MAHLE quiere estirar el camión eléctrico a los 800 km… y la pieza clave sigue quemando diésel
Los extensores de autonomía son cada vez una solución más utilizada por muchos fabricantes, especialmente en China, como transición hacia el vehículo eléctrico. Ahora, una empresa alemana ha diseñado su propia tecnología para camiones eléctricos, recurriendo al tan denostado diésel.

La industria del transporte pesado tiene una tarea todavía más complicada que la de los turismos: la electrificación total es un reto aún más mayúsculo y la transición pide a gritos soluciones intermedias de verdad. La escasez de puntos de recarga para camiones y las limitadas autonomías todavía juegan en su contra.
En este contexto aparece MAHLE, una compañía alemana que es conocida por ofrecer soluciones de todo tipo gracias a su ADN de grupo tecnológico y proveedor global, nos presenta su nuevo extensor de autonomía pensado precisamente para camiones eléctricos de gran tonelaje.

Un EREV ideal para camiones eléctricos
En el próximo IAA Transportation de Hannover que se celebrará en septiembre la atención no solo estará centrada en la presentación de los detalles del esperadísimo Tesla Semi. MAHLE juega en casa y quiere presentar allí una solución que ayude a conductores, empresas y flotas, incluso para los actuales propietarios de camiones eléctricos.
Se trata de un “todo en uno” que funciona como extensor de autonomía, un concepto, el de tecnología EREV, que llevamos ya un tiempo escuchando en el mercado de los turismos, especialmente gracias a las marcas chinas: un motor de combustión se encarga de generar energía para la batería, siendo siempre el motor o motores eléctricos los encargados de impulsar el vehículo.
La solución que ha ideado la empresa nos recuerda mucho a la que conocimos de Horse: la unidad diseñada por MAHLE agrupa en un mismo conjunto compacto el un motor diésel, un generador, un depósito de combustible, un depósito de AdBlue, los sistemas de gestión térmica, de fluidos y de tratamiento de gases de escape.
Si bien un camión eléctrico actual puede promediar 500-600 km de autonomía, insuficiente para muchos, el conjunto EREV de MAHLE permitiría alcanzar los 800 kilómetros: 400 km que aportaría la batería principal y otros 400 km que serían cubiertos por el extensor de autonomía.
Con esto el camión eléctrico también se aligera: 400 kg menos de carga sobre el eje trasero, unos 600 kg menos en total, lo que liberaría espacio para que el camión pudiese llevar más carga y, como decíamos, tenga una autonomía combinada superior.

Mucha más eficiencia que un camión diésel
La tecnología “plug and play” de MAHLE está lista para instalarse «en cualquier camión eléctrico» de forma sencilla, ya que ocupa el mismo espacio que un módulo de batería, lo integra todo en una única carcasa y no va conectada físicamente con las ruedas motrices, aportando 110 kW (150 CV) de potencia continua y hasta 130 kW (176 CV) de potencia máxima.
Lo que promete MAHLE con su innovadora tecnología es que, sustituyendo un tercio de la capacidad de la batería de tracción por lo que ocupa su módulo EREV, que ojo, no solo está alimentado por diésel: puede funcionar con biocombustibles como el biodiésel HVO100, lo que reduce enormemente las emisiones contaminantes.
Los alemanes hablan de un 80 por ciento menos de CO2 en comparación con un camión diésel convencional incluso usando combustible tradicional, gracias al desarrollo propio de soluciones y tecnologías para hacer de su conjunto EREV más eficiente, y ofreciendo costes operativos más económicos que un diésel convencional.
MAHLE también presentará en Hannover un motor eléctrico desarrollado también específicamente para camiones eléctricos y sin imanes permanentes: es más ligero, sin necesidad de usar tierras raras, con una gran eficiencia y pudiendo alcanzar los 370 kW (503 CV) de potencia máxima y los 900 Nm de par.

