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    Prueba Range Rover Evoque 2022, lujo con mucha personalidad (con vídeo)

    Prueba Range Rover Evoque 2022, lujo con mucha personalidad (con vídeo)
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    El Range Rover Evoque es el modelo más buscado de Land Rover
    Oscar Magro
    Oscar Magro14 min. lectura

    Nos ponemos al volante de la segunda generación del Range Rover Evoque, que ha recibido un facelift para hacerlo aún más apetecible. El modelo más accesible de Land Rover conquista por su elegante diseño pero esconde más argumentos para convencer.

    El Range Rover Evoque es el modelo más buscado de Land Rover

    El Range Rover Evoque llegó al mercado en 2011 para adentrar a la marca en un nuevo segmento e inmediatamente se convirtió en un codiciado modelo para aquellos que anhelaban un SUV de lujo distinguido, compacto y diferente. No es de extrañar que sea el modelo más vendido de Land Rover y que lo siga siendo actualmente en su segunda generación.

    No cabe duda de que este todocamino enamora por su imagen. Esta segunda generación del Evoque, que ha recibido una actualización, tiene un diseño que recuerda mucho a uno de sus hermanos mayores, el Range Rover Velar. Su carrocería está plagada de superficies lisas y planas dando como resultado un aspecto en general muy imponente.

    En su imagen destacan los finos faros de led matriciales, las llantas de aleación de hasta 21 pulgadas, un techo que opcionalmente puede ir en color de contraste y que puede incluir un techo solar panorámico (fijo o practicable) y unos tiradores de puerta enrasados para beneficiar la aerodinámica.

    Este es un coche muy atractivo visualmente porque se ve un coche poderoso y a la vez tiene un diseño muy elegante. Son dos características que parecen incompatibles pero que Land Rover ha sabido conjugar muy bien. Estas líneas tienen otro efecto y es que enmascaran el tamaño real del coche, parece más grande de lo que realmente. Bueno, en realidad lo de grande o pequeño depende de cómo lo mires porque tiene unas dimensiones bastante particulares.

    El Evoque es un coche muy compacto, sólo mide 4,37 m de largo, y es más pequeño que sus principales rivales como son el BMW X1, el Audi Q3, el Mercedes GLA o el Volvo XC40. Sin embargo, también es más ancho y más alto que todos ellos ¿Cómo afectan esas proporciones al interior?

    Un habitáculo exquisito

    Por dentro está claro que Range Rover apuesta por el lujo en todas sus gamas, incluyendo su modelo más accesible. El habitáculo presenta una gran solidez de construcción, buenos ajustes y materiales nobles de magnífico tacto. Ni siquiera las zonas menos visibles de la cabina se han descuidado y no hay otro modelo en este segmento que ofrezca tanta calidad interior.

    El espacio en las plazas delanteras es bastante amplio pero la sensación es que no es tan desahogado como cabría esperar por su anchura exterior debido a la exigua superficie acristalada y la enorme consola central. Una consola que tiene algunas peculiaridades como un compartimento en su parte inferior que resulta poco accesible pero incluye una útil base de carga inalámbrica para smartphones o un curioso apoyabrazos que está dividido en dos partes.

    Los asientos son muy cómodos y pueden estar calefactados y ventilados, el conductor va sentado en una posición muy elevada y la visibilidad no es muy generosa. Hacia atrás es incluso más comprometida debido al tamaño de la luneta posterior pero para que no podamos quejarnos Land Rover propone un retrovisor interior digital. La cámara que capta las imágenes está ubicada en la antena.

    De hecho, el Evoque está plagado de pantallas. Además de la del retrovisor se puede equipar una instrumentación totalmente digital con pantalla de 12,3 pulgadas con una gran calidad de imagen. Se ofrecen muchísimas opciones de personalización pero es algo confuso cambiar la información porque moverse por los menús no resulta intuitivo. La información se puede complementar con un head-up display opcional que proyecta los datos directamente en el parabrisas.

    Además hay otras dos pantallas de 10 pulgadas cada una. En el salpicadero está la del sistema de infoentretenimiento Pivi que resulta sensacional. Es ligeramente curvada y está motorizada así que se puede ajustar el ángulo de visión a nuestro gusto. La información, servicios y funciones disponibles son innumerables, tiene actualizaciones remotas de software y el sistema es compatible con Android Auto y Apple Carplay. Es una auténtica maravilla. Por cierto, aunque el equipo de audio de serie proporciona una muy buena acústica, en la lista de extras hay un sistema de sonido Meridian con 14 altavoces y un subwoofer con un amplificador de 650 W de potencia.

    Debajo aparece otra pantalla de 10 pulgadas para la climatización y algunos ajustes del vehículo. Es una pantalla curiosa porque combina un panel táctil con mandos físicos. En general es fácil de manejar pero en ocasiones obliga a desviar la vista de la carretera para ver qué función estamos tocando.

    En las plazas traseras del Evoque hay espacio suficiente para pasajeros de hasta 1,90 m de estatura aproximadamente. El espacio para las piernas y para la cabeza es notable para un coche que apenas tiene 4,37 m de longitud. Comentaba antes que la anchura del vehículo es bastante generosa y gracias a ello tres adultos tienen un espacio razonable en comparación con otros modelos de este segmento, pero la plaza central es notablemente más incómoda y no deja mucho espacio para los pies de quien se siente en el medio.

