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Prueba Opel Grandland Hybrid, el PHEV de la familia (con vídeo)

Prueba Opel Grandland Hybrid, el PHEV de la familia (con vídeo)
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Oscar Magro
Oscar Magro15 min. lectura

El nuevo Opel Grandland híbrido enchufable es un potente SUV que destaca por su gran versatilidad de uso y una notable habitabilidad interior. Regala una autonomía 100% eléctrica de hasta 65 km para completar los trayectos diarios con cero emisiones.

En esta ocasión ha pasado por nuestro garaje el nuevo Opel Grandland híbrido enchufable, un todocamino familiar con prestaciones notables y etiqueta Cero que trae algunas novedades interesantes. La última actualización de este modelo llegó hace apenas unos meses y entre otras cosas estrenó nueva imagen en una gama compuesta por las líneas de equipamiento Business, GS Line y Ultimate.

Examinamos el nuevo Opel Grandland PHEV

Dependiendo de la versión se pueden equipar llantas de aleación de hasta 19 pulgadas o pintura bitono con techo, raíles de techo y retrovisores en negro brillante, aunque su transformación más evidente tras el restyling es el nuevo y llamativo frontal. Cabe resaltar una característica inusual y son los faros.

Las ópticas están perfectamente integradas en la máscara frontal Vizor y cuentan con tecnología led matricial adaptativa que es algo que suele estar reservado principalmente a modelos de corte premium. Aquí Opel ha hecho el esfuerzo de ofrecerlo en la mayor parte de su gama, incluyendo el Grandland.

Esta tecnología lumínica se llama Intelli-Lux LED Pixel y con ella cada faro cuenta con 84 diodos. El sistema determina automáticamente cuáles de ellos deben estar encendidos y apagados para no deslumbrar a otros usuarios de la vía al tiempo que ilumina perfectamente el resto de la carretera y el entorno con mucha precisión.

Un polivalente SUV de corte familiar con una dimensiones contenidas

El Grandland tiene un tamaño compacto con 4,48 m de largo así que en ciudad sigue teniendo unas dimensiones muy manejables y prácticas. Me ha llamado más la atención su anchura de 1,91 m, una cota muy generosa si lo comparamos con otros modelos generalistas de este segmento. Eso se nota cuando entramos al habitáculo.

Un SUV de corte familiar con un interior muy espacioso

El interior del Opel Grandland es elegante, da una buena sensación de calidad y la vista está dominada por una estructura frontal que integra dos pantallas. Una configuración que la marca alemana ha bautizado como Pure Panel.

En el centro del salpicadero está la pantalla táctil multimedia de 10 pulgadas. Es el sistema de infoentretenimiento Navi IntelliLink compatible con Android Auto y Apple Carplay, tiene funciones de navegación, audio y telefonía y además proporciona toda la información necesaria sobre el funcionamiento del sistema híbrido como, por ejemplo, el flujo de energía en tiempo real y tiene búsqueda online de puntos de carga.

La buena ergonomía hace que sea fácil sentirse a gusto rápidamente

También llega esa información a través del cuadro de instrumentos totalmente digital, en este caso con una pantalla de 12 pulgadas que es muy personalizable. En este display también aparece la imagen del sistema de Visión Nocturna que recurre a una cámara de infrarrojos con un alcance superior a 100 metros para detectar a peatones, ciclistas y animales. El Grandland híbrido enchufable es el primer Opel en llevar este interesante elemento de seguridad.

Otras características de seguridad y asistencia del todocamino alemán son el sistema de frenado de emergencia con detección de vehículos y peatones, el asistente de corrección de trayectoria, el control de crucero adaptativo con función Stop&Go, el asistente de mantenimiento de carril, la alerta de cambio involuntario de carril o el asistente de aparcamiento automático.

El equipamiento es abundante con elementos como el acceso y arranque sin llaves, el cargador inalámbrico para smartphones, el volante calefactable o el climatizador bizona. Una de las cosas que más me gustan de los Opel son los asientos. Es un aspecto que cuida mucho la marca alemana y siempre son butacas muy cómodas y ergonómicas. Los del Grandland recogen bien el cuerpo, son muy mullidos y pueden estar calefactados y ventilados.

Comentaba antes que éste es un coche bastante ancho y eso se nota sobre todo en esta segunda fila de asientos donde se nota un espacio holgado e incluso tres adultos pueden viajar con comodidad. Además el túnel de transmisión, que apenas sobresale del suelo, no molestará al ocupante de la plaza central.

La notable anchura del vehículo proporciona un habitáculo desahogado

El espacio para las piernas y para la cabeza deja sitio suficiente para pasajeros de 1,85 m de estatura o incluso un poco más. Estos asientos gozan de salidas de aire propias, una toma USB, un reposabrazos abatible con posavasos e incluso las plazas de los extremos pueden estar calefactadas. En fin, es un espacio amplio, cómodo y bien resuelto.

Toca hablar del espacio de carga, al que dependiendo de la versión se accede mediante un portón de apertura eléctrica con función manos libres. La mayoría de los híbridos enchufables pierden maletero respecto a las versiones con solo motor de combustión debido a la presencia de la batería de alta tensión y en el todocamino de Opel también sucede esto.

Los Grandland gasolina y diésel tienen 514 litros de maletero pero esta versión híbrida enchufable se queda en 390 litros que tampoco está nada mal. Es una capacidad menor, sí, pero sigue siendo destacada para un coche que mide 4 metros y medio de largo y además el espacio tiene unas formas regulares y bien aprovechables.

