modelo previo) y está coronado por una zona alrededor bañada en negro piano, así como el conocido aro de luz dinámica que variará su finalidad dependiendo del momento, ya sea mostrando las revoluciones del motor o el nivel del sistema de sonido. Tras el volante se ha situado la nueva instrumentación digital de 5 pulgadas que ya conocemos de otros modelos como el MINI Cooper SE o el MINI Countryman.

    En los demás apartados interiores, el MINI Cabrio continua siendo el de siempre, ya sea para lo bueno o para lo no tan bueno. El espacio habitable sigue siendo algo justo, especialmente en las plazas traseras, donde sus asientos poseen unos respaldos bastante rectos que llegan a ser notablemente incómodos para un trayecto medio. Por otra parte, el espacio de carga será de apenas 215 litros en caso de llevar el techo puesto, y de 160 litros si queremos disfrutar del cielo. Su boca de acceso es a través de una pequeña portezuela que da paso a dicho espacio. Esta se podrá ampliar cuando llevemos la capota puesta, con un acceso practicable superior bastante efectivo si precisamos una boca algo mayor. En caso de necesitarlo, los asientos traseros se podrán abatir, ganando con ello un pequeño plus en el espacio de carga.

    Entrando en el apartado de puro descapotable, el MINI Cabrio es capaz de plegar y desplegar la capota de forma automática en tan sólo 18 segundos y a una velocidad máxima de hasta 30 kilómetros por hora, algo que nos vendrá bien si nos sorprende la lluvia mientras circulamos por la ciudad. Esta acción la ejecutaremos a través de un botón situado junto al retrovisor interior, algo que realmente queda poco a la mano, es posible que hubiese sido más cómodo adaptarlo de alguna manera sobre la consola central, junto al resto de la botonadura. La capota tiene dos posiciones, una primera que hace las veces de techo solar practicable, y una segunda posición donde descapotaremos por completo nuestro MINI.

    La primera posición del techo de lona hará las veces de un techo solar practicable

    Con esta reciente actualización, el MINI ha eliminado de un plumazo las variantes diésel, conservando únicamente las movidas por gasolina (y electricidad) y manteniendo las cifras y prestaciones ya conocidas previamente. Como acceso a la gama del MINI Cabrio encontramos el One, con 102 CV y transmisión manual; el siguiente escalón es para el Cooper y sus 136 CV, seguidos por el Cooper S y sus 178 CV. En lo más alto de la cúspide se encuentra el John Cooper Works y sus brutales 231 CV con los que podrás disfrutar de lo lindo. Opcionalmente podremos equipar el cambio automático o el automático deportivo, como alternativa para la transmisión manual. Para todas las motorizaciones, únicamente se ofertará la tracción delantera.

    Prueba dinámica

    Si nos metemos de lleno en el apartado de la pura conducción, este coche no nos sorprenderá por su dinámica en el sentido de que MINI ha sabido poner bien su sello personal en todos sus vehículos, y el particular toque de la marca, también lo encontramos intacto en este coche. Ese mencionado sello, nos aporta un tacto de conducción como pocos coches en la industria, dejándonos un holgado espacio para la diversión siempre que circulemos con cualquier coche que presuma de la insignia de la marca en su frontal.

    Este MINI, como todos los integrantes de la gama del pequeño utilitario, nos deja con un tarado de suspensión notablemente firme si lo comparamos con el resto de sus rivales. Esto, en zonas bacheadas, nos puede proporcionar unas sensaciones de incomodidad, pero que se traducirá directamente en buena dinámica cuando encaremos una carretera sinuosa de curvas continuadas. Para ello, MINI ha dispuesto en su catálogo de extras unas suspensiones de dureza regulables.

    El diseño con los escapes centrados del Cooper S sigue vivo en esta actualización

    La dirección es igualmente firme, un apartado que juega mano a mano con la suspensión, y que de manera conjunta nos dejan con una sensación de deportividad única dentro de su sector, más aún, como en este caso, donde tratamos con la versión Cooper S, con un nivel de prestaciones y deportividad notable. Este feeling podremos regularlo a través de los 3 modos de conducción con los que cuenta este coche: Green, Mid y Sport. Como podremos imaginar, el primer modo está destinado a una conducción más económica donde primará el bajo consumo y el ahorro de combustible; seguidamente el modo Mid equivale al más conocido como modo Confort, mientras que el Sport, todos podemos imaginar a qué sensaciones pondrá énfasis.

