Tu coche tiene 15 años o más, pero hay piezas clave que puedes tener nuevas: primeras marcas y a rodar
A muchos nos suenan los turbocompresores Garrett, tanto en coches de calle como en competición, pero también cuentan con artículos pensados como recambios para coches que estiran su vida, muy habitual en Europa.

Para bien y/o para mal, y aún con todo lo que se ha hablado de obsolescencia programada, un coche está hecho para durar y rodar durante muchos kilómetros, cientos de miles a poder ser - raro, pero posible, que lleguen al medio millón o incluso superar el millón de kilómetros. Esto, en Europa, ha tenido una consecuencia.
Y es que, entre que muchos coches están simplemente muy bien hechos y que, aunque no tan bien hechos, siguen cubriendo con mayor o menor soltura las necesidades de nuestro día a día, el parque móvil envejece. En algunos países más que en otros, pero es un hecho que envejece, lo que lleva a su vez a efectos secundarios.

Los coches en Europa continúan envejeciendo
En concreto, la edad del parque móvil enEuropa, si nos referimos exclusivamente a coches, se sitúa en unos 12,7 años de media. En el caso de algunos países, como España, la media es mayor, de unos 14,5 años. Muy pocos países bajan de una media de edad de 10 años (caso de Luxemburgo por ejemplo) y algunos se acercan incluso a los 20 años de media.
Esto nos lleva al mantenimiento de los vehículos, a los que con los años le van saliendo 'cositas', de menor o mayor gravedad. Algunas son piezas cuya reparación se queda en 10 o 30 €, pero otras pueden ser quebraderos de cabeza de 500, 3.000 € o más, también en función de la marca del 'paciente', lo que se haya roto o las horas que deba echar el mecánico, pues algunas reparaciones pueden ser simples pero requerir mucho desmontaje (por ejemplo, desmontar el salpicadero para acceder a un radiador de calefacción) para acceder a la zona afectada.
Necesidad de buscar reparaciones asequibles
Desde hace bastante tiempo, los motores turbo están presentes en la gran mayoría de los coches, permitiendo sacar motores igual o más potentes que uno atmosférico, con mejor curva de par y ventajas a niveles de consumo y emisiones. Ahora bien, estos también se desgastan y se rompen, ya sean con motores del 'downsizing' de tres cilindros, de cuatro o incluso de seis cilindros, de gasolina o turbodiésel, viéndose inertes en la puerta del taller mecánico de turno.

Para ello, posiblemente la marca más reconocible entre los turbocompresores tiene una nueva respuesta. Garrett acaba de lanzar una nueva línea de turbocompresores llamada Garrett Original Maxlife, unos compresores asequibles pensados para adaptarse a modelos del mercado con 15 años o más de antigüedad.
La solución de Garrett para turbos de coches de 15 años o más
Deben ser asequibles por el mero hecho de que la mayoría de los vehículos con esta edad (salvo que se trate de modelos concretos de valor especial) ya ha bajado su valor residual y, por tanto, se suele recurrir a medidas alternativas - o a las reparaciones más baratas, para 'ir tirando' o por el motivo que sea. Es decir, estos Garrett Original Maxlife están llamados a ser una alternativa a otras opciones de bajo coste.
Esta nueva línea de turbocompresores Garrett Original Maxlife ya está disponible a distribuidores en Europa (de hecho, ya se muestran disponibles en su página web) y se han comenzado a enviar a talleres de todo el continente. Se une así a la gama Garrett Original Equipment para coches seminuevos que requieran de piezas nuevas, así como la gama Garrett Original Reman pensada para coches con algunos años que requieran de una solución rentable.

Incertidumbre en el mercado
Y es que, incluso si miramos los coches presentes hace 15 años, podemos encontrar desde coches sencillos para el día a día, tanto gasolina como diésel, hasta coches de alto rendimiento con turbocompresores de este tipo. Además, con la incertidumbre existente en el mercado - sumado a un Plan Auto+ que todavía no está en vigor, aunque cuando lo esté contará con efecto retroactivo - existe una tendencia a mantener el vehículo en lugar de lanzarse a una nueva compra, más aún con la subida de precios generalizada.
