Me voy de vacaciones con el s800 PHEV: EBRO promete mucha autonomía y tras más 2.000 kilómetros recorridos tengo algo que contarte
Las marcas prometen grandes cifras de autonomía y mínimos consumos, pero como bien reza el refrán: 'del dicho al hecho hay un trecho'. Compruebo en primera personal si el EBRO s800 PHEV es capaz de cumplir con lo que promete.

La llegada de la era eléctrica ha causado un gran revuelo en el mercado mundial y un gran quebradero de cabeza entre los conductores. Durante un siglo han existido dos opciones posibles: diésel o gasolina, pero hoy son más de siete las alternativas mecánicas que podemos comprar. La variedad no siempre es buena, como bien demuestra la situación. Diésel, gasolina, híbridos, híbridos ligeros, híbridos enchufables, eléctricos de rango extendido, eléctricos puros, gas e hidrógeno. Ante semejante abanico de posibilidades el EBRO s800 PHEV puede ser la respuesta a todos las incógnitas.

Esta no es una prueba al uso normal. De hecho es, en realidad, una prueba de consumo de larga distancia. He tenido la suerte de que EBRO me deje uno de sus s800 PHEV durante mis vacaciones de verano. Un viaje como el que haría cualquier otro español durante la temporada estival. Más de 2.000 kilómetros con las maletas a cuestas, con las sillas de la playa, la sombrilla, ida y vuelta a casa, ir a restaurantes, excursiones y demás. Por eso, si buscas una prueba más convencional del EBRO s800 PHEV te remito al exhaustivo análisis que hizo mi compañero Óscar Magro hace unos meses. Lo suscribo de la primera a la última letra.
¿Qué es un híbrido enchufable?
Antes de empezar esta prueba particular primero hay que aclarar una duda de las muchas dudas que tienen la mayoría de conductores en este momento: ¿qué es un híbrido enchufable (PHEV)? ¿En qué se diferencia de un híbrido? Un híbrido enchufable se sitúa a medio camino entre un híbrido (como los de Toyota, no enchufables) y un eléctrico. Tiene una parte térmica, un motor de gasolina, y otra eléctrica con enchufe. Su batería es más grande que la de los híbridos, pero más pequeña que la de los eléctricos, aunque disfruta de la misma etiqueta CERO que estos.

Los híbridos enchufables no dependen exclusivamente de la electricidad (como los eléctricos) para moverse, aunque sí es recomendable cargarlo para sacar el máximo provecho de su sistema mecánico. Cuando la batería de un PHEV se acaba solo es posible recuperarla al 100% cargándola en un enchufe (como los eléctricos), pero cuando la energía se agota se siguen moviendo con total normalidad gracias al motor de combustión (como los híbridos). Como espero haberte dejado claro, los híbridos enchufables tienen muchas ventajas y algún que otro defecto, como la ya mencionada necesidad de tener un enchufe a mano para recuperar la energía al completo.
¿Qué estructura presenta el EBRO s800 PHEV?
Si abrimos el capó del s800 híbrido enchufable nos encontraremos con un motor de gasolina de cuatro cilindros turboalimentado y 1.498 centímetros cúbicos de cilindrada. Es un motor de lo más común. Por sí solo desarrolla 143 caballos de potencia y 215 Nm de par motor. A él se acoplan dos motores eléctricos. Uno que hace las funciones de generador y otro con capacidad para mover las ruedas de forma directamente con la ayuda de la batería. Toda la gestión se deriva a un cambio DHT (Transmisión Híbrida Dedicada).

Sumando motores el EBRO s800 PHEV anuncia una potencia máxima de 279 caballos y 365 Nm de par motor. La parte eléctrica se alimenta de una batería de litioferrofosfato (LFP) con 18,4 kWh de capacidad neta. Oficialmente, la autonomía eléctrica es de 90 kilómetros con un consumo medio de tan solo 0,7 litros por cada 100 kilómetros (según ficha técnica). En cuanto a prestaciones, el s800 híbrido enchufable es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos mientras que su velocidad punta alcanza los 180 km/h. Nada mal teniendo en cuenta que sobre la báscula anuncia un peso mínimo de 1.991 kilogramos.
¿Cómo se conduce el EBRO s800 PHEV?
Pues la verdad es que bastante bien. EBRO ha configurado un coche que claramente ofrece un elevado grado de confort de marcha. Está bien aislado, es cómodo y aunque la suspensión es demasiado blanda (teniendo en cuenta estándares europeos) no tiende al rebote como sí pasa en otros modelos procedes de China, como por ejemplo el BYD Seal U DM-i que probé en 2024. Es estable y seguro. Se echa de menos algo de tacto en una dirección demasiado asistida. En cambio, me ha gustado la respuesta del conjunto de frenos.

EBRO presume de un coche eficiente con varios programas de rendimiento. El s800 PHEV ofrece varios modos de funcionamiento:
- Modo eléctrico (EV): Actúa a velocidades bajas y medias. El coche se mueve exclusivamente con la energía de la batería y con el empuje del motor eléctrico principal.
- Modo en serie: El motor de gasolina se pone en marcha, pero no se encarga de mover directamente las ruedas. Actúa como un generador (recarga la batería quemando gasolina) y cede la responsabilidad del movimiento al motor eléctrico principal.
- Modo en paralelo: Se activa al circular a altas velocidades (en autopista). En este caso el motor de gasolina sí se encarga de mover las ruedas con la ayuda del motor eléctrico principal.
- Potencia máxima: Al pisar el acelerador a fondo el sistema combina la fuerza de todos los motores para entregar el máximo rendimiento posible, aunque la duración dependerá de la energía que quede en la batería.
A priori puede parecer complicado, pero no lo es. En realidad el coche hace todo el trabajo por sí mismo. Nosotros, como conductores, podemos forzar la entrada en funcionamiento de los modos EV y HEV (híbrido), pero personalmente recomiendo dejar que el coche actúe por sí solo. Eso sí, echo en falta algunas funciones que sí ofrecen otros híbridos enchufables, como la de salvar la batería para poder usar su energía cuando a nosotros nos interese. EBRO ha preferido obviar tantas opciones para así simplificar el uso. Todo es muy natural.
¿Cómo de eficiente es el EBRO s800 PHEV?

