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Volvo S60 D3. más allá del confort y el lujo

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Cuando me enteré de que por mis manos iba a pasar un Volvo S60 D3 (2.0l y 136cv) con acabado Summum, supe de inmediato que iba a ser una semana interesante. Quizá pensaba que un D4 encajaría mejor para la caja por su potencia añadida y que el D3 quizá, aunque racional iba a ser algo corto en potencia. Lo cierto es que este aspecto fue toda una sorpresa y admito que el D3 es una de las compras más racionales si queremos disfrutar de la conducción a velocidades legales, e incluso exigirle un poco en determinadas situaciones.

Sus medidas (4.628mm de largo, 1.484 de alto y 1.865 de ancho) justifican un interior espacioso y cómodo para cuatro adultos e incluso para cinco. Por otro lado el exterior es, a mi parecer, un coche elegante que mezcla líneas modernas y continuistas pero en el fondo esta mezcla queda bien resuelta.

El acabado le garantiza un toque extra de lujo y la unidad de pruebas estaba equipada con toda clase de lujos en cuanto a sistemas electrónicos y seguridad. A destacar el control de crucero adaptativo que funciona con una precisión aplastante. Tanto que asusta porque su elevada comodidad hace que uno se acostumbre en seguida y no quiera otra cosa.

El cambio era automático que encaja muy bien con la filosofía de la berlina y aunque la caja Geartronic no es doble embrague, sus transiciones entre marchas son correctas y no echamos casi nada en falta. No obstante, si estuviera disponible una Powershift yo habría optado por ella.

Con el acabado Summum y la caja automática, el coche asciende a 39.274 euros, y en manual, 36.595 euros. Quizá el sobrecoste es algo caro.

Exterior

Exteriormente tenemos un coche de líneas modernas pero que no renuncia a señas de identidad claras, como por ejemplo la parte trasera que es continuista con respecto a otras versiones. Si nos vamos fijando en los detalles empezamos a comprender que este S60 no es una versión cualquiera: tenemos un radar incrustado en la parrilla central, sensores a la altura del espejo interior, sensores en los retrovisores laterales, sensores de aparcamiento y otras bondades que hacen más atractivo este coche.

Tampoco debemos olvidarnos de un techo solar que acentúa más el carácter lujoso del automóvil y sin duda creo que voy a sentirme en una berlina Premium durante toda la semana. Evidentemente quiero conocer todos los detalles y Volvo ha equipado tanto el coche que si no te lees el manual es posible que pases por alto más de una cosa.

La combinación en Rojo Flamenco (denominación del color de la unidad) y cuero beige es excelente. Desde fuera otorga al coche un empaque perfecto. Tiene una línea de berlina rompiendo algo el clasicismo y yendo a buscar formas con caída hacia el morro del coche. No obstante, la trasera sigue siendo fiel a sus líneas con el nombre de la marca repartido por el ancho del maletero.

En la parte delantera encontramos unos faros redondeados que albergan lámparas de xenón direccionables lo que se traduce en mayor seguridad para la conducción nocturna. Sus neumáticos tienen una medida 235/45/17 y se me antojan algo anchas y con un perfil bajo para el uso que este coche requiere: confort.

Por último, nuestra unidad tenía equipado el acceso y arranque sin llave, extra que a mí personalmente no me puede gustar más por su comodidad. Además el coche puede cerrarse tocando una superficie táctil del tirador y la llave casi no la necesitamos ya para nada.

Volvemos a recordar las medidas: 4.628mm de largo, 1.484 de alto y 1.865 de ancho.

Interior

Una vez entramos dentro del coche, este S60 destila lujo allá donde dirijamos la mirada. Tenemos combinaciones de cuero beige claro y negro. Por ejemplo, el volante es bitono, un detalle que me parece de lo más lujoso. El salpicadero es de color marrón y está acolchado. Tanto las puertas como el volante y demás elementos tienen materiales que no decepcionan en absoluto lo que traduce es una calidad percibida muy buena en general.

La consola central alberga mucha botonería. De hecho es demasiado abundante y marea de verla. A priori da un aspecto ejecutivo, pero este detalle es, para mi gusto, complejo de manejo. No obstante, tenemos de todo en esta versión y cada cosa tiene casi un botón dedicado. Una moldura de plástico que simula el metal rodea la consola central y en la parte superior sobresale. Si uno introduce los dedos por detrás de esta rebaba se da cuenta que la calidad de la moldura es totalmente mejorable y el remate, aun más.

