Bugatti apaga para siempre el motor que definió una era: llega el último W16 con el Mistral
El ejemplar único en el mundo Blanc Éternel, presentado al mundo este mismo mes de julio, ha servido como canto del cisne al mismo tiempo que se inaugura el taller La Manufacture, donde se producirá el Tourbillon con el V16 hibrido.

Casi cuatro años después de que fuera mostrado por primera vez al mundo en el Monterey Car Week 2022, el último Bugatti Mistral ha salido de la línea de producción de Molsheim. Y con ello, se cierra al fin una etapa, dado que con esto se despide para siempre el mítico motor W16 de Bugatti, un propulsor singular que ya tiene sucesor confirmado desde hace años.
La tirada del Mistral ha estado compuesta por ejemplares 100% únicos, donde los futuros y adinerados propietarios han estado diseñando junto con Bugatti cada aspecto del exterior e interior del coche para darle a cada uno el sabor más personal y único, siendo el Mistral un cuadro en blanco y ellos los artistas. El último ejemplar de todos ellos ha sido Blanc Éternel, de color blanco e inspirado en la porcelana de Königliche Porzellan-Manufaktur en Berlín.

Sale de la producción el último Bugatti Mistral
El W16 fue, por supuesto, el motor que llevó originalmente el Veyron cuando Ferdinand Piech, tratando de crear la obra magna de todas las obras magnas, rescató Bugatti para incluirla dentro del Grupo Volkswagen. Su sagrada familia sobre ruedas se convirtió en el primer coche de producción en serie en superar los 400 km/h (que no el primero de calle, pues ya estaban en los años ochenta creaciones como el Callaway Corvette Sledgehammer).
La ambición de Piech llevó a distintas versiones del Veyron, llegando al Super Sport, así como a su sucesor directo, el Chiron, que mantenía el mismo W16 8.0 de cuatro turbos capaz de entregar hasta 1.600 CV de potencia y 1.600 Nm de par motor. Del Chiron, por supuesto, salió la versión descapotable, este Mistral que se ha estado produciendo en cantidades limitadas hasta llegar a esta última.
El final del W16 8.0 de cuatro turbos utilizado desde el Veyron
En manos de Andy Wallace, el Mistral logró en noviembre de 2024 el récord de 453,91 km/h, que es a día de hoy el récord de velocidad de un coche descapotable, logrado en la pista de pruebas de Papenburgo. Un coche que trata de llevar a tiempos modernos las líneas y el espíritu del Type 57 Roadster Grand Raid, pero que nació ya con un fin muy marcado dado que se sabía que iba a ser el final del W16 (dejando a un lado las unidades del programa Solitaire, que apareció después).

Aparte, Bugatti está en una fase algo diferente: ya no es propiedad del Grupo Volkswagen ni este tiene ya accionariado en la marca. Hace años que Bugatti está en otra fase con Mate Rimac al frente, si bien es cierto que mantendrá la exclusividad por bandera, lo que a su vez implica que seguirán teniendo motores de combustión durante bastante tiempo.
Llega justo a tiempo para el inicio de producción del Tourbillon
Su sucesor, el V16 híbrido que estrena el Tourbillon, es un monstruoso 8.3 atmosférico de 1.800 CV de potencia desarrollado junto a Cosworth. 1.000 CV proceden del motor de combustión mientras que los otros 800 restantes proceden de tres motores eléctricos, dos montados sobre el eje delantero y un tercer motor sobre el eje trasero.
Este Tourbillon se fabricará en el nuevo Le Manufacture, un taller específico dentro de la planta de Molsheim que fue inaugurado hace apenas unos días. Con el inicio de la producción del V16 híbrido, Bugatti se despide finalmente del W16 que tantas alegrías le ha dado durante un cuarto de siglo - además, la unidad que logró el récord del mundo se entregó a su nuevo dueño durante el Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1.