    En esta segunda fila están presentes unas salidas de aire pero no se puede regular la temperatura de manera independiente, el climatizador es bizona. Hay una toma de 12 voltios, bolsillos tras los respaldos de los asientos delanteros y un reposabrazos abatible y opcionalmente los asientos pueden estar calefactados y pueden equiparse un par de tomas USB. Aunque el tamaño de las ventanillas da una sensación algo claustrofóbica a esta zona, en general estas plazas son confortables y está bien resueltas.

    El portón trasero puede tener un sistema de apertura y cierre eléctricos y una función manos libres. Da acceso a un maletero que tiene una capacidad de 472 litros, un dato normal para un coche de estas dimensiones. Es un espacio muy cuidado y bien rematado en el que hay algunas argollas, ganchos, una cinta elástica, una red y una toma de 12 voltios. También se pueden equipar unos raíles que ayudan a para sujetar cosas.

    El piso no se puede colocar a dos alturas pero debajo sí que tiene un compartimento donde guardar objetos. El respaldo de los asientos posteriores se puede abatir en una proporción 40:20:40 y de esta manera el SUV de la marca británica proporciona una superficie casi plana con 1.156 litros de volumen.

    Para el campo y la ciudad

    La gama mecánica de este refinado todocamino se compone de tres motores de gasolina, dos diésel y una versión híbrida enchufable. En gasolina se proponen las versiones P160 (160 CV), P200 (200 CV) y P300 (300 CV), la oferta de gasóleo está compuesta por el D165 (163 CV) y el D200 (204 CV) y la propuesta PHEV con etiqueta Cero llega de la mano del P300e (309 CV).

    En el apartado dinámico hay una característica que condiciona el comportamiento del Evoque: el peso. La báscula arroja más de 1.700 kg de peso en el mejor de los casos. Es la versión con tracción delantera y cambio manual pero en el Evoque D200 que hemos probado, que ya lleva elementos como tracción total y cambio automático que añaden más kilos, está cerca de las 2 toneladas de peso. Así que es un vehículo alto y pesado por lo que las inercias son grandes.

    No es un coche torpe para su tamaño porque Land Rover ha implementado tecnologías como un sistema de reparto vectorial del par en curva pero desde luego no es tan ágil como un BMW X1 por ejemplo. Aunque en autopista es capaz de ir a ritmos elevados sin inmutarse no incita a ir muy deprisa en curva pero muestra un buen aplomo y unas reacciones nobles así que transmite seguridad al volante.

    El Evoque es silencioso y el habitáculo está bien aislado salvo el áspero ruido de la motorización diésel que penetra con claridad en la cabina. La dirección se mueve sin esfuerzo y la suspensión tiene un tarado bastante blando si bien las llantas de 20 pulgadas de esta unidad dejan notar las imperfecciones de la carretera. Es cómodo pero podría serlo más y no destaca entre otras alternativas.

    Otra implicación que tiene su notorio peso es el consumo de combustible. Durante la prueba, la versión diésel de 204 CV ha obtenido registros en torno a 7,5 y 8 l/100 km de media haciendo recorridos variados. No es un consumo disparatado pero hay modelos claramente más eficientes.

    Sin ser malo en ninguno de estos aspectos, el Evoque no es un modelo que sobresalga por confort de marcha, por agilidad o por consumo pero sí que hay una cualidad en la que domina: fuera del asfalto tiene más capacidades que la mayoría de coches de este segmento. El ADN de Land Rover se tenía que dejar notar incluso en su modelo más urbano.

    El Evoque no es un todoterreno puro y duro pero a pesar de su imagen elegante no le da miedo mancharse. La carrocería está muy lejos del suelo, tiene 212 mm de altura libre, más que cualquiera de sus rivales para evitar golpear la parte inferior del coche con algún obstáculo y presumir de una capacidad de vadeo de 530 mm.

    Además el sistema de tracción total Terrain Response 2 es muy efectivo. Para aprovecharlo al máximo Land Rover propone una serie de programas de conducción que ajustan diferentes parámetros de coche: un modo para arena, otro para superficies resbaladizas como grava o nieve y otro de superficies con barro y rocas. También propone un sistema de arranque de baja tracción y un control de descenso de pendientes, entre otras cosas.

    Incluso hay un sistema de cámaras que nos permite ver virtualmente por debajo del coche de manera que podemos esquivar obstáculos con mayor facilidad, un sistema que Land Rover ha bautizado como ClearSight. El Evoque trata de ser un coche urbano versátil en todas las superficies, sin perder su toque de distinción en todo momento.

    El Range Rover Evoque está a la venta desde 43.850 euros. Es un precio elevado como corresponde a un modelo premium de este segmento y se justifica porque desde la versión de acceso viene con mucho equipamiento de serie aunque, ojo, las variantes más potentes y completas superan con creces esa cifra con configuraciones que hasta pueden doblar esa cantidad.

    Prueba Range Rover Evoque 2022, lujo con mucha personalidad (con vídeo)