El volante se ajusta con una palanca tanto en altura como en profundidad. No obstante, con asientos eléctricos con memoria me hubiera gustado que el volante hubiera sido eléctrico, pero tampoco me disgusta mucho este detalle.

No obstante, quiero seguir ‘trasteando’ y veo que tenemos en la parte superior botones que ajustan la configuración del navegador (muy completo), un botón MyCar que da información sobre el equipamiento así como una gráfica de consumo en el tramo recorrido y otras configuraciones y botones para la radio o Media (CD, Aux, iPod…).

En la parte inferior, los botones para distintos controles como el avisador de carril, aviso de peligro de colisión, Start/Stop etc… En el volante tenemos todos los mandos que necesitamos aunque sin duda el más atractivo es el completo control de velocidad adaptativo del que hablaremos más tarde.

En la parte trasera, la calidad percibida también es alta y con 4 pasajeros el Volvo S60 es un coche más que cómodo. Sus medidas para las plazas son 1.447 mm en la parte delantera y 1.401 en la trasera. El asiento del medio se puede abatir para formar un posabrazos con posavasos y porta objetos.

En marcha

Nuestra versión está equipada con un motor de 2 litros de cilindrada, 5 cilindros y 136 cv de potencia máxima en diesel a 3.500rpm (nomenclatura D3 adoptada este año para esta versión). Lo primero que pensé es que esta caja necesitaría más potencia por propio concepto, aunque poco a poco me he dado cuenta de que estos 136 cv empujan más que suficientemente bien. En prestaciones, con la caja automática la aceleración 0-100km/h es de 10,2 segundos y la velocidad punta es de 200km/h (misma aceleración que en la caja manual y sólo cinco km/h de diferencia de velocidad punta a favor de la manual).

Motor.es pudo disfrutar de una caja Geartronic (convertidor de par) con 6 velocidades, y he de decir que aunque no era una Powershift (nomenclatura de doble embrague para los Volvo), me ha sorprendido la suavidad en las transiciones. El motor quiere demostrar de lo que es capaz a bajas vueltas y a poco gas ya te ofrece un buen empuje. No obstante, si ‘hundimos’ el pedal del acelerador no encontramos ni más ni menos que una respuesta suficiente. Sube fácilmente de los 120 km/h y aunque su fin no es el de una velocidad de vértigo, sorprende para tener 136cv. Es perfecto para el que no le de importancia a la potencia, pero sí a los lujos interiores y exteriores.

La cabina es silenciosa y no se transmite mucho ruido ni del motor ni del viento al interior del vehículo. Permite disfrutar de un viaje totalmente relajado con unos asientos en piel que son cómodos y calefactables si lo deseamos. El coche no está provisto de levas ni falta que le hacen, aunque con la palanca de cambios si podemos hacer una transición entre marcha con un clásico + y -.

Tiene tres modos de conducción: Confort, Sport y Advanced. Cada uno hace lo propio, siendo cada vez más deportivo pasando entre una y otra. Las marchas se estiran más y el tacto de la suspensión parece endurecerse, aunque sinceramente, la opción más adecuada es la confort. Ofrece la dureza necesaria en suspensiones y una gestión de la caja de cambios impecable que permite conducir de la forma más económica posible. No obstante, las otras dos ofrecen sensaciones más deportivas si queremos.

En carretera, en un recorrido por encima de 80 km y a velocidades de 120 km/h el consumo fue de 5.3l/100km (4,6l/100km la estimada por la casa), lo que se aproxima mucho al valor oficial. En ciudad, sin embargo, la cifra se me disparó en un recorrido de 25 km con semáforos, stops, cedas, imprevistos etc… En concreto, 8.0l/100km, cifra que se puede rebajar tranquilamente si tenemos un pequeño tramo de carretera. La cifra oficial en este apartado es de 6,8l/100km.

