Hasta los rivales de Alonso piden que la FIA ayude a Honda a mejorar el motor: «Es lo justo»

Mercedes y Red Bull han respaldado la flexibilidad de la FIA para permitir modificaciones reglamentarias que ayuden a Honda a mejorar su motor. Los rivales se alinean con Mohammed Ben Sulayem para evitar que el proyecto de Aston Martin y Fernando Alonso colapse.

Hasta los rivales de Alonso piden que la FIA ayude a Honda a mejorar el motor: «Es lo justo»
Honda necesita ayuda e incluso Mercedes y Red Bull lo admiten.

Publicado: 17/09/2026 08:30

7 min. lectura

En el ecosistema de la Fórmula 1, rara vez tiene cabida la empatía. Cuando un motorista o un equipo tropiezan, lo habitual en el paddock es presenciar una encarnizada batalla política destinada a conservar hasta el más mínimo ápice de ventaja competitiva.

Sin embargo, la brecha de rendimiento que arrastra Honda en su alianza en exclusiva con Aston Martin ha desencadenado una reacción tan atípica como reveladora del estado real del fabricante japonés.

Las dificultades técnicas de Honda amenazan no solo con lastrar la evolución del proyecto liderado por Lawrence Stroll, sino con empujar a Fernando Alonso hacia una retirada que, a pesar de sus 45 años, podría definirse como prematura. Y, ante la perspectiva de perder el brillo de una figura de calado mundial y debilitar a un constructor oficial, la visión pragmática parece que empieza a imponerse.

Tras las declaraciones del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, sobre la necesidad de intervenir para salvar el proyecto nipón, los dos grandes dominadores de los últimos años han dado un paso al frente. Tanto Mercedes como Red Bull se han mostrado dispuestos a respaldar retocar la normativa para que Honda recupere el terreno perdido. Y lo más pronto posible.

El rescate de la FIA ante la crisis de Aston Martin

El detonante de este consenso político tuvo lugar en Madrid, donde Mohammed Ben Sulayem rompió el protocolo habitual al calificar de «no aceptable» que un piloto del calibre de Alonso deba retirarse en la situación actual. El dirigente desveló contactos directos para estudiar encajes legales y concesiones de desarrollo: «Hemos hablado con los ingenieros y con Fernando; no podemos permitir que un gran fabricante quede atrapado sin margen de reacción en el reglamento».

El instrumento regulatorio en el centro del debate es el mecanismo ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunity), concebido para otorgar más presupuesto y horas extra de banco de pruebas y desarrollo a quienes acumulen un retraso significativo respecto al líder. Aunque Honda introdujo mejoras en Zandvoort para complementar el paquete B de Aston Martin, los datos en pista ratifican que los avances resultan insuficientes.

El motor Honda de 2026 ha sumido a la marca nipona y a Aston Martin en una grave crisis de la que no consiguen salir.

La FIA ya aplicó ciertos ajustes legales en mayo, pero la gravedad del déficit exige flexibilizar aún más la norma si se pretende reenganchar al fabricante japonés a la batalla.

Mercedes y Red Bull firman una tregua por el bien del deporte

Lejos de vetar cualquier ayuda a un competidor directo, los jefes de equipo de las escuderías punteras han reaccionado con una actitud poco frecuente. Toto Wolff, máximo responsable de Mercedes, respaldó abiertamente la postura de la FIA defendiendo que el reglamento debe ajustarse si la salud de la parrilla está en juego.

«El ADUO fue diseñado como un mecanismo de recuperación, y esa fórmula fue desbloqueada para Honda», dijo Wolff en Madrid. «Y necesitan más. Y creo que la conversación que el presidente tuvo con Alonso es bastante justa».

«Queremos tener a todos estos grandes constructores en el deporte. Queremos que sean competitivos y exitosos. Y las reglas están diseñadas para hacer lo mejor para el deporte y, a veces, tal vez sea necesario un ajuste. Así que, es una conversación bastante justa. Es lo justo. Si un motorista está sufriendo realmente con la normativa, debemos estar abiertos a ayudar. Se trata de la competitividad global del campeonato», insistía el dirigente austriaco.

En los mismos términos se ha pronunciado Red Bull a través de Laurent Mekies, quien se mostró abierto a consensuar soluciones extraordinarias en las reuniones de la Comisión de la F1: «Estamos abiertos a discutirlo. Si un competidor está en problemas graves, es bueno para el deporte encontrar soluciones equilibradas que mantengan a todos los grandes constructores en la pelea».

Esta convergencia deja al descubierto el argumento principal: la Fórmula 1 pierde atractivo cuando un gigante de la automoción queda descolgado y sufre para recuperarse por rigideces normativas. El coste de imagen eclipsa cualquier beneficio táctico o defensa de la justicia deportiva.

El tablero político a la espera de Ferrari y Audi

Con dos de los fabricantes con más peso político posicionados a favor del rescate reglamentario, el foco se traslada ahora a las intenciones de Ferrari y Audi. En el equilibrio político de la Fórmula 1, ninguna concesión suele otorgarse de forma gratuita, y está por ver si alguno de los implicados exigirá compensaciones de algún tipo a cambio de dar su visto bueno definitivo en el Consejo Mundial del Deporte del Motor (WMSC).

Sin embargo, la contundencia con la que Ben Sulayem y sus rivales han expuesto el problema sugiere que el acuerdo es factible. La experiencia previa demuestra que forzar a un motorista a rendir por debajo de los estándares aceptables solo conduce al riesgo de abandono del proyecto.

Esa, y no otra, es la razón por la que facilitar que Honda disponga de los recursos para elevar la potencia y fiabilidad de su propulsor no es vista como una muestra de debilidad, sino como una inversión en la competitividad global del campeonato. Cuanto más elevado sea el listón técnico en la zona alta, mayor será el mérito de quien consiga prevalecer los domingos. Y ese es un gancho publicitario muy potente para cualquier fabricante.

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