«Es intolerable»: denuncian que un radar de Málaga lleva tres años duplicando multas sin que el Ayuntamiento lo corrija
AEA afirma que el radar fijo de la malagueña avenida Lope de Vega lleva tres años emitiendo multas duplicadas por el mismo exceso de velocidad con datos incompatibles entre sí, y exige al Ayuntamiento de Málaga que anule ambas sanciones y revise el aparato.

Un radar fijo goza en España de una presunción de veracidad casi absoluta: el conductor que recibe una notificación asume que el aparato ha medido bien, porque así lo respalda su homologación ante el Instituto de Metrología de España. Cuestionar esa cifra exige, normalmente, pruebas técnicas que pocos conductores están dispuestos a reunir.
Ese principio es el que ha puesto en jaque Automovilistas Europeos Asociados (AEA) tras examinar el funcionamiento del cinemómetro fijo —el nombre técnico del radar— situado en el número 22 de la avenida Lope de Vega, en el distrito malagueño de Puerto de la Torre.
Según la asociación, este radar, en funcionamiento desde hace tres años, viene formulando denuncias duplicadas por el mismo exceso de velocidad: dos multas emitidas el mismo día y a la misma hora, pero con velocidades distintas registradas para el mismo vehículo. En uno de los casos citados por AEA, un coche circula a 58 km/h en una denuncia y a 63 km/h en la otra.

Un fallo que desafía las leyes de la física
La contradicción, señalan desde los servicios jurídicos de AEA, no es un simple error administrativo, sino un problema de raíz: «Un mismo vehículo no puede ocupar un único espacio-tiempo desplazándose a dos velocidades diferentes». Esa imposibilidad física, sostiene la asociación, delata un funcionamiento irregular del radar y un error en la propia formulación de las denuncias, no un simple fallo puntual de transcripción.
El argumento tiene consecuencias que van más allá de las dos multas detectadas. Si el aparato es capaz de arrojar dos mediciones incompatibles sobre el mismo vehículo en el mismo instante, la fiabilidad de cualquier otra sanción emitida por esa cabina queda en entredicho, y con ella la presunción de veracidad que ampara el resto de multas que el radar haya podido poner a lo largo de sus tres años de funcionamiento.
AEA dirige su exigencia a Gestrisam, el organismo autónomo que gestiona las multas de tráfico en Málaga. La asociación pide una revisión metrológica urgente del radar de Lope de Vega para determinar si el fallo detectado ha podido afectar a otros conductores sancionados por el mismo aparato, que multa, según sus propios cálculos, a cerca de 3.000 conductores cada año.
AEA no se conforma con anular solo una multa
El presidente de AEA, Mario Arnaldo, ha ido más allá del fallo técnico para plantear un problema jurídico de fondo. El Ayuntamiento de Málaga suele resolver este tipo de duplicidades anulando una de las dos multas y dejando en pie la otra, en aplicación del principio «non bis in idem» (que impide sancionar dos veces los mismos hechos).
Arnaldo ha avisado de que su asociación «no se va a conformar con la solución habitual del Ayuntamiento», y exige a Gestrisam que anule y archive ambos expedientes, al considerar que la prueba que sustenta las dos denuncias —la propia medición del radar— está completamente invalidada.
La petición de AEA no se limita, por tanto, a corregir dos multas concretas: busca que el Ayuntamiento reconozca que un radar que se contradice a sí mismo no puede seguir operando sin control, mientras miles de conductores siguen recibiendo denuncias basadas en sus mediciones.
Fuente: AEA
