¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    ¿Cómo será Honda dentro de 20 y 30 años?

    ¿Cómo será Honda dentro de 20 y 30 años?
    Página web de Honda para Estados Unidos
    Javier Costas
    Javier Costas5 min. lectura

    El fabricante japonés cree que el mundo va a cambiar lo suficiente como para diversificar sus actividades en campos más allá de automóviles y motores. Los campos de la robótica, la aviación, la electromovilidad e incluso el espacio se consideran para dejar a Honda irreconocible.

    La empresa de Soichiro Honda se acercará a su centenario siendo algo completamente distinto a lo que vislumbró y soñó su creador. Actualmente Honda es uno de los principales fabricantes de motores de combustión interna del mundo, y a lo largo de este siglo debe cambiar su modelo de negocio de forma muy profunda.

    Desde el 1 de abril los destinos de Honda están regidos por Toshihiro Mibe, coincidiendo con la apertura del año fiscal japonés. Este directivo piensa cambiar algunas directrices empresariales que se consideraron sagradas durante años, véase la cacareada independencia de Honda respecto a otros fabricantes japoneses.

    Mibe está abierto a intercambios accionariales que aporten valor a la empresa. Este tipo de colaboración tiende puentes entre empresas y puede dar lugar a grandes éxitos. A Nissan le ha funcionado de perlas durante casi 20 años, a partir de la compra cruzada de acciones con Renault.

    La visión de Honda de 2030 tiene el siguiente leit motiv: «Servir a la gente del mundo con la satisfacción de expandir su potencial de vida». O lo que es lo mismo, «liderar el avance de la movilidad y permitir a cualquier persona del mundo mejorar su vida diaria». Así figura en su página web.

    Para empezar, Honda electrificará su negocio de automóviles, con un objetivo a nivel mundial del 40% de eléctricos o de pila de combustible de hidrógeno para 2030. En solo tres años, esa proporción se habrá doblado, ya el 80%. En 2040 ya se habrá convertido en un fabricante de cero emisiones.

    Actualmente Honda fabrica muy distintos tipos de vehículos. Tiene una división de turismos, otra de motocicletas, scooters, ATV y SxS, otra división de aviones, una más que produce generadores, cortacésped y motores marinos, de propósito general, motores para competir, etc. Todo eso quedará electrificado o descatalogado.

    Honda ahora mismo siente cierta culpabilidad corporativa por ser un responsable indirecto de tanta contaminación y emisiones de carbono a nivel mundial, así que parte de su actividad va a centrarse en actividades que no generen carbono neto.

    Honda sueña con pequeños aviones de despegue vertical, inteligencia artificial, robots, conectividad, el espacio, vehículos eléctricos...

    Paradójicamente, una de las áreas que Honda va a explorar es la de vuelos espaciales. En 2030 Honda espera tener operativo un pequeño cohete para pruebas cuya finalidad será el lanzamiento de satélites de órbita baja y hasta 1 tonelada. Incluso vislumbran algo tan lejano como bases lunares que sean energéticamente autosuficientes.

    Otro área en el que Honda avanzará es en la robótica. Más allá del concepto de Asimo, Honda pretende crear robots avatar, es decir, que permiten a un ser humano trabajar en un sitio en el que no está físicamente. Las aplicaciones son enormes, desde el cuidado de enfermos hasta labores peligrosas en entornos hostiles, como espacio exterior.

    Y para todo eso, Honda no tendrá un enfoque autosuficiente. Lo que la empresa pueda hacer por sí misma, lo hará. Lo que no, se logrará a través de alianzas empresariales con los socios adecuados. La independencia ya no es una idea rígida, tan solo una preferencia.

    Mirando a más corto plazo, Honda tiene una alianza con General Motors para avanzar en áreas como la pila de combustible de hidrógeno y los vehículos eléctricos, que son áreas que el fabricante japonés ha explorado durante años. Incluso podría haber un intercambio accionarial con los norteamericanos.

    La visión de Toshihiro Mibe es a muy largo plazo, posiblemente no llegue a verlo con sus propios ojos, ya que ahora roza los 60 años. Le ha dedicado a Honda más de la mitad de su vida, ya que entró en la empresa en 1987. Puede que deje a Honda irreconocible a largo plazo, pero continuará siendo una fábrica de sueños.