La marca presume de 1.100 kilómetros de autonomía para su s800 más electrificado. Todos sabemos que no siempre (casi nunca) los datos homologados coinciden con los reales y este caso no es ajeno. Como he dicho un poco más arriba, EBRO homologa un consumo de 0,7 l/100 km para el s800 PHEV. Ese dato solo es posible circulando por ciudad con la batería totalmente cargada. En carretera jamás podremos alcanzar semejantes cifras, pero no te preocupes.
Teniendo en cuenta los modos de conducción anteriormente mencionados, cuando viajamos por autopista a ritmos legales siempre están en funcionamiento el motor eléctrico principal y el de combustión. Eso quiere decir que siempre estaremos quemando gasolina y no, no van a ser 0,7 l/100 kilómetros. En función del terreno, de la carga y la velocidad la cifra puede variar entre los 5 y los 7 litros de media. Al menos esos son los registros que yo he obtenido. ¿Que me parece ese dato? verdaderamente bueno teniendo en cuenta el tamaño del coche y de la velocidad.

Lo más normal, en autopista, es rondar una media de 6 litros lo que sumado a un tanque de gasolina de 60 litros, quiere decir que su autonomía real se sitúa en el entorno de los 1.000 kilómetros, pero se puede ampliar. Se va ampliar por la sencilla razón de que pocas veces hacemos 1.000 kilómetros seguidos por autopista. Lo normal es que un viaje empiece y acabe entrando en ciudad o circulando a baja o media velocidad por carreteras secundarias. Teniendo en cuenta estos tramos bajaremos el consumo medio y llegaremos a la prometida cifra de EBRO.
En conclusión, sí, es posible hacer los 1.100 kilómetros que anuncia EBRO para la autonomía del s800 PHEV y, lo mejor de todo, es que no vamos a depender de la batería para conseguirlos. En mi caso particular no he tenido la oportunidad de cargar la batería más allá de la primera vez. Al igual que millones de conductores en España no dispongo de plaza de garaje ni de un enchufe del que aprovecharme en mi lugar de vacaciones. Teniendo esto en cuenta no tengo ninguna duda que la autonomía del s800 híbrido enchufable puede ser incluso mayor si aprovechamos esa ventaja.
¿Qué es lo que más me ha gustado del EBRO s800 PHEV? ¿Y lo que menos?

En líneas generales debo reconocer que el EBRO s800 PHEV, con un precio situado en el entorno de los 32.000 euros (aplicando descuentos y subvenciones) me parece una compra de lo más lógica y razonable. No es el coche más apasionante del mundo, pero cumple de sobra con lo que se le pide. Durante la mayor parte del tiempo es cómodo y silencioso, aunque sí debo reconocer que en autopista el motor de gasolina se deja notar más de lo que me gustaría. No llega a ser tan molesto como un híbrido de Toyota o el Seal U DM-i pero es imposible negar que se nota su presencia. EBRO también debería mejorar un poco el aislamiento de la rodadura. Sobretodo en los pasos de rueda.
Me han gustado y la sensación de calidad que desborda su habitáculo. Es un coche bien hecho y cualquiera que se suba en él lo podrá notar. Por lo que vale, ya te digo que no vas a encontrar algo mejor. También es espacioso y versátil. Su maletero es grande y la segunda fila de asientos es muy práctica. Se puede ajustar longitudinal y verticalmente, además de poder abatir los asientos en una proporción 60:40. Las plazas traseras son espaciosas y muy aprovechables gracias a un suelo completamente plano. No hay ventilación privada para estos asientos.

En cuanto a equipamiento ofrece todos esos sistemas que hoy consideramos como básicos: pantallas, faros de LED, acceso y arranque sin llave, conectividad para teléfonos móviles, cámaras de aparcamiento y mucho más. El mayor problema que le veo es que la pantalla del salpicadero centra todas las funciones del coche y que su respuesta no es la mejor del mercado. Le falta precisión. Sin embargo, lo más molesto de todo son ciertos detalles que tienen fácil solución. Lo primero es el espejo retrovisor interior con aumento; horrible. Lo segundo es el funcionamiento algo impreciso de la palanca de cambios situada en la columna de la dirección.
Lo tercero la necesidad obligatoria de ponerse el cinturón de seguridad para poder mover el coche. Entiendo el afán de seguridad, pero en ciertos momentos es desesperante (como tener que mover el coche en el garaje de casa). Y cuarto, y último, los asistentes. Son excesivamente intrusivos y no del todo precisos. Cada vez que te montas en el coche, por el bien de tu tranquilidad, es necesario desconectar al menos el aviso de velocidad, el asistente de mantenimiento de carril y el detector de atención del conductor. Cada desactivación supone tener que dar varios toques en la pantalla. Acaba siendo muy pesado.
EBRO S900 y sus rivales
P.V.P 53.384 €46.450 €
P.V.P 60.215 €49.210 €
P.V.P 53.363 €45.247 €
P.V.P 49.088 €46.322 €
P.V.P 52.995 €45.047 €









