Sin llegar a ser tan amplio como un X5, el BMW X3 tiene una apariencia más musculosa que su hermano menor y, en cualquier caso, ofrece una buena habitabilidad. El espacio disponible tanto en las plazas traseras como en el maletero, en este modelo, es bastante amplio. El modelo ofrece un buen equilibrio entre sus dimensiones de carrocería y el espacio interior aprovechable.
A nivel de comportamiento dinámico, el BMW X3 está claramente un paso por debajo del X5. Tactos mucho menos comunicativos y, eso sí, una experiencia satisfactoria por su inclinación más hacia el confort que hacia la deportividad. Un modelo que, además, ofrece una correcta gama de configuraciones mecánicas, sobre todo, por las prestaciones de esta misma.