    El modo Sport puede verse severamente enfatizado cuando situemos la palanca del cambio en modo S, de esta manera exprimirá cada vuelta que pueda traer consigo cada una de las 7 relaciones, arrojando los 178 CV con suma facilidad. Esto es más que recomendable en el momento en el que quedamos realizar un adelantamiento o simplemente quedamos divertirnos por una carretera de curvas. Con este modo seleccionado, la caja de cambios únicamente llegará hasta la quinta marcha en todas las situaciones, incluyendo en una ruta por autopista a velocidad continua, rodando así en un régimen de vueltas mucho más alto en todo momento.

    En ese preciso momento el sonido del MINI Cooper S Cabrio será notablemente notorio, aunque no tanto como en pasadas ediciones de esta misma generación, ya que echamos de menos los lujuriosos petardeos con los que te premiaba esta misma mecánica en cada cambio de marchas. A cambio ahora obtenemos un sonido muy adictivo a altas vueltas, pero bastante suavizado a bajas revoluciones, mucho más discreto por lo general.

    Su espacio de carga es realmente escueto con apenas 215 litros con el techo puesto

    Pero ya que hablamos de sonido, debemos hacer mención sobre la capacidad aislante que tiene la capota de lona de este MINI Cabrio. Su aislamiento acústico es bastante bueno por reglas generales, aunque debemos ser conscientes que estamos ante un coche con techo de tejido y no uno de techo duro tradicional, por lo que el viento y demás inclemencias se harán de notar llegados a una velocidad alta.

    En caso de que queramos prescindir de la capota y asumir una conducción con el cielo como techo, su aerodinámica es bastante buena y nospermite mantener una conversación en su interior con nuestro compañero de viaje, incluso si circulamos por vías rápidas, un aislamiento aerodinámico que se verá incrementado si acoplamos el deflector de viento sobre las plazas traseras. En esta segunda fila, será mejor que llevemos la capota puesta siempre que viajen acompañantes y vayamos a superar los 50 kilómetros por hora, pues el viento podrá llegar a ser insoportable en esta parte. Si por contra, no queremos descapotar por completo nuestro MINI y sólo precisamos de la leve abertura que nos deja a modo de techo solar, esta permitirá que el viento entre hacia su primera fila de asientos, llegando a ser algo incómodo en ocasiones, por lo que en este coche, personalmente soy más partidario del “todo o nada”.

    En todas las situaciones, este MINI te deja con un gran sabor de boca, ya sea conduciendo por una revirada carretera de montaña o bajo la atenta mirada de cientos de edificios en nuestras ciudades. Su capacidad para llamar la atención de los viandantes es bastante notable, por lo que si no quieres pasar desapercibido, el MINI Cabrio es tu coche.

    Su pantalla central ahora tiene gráficos renovados y un tamaño de 8 pulgadas

    Pero si tenemos que hablar de consumos, ciertamente debo incidir en que estos no son especialmente bajos. Ya sé que estamos ante un coche de 178 CV pero sus cifras pueden llegar a resultarnos más altas de lo que estaríamos acostumbrados a día de hoy. Por ciudad es fácil ver cifras por encima de los 7,5 litros, mientras que por autopista podremos sacar una media de 6 litros o incluso algo menos si nos esforzamos y ponemos empeño, pero realmente será algo que no consigamos durante una conducción normal y despreocupada, por lo que lo mejor será contar con dicha media de consumo.

    Conclusión y precios

    Llega el fatídico momento de hablar de precios, y es que por todos es conocido que MINI no hace coches especialmente asequibles, más aún si quieres altos niveles de personalización. El MINI Cabrio de acceso podremos adquirirlo por un precio de partida de 25.599 euros para la versión One, mientras que si queremos acceder a esta variante Cooper S, la factura ascenderá hasta los 33.499 euros de la versión con cambio manual.

    Como conclusión a esta prueba, debo decir que el MINI Cabrio es un coche al que podríamos sacar muchos “peros”, sin embargo, es un coche que todos querríamos tener en nuestro garaje. Su dinámica, su diseño y su estilo proporcionan una nota única dentro del sector de los descapotables actuales, siendo el MINI el rey de toda fiesta. Todo esto contrasta mucho con una segunda fila de asientos incómoda para largos trayectos, acabados no tan perfectos o un precio sin dudas desorbitado, pero como ya he dicho, larga vida al MINI Cabrio.

    El MINI Cabrio siempre será un blanco de miradas
    Prueba MINI Cooper S Cabrio 2021, tan “molón” como siempre