La presencia de la batería de alta tensión bajo el piso del maletero penaliza su capacidad respecto a las versiones de combustión

En el hueco de carga hay una abertura para llevar objetos largos, hay ganchos para sujetar objetos, un compartimento debajo del piso que puede ser muy útil para guardar los cables de carga y también tiene unos prácticos tiradores para abatir el respaldo de los asientos posteriores de manera que se puede ampliar el espacio hasta los 1.528 litros.

¿Cómo es la configuración técnica del Opel Grandland híbrido enchufable?

En este modelo el sistema híbrido enchufable de Opel combina un motor 1.6 turbo de gasolina de cuatro cilindros, un motor eléctrico, una transmisión automática de 8 velocidades y una batería de iones de litio con 13,2 kWh de capacidad que lleva un sistema de refrigeración líquida.

La instrumentación permite personalizar la visualización de los datos

Hay dos versiones de este SUV con tecnología PHEV, ambas bien servidas en cuanto a caballería. Por un lado está el Grandland Hybrid con tracción delantera que desarrolla 225 CV y por el otro el Grandland Hybrid4 con tracción total y 300 CV. La versión Hybrid4 configura el sistema e-AWD añadiendo un segundo motor eléctrico que se encarga de mover el eje trasero.

El puerto de carga está en la aleta trasera izquierda. El cargador de a bordo es de 3,7 kW y opcionalmente hay uno de 7,4 kW que es un extra muy recomendable porque permite una carga completa en unas 2 horas. Además ese cargador opcional también permite usar un cable de carga trifásico para cargar a 22 kW.

Hay cuatro modos de conducción: Eléctrico, Híbrido, Sport y 4x4. Los dos primeros son especialmente importantes porque con ellos se configura el funcionamiento del sistema para que haga uso únicamente de la energía eléctrica o bien para que funcione como un híbrido. Mi recomendación es seleccionar el modo totalmente eléctrico en desplazamientos rutinarios en el día a día porque la mayoría de las veces se hacen esos trayectos sin gastar una gota de combustible.

El Grandland Hybrid homologa hasta 65 km en modo totalmente eléctrico

Lo mejor es seleccionar el modo híbrido en viajes largos para que el sistema vaya dosificando la carga de la batería en todo el trayecto y así conseguir una media de consumo muy baja. Un consejo: este modo híbrido es especialmente eficiente si seleccionamos un destino en el navegador, así el coche sabe qué trayecto vamos a hacer y distribuye de manera más óptima la energía durante todo el recorrido.

Además de esos dos programas, Opel propone un modo Sport que entrega las máximas prestaciones dejando a un lado la eficiencia y un modo 4x4 que, lógicamente, solo está disponible en la versión con tracción total Hybrid4 para mejorar el agarre en superficies de baja adherencia.

Usando el modo 100% eléctrico según los datos de homologación la autonomía es de hasta 65 km dependiendo de la versión, que es mucho para un híbrido enchufable. Se puede conseguir esa cifra haciendo una conducción muy suave en ámbito principalmente urbano pero lo habitual será rondar los 50 km reales.

Los modos de conducción permiten adaptar de manera sencilla el funcionamiento del sistema híbrido a las necesidades del conductor

Un error habitual es pensar que cuando se acaba la carga de la batería el coche solo utiliza el motor de gasolina y no vuelve a usar la electricidad hasta se vuelva a enchufar. No es así, cuando se acaba la batería el sistema pasa automáticamente al modo híbrido y la batería se va a ir recargando un poco en las deceleraciones y usándose de vez en cuando automáticamente. Sin nada de carga en la batería el consumo ronda los 7 l/100 km, un valor razonable teniendo en cuenta el tamaño y potencia de este modelo.

El Grandland tiene sistema de frenado regenerativo i-Booster que transforma la energía cinética en electricidad que se almacena en la batería y la intensidad de regeneración se puede regular en dos niveles, según esté seleccionado o no el modo B de la transmisión. Adicionalmente, el coche tiene una función para reservar una parte de la carga por si la queremos usar posteriormente.

Gracias al empuje inmediato del motor eléctrico el Grandland tiene una aceleración intensa y puede pasar de 0 a 100 km/h en menos de 9 segundos y rozar la frontera de los 6 segundos en la variante 4x4. Sí, estamos hablando de un todocamino que tiene 255 ó 300 CV según la versión pero esa potencia no es para hacer una conducción muy dinámica.

No hace falta irse a la versión de 300 CV, la variante de 225 CV tiene unas prestaciones más que notables

Esa potencia viene bien para aprovecharla cuando viajamos muy cargados o bien a la hora de realizar adelantamientos. No es un modelo que busque ofrecer un comportamiento deportivo sino que está claramente enfocado hacia la comodidad, algo lógico dado su vertiente práctica y familiar.

El Grandland híbrido enchufable es un coche muy confortable porque la suspensión es blanda y neutraliza adecuadamente las irregularidades del asfalto, la dirección está muy asistida haciendo fáciles las maniobras y además es bastante silencioso, sobre todo cuando circula en modo totalmente eléctrico que es algo que sucede con frecuencia. Incluso yendo por autopista se pueden alcanzar hasta 135 km/h sin necesidad de recurrir al motor de gasolina.

Todo esto hace que el Opel Grandland híbrido enchufable sea un coche cómodo, versátil y muy agradable de conducir. Está a la venta en los concesionarios españoles desde 43.201 euros pero, eso sí, sin contar ofertas y promociones.

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