De la Rosa y el ‘autoengaño’ de Alonso con su pilotaje: «Sé que se lo cree, pero yo he conducido sus coches»
El ahora embajador de Aston Martin F1 coincidió con Fernando Alonso en McLaren y Ferrari siendo piloto probador. Pedro de la Rosa asegura que la percepción del piloto asturiano es errónea, pues su estilo de pilotaje demanda un coche mucho más sobrevirador de lo que el propio bicampeón afirma.

A la hora de analizar a un piloto, solemos simplificar hasta el punto de determinar si este es rápido, lento, consistente, errático... pero lo cierto es que quienes tienen la capacidad para analizar más en profundidad son capaces de ver diferencias de estilo de pilotaje que explican las fortalezas y debilidades de estos o, por ejemplo, por qué algunos son más competitivos con determinado tipo de coche.
Es el caso de Pedro de la Rosa, que, como expiloto de Fórmula 1 y probador de equipos como McLaren y Ferrari, conoce de primera mano las peculiaridades del pilotaje y la relación que el humano establece con la máquina.
El piloto rápido quiere un coche «reactivo»
De ello ha hablado en una extensa entrevista concedida a Mundo Deportivo, en la que el ahora embajador de Aston Martin F1 descifra las claves del pilotaje de un profesional y, en concreto, de un piloto de la talla de Fernando Alonso.
Pedro de la Rosa reconoce que el piloto asturiano es uno de los grandes de la historia y, como tal, prefiere un monoplaza reactivo que le permita extraer el máximo de su potencia, aun a costa de pilotar en el filo de la navaja constantemente.
Sin embargo, esto no se corresponde con las propias afirmaciones de Fernando Alonso, que asegura preferir un coche de comportamiento neutro, ni muy subvirador, ni muy sobrevirador.
Algo que Pedro de la Rosa no tarda en rebatir tras haber pilotado varios monoplazas del piloto español durante su etapa como piloto probador y, posteriormente, como compañero de equipo en Aston Martin.

«Hay muchos pilotos que quieren un coche muy reactivo. Los pilotos rápidos todos quieren un coche muy reactivo», comienza afirmando, antes de responder a las afirmaciones de Alonso.
«Pero a veces, su percepción es de que crees que tienes un coche neutro, pero ese mismo coche lo conduce otro piloto y dice que es tan reactivo que no lo puede conducir. Yo, como he conducido los coches de Fernando, sé que esto se lo cree él...», argumenta Pedro de la Rosa.
El coche de Alonso, dificilísimo de conducir
Pedro de la Rosa prosigue con su disertación sobre el pilotaje de Fernando Alonso señalando que el coche ideal del bicampeón del mundo de Fórmula 1 es «un coche tremendamente reactivo, muy ágil; la parte delantera es muy nerviosa».
Además, esta reactividad la acompaña con una dirección muy específica: «Es un coche muy sensible a la dirección, pero con una dirección muy desmultiplicada. Es decir, le gusta meter mucho ángulo de giro en el volante, pero si tú miras el volante, tampoco está tan girada».
«Porque cuando la gente analiza las onboard cameras de Fernando, muchos dicen que tiene subviraje. Pero yo siempre digo lo mismo: “No mires las manos, mira el volante”. Porque el piloto decide qué tipo de dirección tiene, más rápida, más lenta. A Fernando le gusta normalmente una dirección bastante lenta de reacciones, pero con un coche tremendamente reactivo», agrega el expiloto catalán.

El parecido con Max Verstappen y el manejo de los pedales
Al comienzo de su exposición, Pedro de la Rosa afirma que los grandes pilotos siempre quieren monoplazas sobreviradores. Esto es algo, por tanto, que Fernando Alonso y Max Verstappen comparten. Además, ambos son capaces de dominarlos de tal manera que parecen coches mucho más dóciles de lo que en realidad son.
«Lo que pasa es que el pilotaje es tan fino que Fernando realmente, igual que Max, con un coche muy reactivo, no parece que se peleen con él. Pero tú metes a cualquier otro piloto a conducir estos coches y les cuesta mucho controlarlo. Pero bueno, esto pasa con los pilotos especiales que tienen un feeling especial del grip», matiza el catalán de 55 años.
«Y luego, también es un poco lo que consiguen hacer con los pedales», añade, introduciendo una variable que siempre oculta para el espectador. «Porque tú ves las manos, pero no ves lo que hacen los pilotos con los pies».
«Y con los pies hay una técnica también, hay muchas técnicas. No es frenar y acelerar solo, y no es un tema tan binario como puede parecer. Ahí hay mucha utilización del freno en entrada en curva para neutralizar el coche, etc.», añade.
La dura vida del piloto probador
Pedro de la Rosa debutó en la Fórmula 1 con Arrows en 1999, pero antes pasó un año de piloto de pruebas en Jordan. Luego, pasó por equipos como Jaguar, McLaren, Sauber, HRT y Ferrari, volviendo al rol de piloto de pruebas con los de Woking y Maranello.
Esto le ha permitido adquirir mucha experiencia y conocimiento sobre los distintos estilos de grandes pilotos como el propio Alonso, Kimi Räikkönen o Lewis Hamilton. Pero también a adaptarse a ellos para hacer bien su trabajo.
«He sido piloto de pruebas muchos años y muchas veces conducía coches que a mí no me gustaban. Porque no tiene ningún sentido como piloto de pruebas llegar a un test y decir: “Voy a conducir el coche de Hamilton, de Räikkönen o de Fernando, pero no me gusta y lo voy a poner a mi manera porque yo voy un poco más rápido así”», explica Pedro de la Rosa.

«Con todos los años que hice como piloto de pruebas, llegó un momento en que hacía bastante bien mi trabajo», afirma. «Queda mal decirlo, pero yo me decía: “Hoy voy a llevar el coche de Fernando, así que voy a intentar llevar un coche muy reactivo, voy a llevar un coche diferente a lo que a mí me gustaría”. Y me adaptaba».
«¿Extraía el 100 % del coche? No, porque probablemente yo quería el coche un poco más neutro. Pero lo hacía», añade el catalán. «O de Räikkönen, por ejemplo. A él le gustaba llevar una geometría delantera muy especial. Que solo podía llevar él. Pues ese día, para ponerle el coche a punto, tenía que llevarla. ¿Me gustaba? No, pero la llevaba y la llevaba bien», concluye Pedro de la Rosa.
