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    Ni nuevo i8, ni sucesor del M1: BMW trabaja en el motor del futuro M8 CSL con esta mula

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    Segunda vez que nos topamos con esta curiosa mula de pruebas que utiliza al BMW M850i como base de pruebas, y esta vez en los aledaños y en el mismo asfalto de Nürburgring. El engendro de la marca de Múnich no deja indiferente por la configuración que presenta, pero bajo su carrocería esconde un auténtico arsenal de tecnología para un futuro deportivo que pondrá el límite muy alto.

    Para muchos, una mula de un futuro deportivo de motor central que BMW podría estar desarrollando en absoluto secreto, pero hay algunos detalles que no terminan de encajar con esta propuesta. El primero de todos, el propio Serie 8 utilizado. Su largo frontal es una parte innecesaria en un deportivo con esta configuración mecánica, que solo añade lastre.

    Las fotos espía muestran una mula de las llamadas «Frankestein» que la firma de Múnich ha utilizado en ocasiones ocultando sus verdaderas intenciones. Y esta es solo una, la del futuro BMW M8 CSL, cuya llegada al mercado está prevista para mediados de primavera de 2022. Lo cierto es que el vinilo de la luneta posterior a modo de persiana y las rejillas en el lugar de los cristales fijos por detrás de las puertas -vistos también hace tiempo en un i8- han logrado su propósito: el de confundir.

    Bajo la mula del futuro BMW M8 CSL, que llegará en 2022, se esconde una propulsión inédita

    Se trata de un desarrollo muy temprano de BMW M que necesita una larga puesta a punto. En gran medida, el futuro de los modelos de BMW M depende de esta tecnología. BMW sabe que el seis cilindros en línea biturbo y el V8 de 4.4 litros biturbo han llegado al límite de prestaciones sin utilizar electrificación. Y la tecnología de 48 Voltios se queda muy corta para los relevos de estos modelos.

    Por otro lado, la firma de Múnich sabe que convertir estas en híbridas enchufables, como Mercedes, suma un peso que es difícil de reducir, por lo que el desafío es importante. Un auténtico reto al que ya le han dado forma, con una configuración mecánica inédita. Bajo la mula se esconde el motor de seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros, pero no el de los nuevos M3 y M4, sino el del M4 GT3.

    Una opción perfecta para un modelo como el M8 CSL que rebaja el peso considerablemente comparado con el motor V8 del M8. Sin embargo, la verdadera novedad es el sistema de sobrealimentación con turbos eléctricos, dos turbinas mecánicas con un motor eléctrico cada una que acciona el funcionamiento, prescindiendo de los gases de escape.

    Incluso, el mismo motor eléctrico puede utilizar el exceso de energía térmica de las turbinas y transformarla en eléctrica para la batería, por lo que también se puede reducir el tamaño de esta, y el peso. El proveedor de este ingenioso sistema de recuperación de energía, el primero de la industria aplicado en los turbos, es el habitual de esta pieza en los modelos de la marca alemana, BorgWarner.

    El pasado febrero, firmó un contrato con la marca alemana para suministrar este «eTurbo» de alto rendimiento a un modelo especial en 2022, del que los desarrolladores han señalado que «ofrece una mejora de más del 200% en la respuesta de impulso junto con una mejora más estable del par. Esto permite una mayor reducción del tamaño del motor, lo que resulta en una mejor economía de combustible y emisiones».

    La modificada mula del futuro BMW M8 CSL vuela en el asfalto de Nürburgring
    Ni nuevo i8, ni sucesor del M1: BMW trabaja en el motor del futuro M8 CSL con esta mula