Koji Watanabe (Honda Racing): «No se puede formar un equipo ganador si lo único que se hace es buscar culpables»

La alianza entre Honda y Aston Martin ha comenzado superando sus primeras fricciones técnicas. Koji Watanabe, presidente de HRC, revela cómo los problemas iniciales de vibraciones en el motor forjaron la confianza con Adrian Newey y Silverstone, evitando guerras internas entre chasis y unidad de potencia.

Koji Watanabe (Honda Racing): «No se puede formar un equipo ganador si lo único que se hace es buscar culpables»
Koji Watanabe, junto a Fernando Alonso en la parrilla del circuito de Suzuka

Publicado: 16/09/2026 13:30

6 min. lectura

En la Fórmula 1 moderna, las alianzas entre constructores de chasis y fabricantes de motores pueden llegar a ponerse en peligro cuando los resultados tardan en llegar. El historial reciente de la categoría reina en casos como el de Renault con Red Bull o McLaren con Honda demuestra que, ante las primeras contrariedades mecánicas o la falta de competitividad inicial, la tentación de señalar con el dedo al socio técnico es un recurso habitual.

Conscientes de ese peligro, en Aston Martin y Honda han querido atajar cualquier conato de división interna tras un comienzo traumático. La transición hacia la actual arquitectura de unidades de potencia no ha estado exenta de complicaciones que llevaron a ambas partes a lanzar diversos reproches públicos. Pero, lejos de derivar en un conflicto entre ambas organizaciones, estas dificultades han servido para consolidar la relación entre el departamento de carreras de los japoneses y el equipo técnico capitaneado por Adrian Newey.

Así lo ha confirmado Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation (HRC), al analizar el estado de su colaboración en una entrevista concedida al medio japonés Autosport web.

De la crisis de las vibraciones a un canal de comunicación directo

El desarrollo de la unidad de potencia de Honda atravesó complicaciones severas durante los meses previos al comienzo del campeonato y la primera mitad de este, destacando los problemas de vibración que afectaron directamente al rendimiento del conjunto.

Sin embargo, Watanabe sostiene que la resolución de estos contratiempos no deterioró el trabajo conjunto, sino que actuó como el verdadero catalizador de la alianza. Según el directivo japonés, «la confianza no es algo que surja al instante simplemente por asociarse; a veces, es necesario superar dificultades juntos antes de poder abrirse realmente y hablar con franqueza».

Para el máximo responsable de HRC, el proceso de diagnóstico y solución de estas deficiencias mecánicas obligó a ambas partes a tender puentes de trabajo directo sin intermediarios ni obstáculos de departamento. «Creo que nuestro vínculo de confianza se forjó durante el proceso de resolver juntos los problemas de vibración», explica Watanabe, matizando que este entendimiento «se aplica no solo a la relación entre Adrian [Newey] y yo, sino también a los ingenieros que trabajan sobre el terreno».

Esta sinergia operativa entre la sede de HRC en Sakura y la fábrica de Aston Martin en Silverstone tiene un objetivo claro: evitar los errores cometidos por la marca nipona durante la etapa anterior junto a McLaren. La búsqueda de culpables ante el fallo de un componente técnico suele constituir el primer paso hacia la fragmentación de un equipo en la F1.

Ingenieros y mecánicos de Honda trabajan en sintonía tras un traumático comienzo de la alianza entre ambas corporaciones.

HRC Sakura y Silverstone: una estructura sin espacio para los reproches

La clave para que la asociación prospere reside en la erradicación del aislamiento entre el departamento de chasis y la división de motores. Watanabe subraya la necesidad de mantener un frente unido para evitar caer en una dinámica destructiva de excusas cruzadas.

«No se puede formar un equipo ganador si lo único que se hace es buscar culpables, diciendo "es culpa del chasis" o "es culpa del motor"». Con esta premisa, la cúpula de HRC busca consolidar una metodología donde la integración aerodinámica y la unidad de potencia se aborden como un único frente.

Watanabe destaca que «ahora HRC Sakura y Silverstone pueden mantener un diálogo constructivo sobre cómo aumentar la competitividad del coche como un todo unificado». Además, el japonés considera que la presencia de Adrian Newey como figura central de la parcela técnica resulta decisiva en este esquema, al actuar como nexo entre las exigencias de empaquetado del chasis y los requerimientos del motor.

En cualquier caso, el reto no concluye con el control de las vibraciones iniciales. Aunque la evolución del propulsor ha permitido mitigar esos problemas de juventud y ajustar el proceso de combustión, Honda reconoce que el margen de mejora respecto a sus rivales directos sigue siendo amplio.

La capacidad de Aston Martin y HRC para mantener este canal directo de comunicación determinará si la escudería británica cuenta con la solidez interna necesaria para pelear en la parte alta de la parrilla ya en 2027.

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