Sistemas electrónicos

Quizá este apartado merecía una mención aparte. Nuestro Volvo S60 estaba ‘armado hasta los dientes’. Tenía diversos sistemas de ayuda electrónicos como el City Safety, acceso sin llave, DSTC (control de tracción y estabilidad), RSI (Control de señales de tráfico), Control de velocidad constante adaptativo, Alerta de distancia, Advertencia de colisión con freno automático y protección de peatones, LDW (aviso de cambio involuntario de carril), DAC (avisos sobre conducción con fatiga o sueño), BLIS (sistema de aviso de puntos ciegos), así como cámara de marcha atrás, navegador, faros direccionables, luces de carretera automáticas etc…

De todos estos sistemas, el BLIS es muy útil aunque el que más me ha sorprendido es el control de crucero adaptativo. Funciona con bastante precisión, pudiendo elegir intervalos de distancia con el coche que tenemos delante. Si éste va frenando, nuestro Volvo también lo hará hasta que lleguemos a pararnos. Una vez que no hay obstáculos, vuelve a la velocidad programada y lo cierto es que es tan confortable que asusta porque podemos fiarnos casi ciegamente del sistema. Si que es cierto, que en el volante los mandos suelen coger una temperatura por encima de lo normal lo que me asusta en cuestión de durabilidad.

Los sistemas de radar funcionan peor en condiciones de lluvia extrema o nocturnidad. El BLIS es un piloto que avisa de la aproximación de un coche aunque puede fallar ante superficies reflectantes o muros próximos, aunque es bastante bueno. Sí es verdad que el asistente de cambio involuntario de carril es mejorable porque sólo emite un sonido acústico y con tantos extras es difícil adivinar por qué ha sonado el coche. Una vibración en el volante estaría más acertada.

El start/stop funciona correctamente y para ciudad es cómodo. Podemos volver a la marcha de forma rápida y casi con cualquier gesto (girar el volante), arrancará el coche de nuevo. Los sensores de parking funcionan muy bien y la cámara de marcha atrás no salta por defecto cuando iniciamos maniobras en reverso para aparcar, lo que me gustaría que sí fuera así.

El aviso de colisiones se ilumina en el parabrisas como si fuera un Head-Up Dispaly de BMW, aunque sólo salta un color anaranjado que a medida que adopta intensidad, nos avisa de que el peligro es mayor. El Volvo S60, además es capaz de evitar colisiones por sí mismo siempre y cuando la velocidad entre el coche de delante y el nuestro sea como mucho de 15 km/h, aunque minimizará los daños a partir de 16km/h. Es, sin duda, práctico para las distracciones.

Conclusión

El Volvo S60 es una berlina de excelente relación calidad/precio. Podría posicionarse entre coches Premium por su acertado uso de materiales, calidad percibida y pequeños detalles que hacen de un S60 un coche digno de competir con los ‘top class’ de su segmento. Su potencia con 136 cv es acertada para aquellos que no busquen un coche de altos vuelos, pero que no quieren renunciar al placer de conducir sin notar una falta considerable de motor. Es por ello que esta variante diesel es de las más razonables de compra.

Unido a un gran equipamiento tanto de serie como opcional, el S60 puede convertirse en una acertada compra, aunque sin duda los ‘extras’ le dotan del carácter lujoso que percibimos con la versión de pruebas. La combinación en cuero de dos tonos en el volante es sensacional así como el rojo Flamenco en el exterior.

El control de crucero adaptativo me parece casi obligado en esta berlina cuyo concepto es el de espacio y comodidad elevados al máximo exponente del segmento D. Quizá tiene unos neumáticos anchos para la caja que es y el motor que lleva, cosa que supone un sobrecoste en cada cambio de neumáticos, innecesario a mi juicio. El cambio Geartronic funciona correctamente aunque la entrega de potencia se antoja un poco brusca al inicio para ser más lineal cuantas más rpm alcanzamos.

Algunos detalles son mejorables como la consola central, algo cargada de botones así como detalles algo menos armoniosos con la percepción lujosa del vehículo (palanca de cambios iluminada en morado y muñeco de la consola central con formas redondeadas que rompen la estética cuadrada original).

También me ha llamado la atención su original llave con muchas funciones ocultas y botonería que pueden ayudarnos en determinados momentos como el ‘Panic’ (salta la alarma) o el arranque automatizado así como el comprobante de que el coche estaba bien cerrado.

El resto del coche es sin duda toda una belleza que destila atrevimiento y lujo bajo el sello de una firma que sin duda garantiza seguridad.

Destacado

- Cabina silenciosa

- Confortable y lujoso

- Calidad percibida

- Empuje del motor

Mejorable

- Consola confusa

- Remate de la moldura de la consola central

- Algunos sensores se obstruyen con facilidad

- Los mandos del volante se calientan

Ficha técnica

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