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Donald Trump se preocupa por el impacto de Renault en EEUU, aunque se fue en 1989

Para los fabricantes franceses una vez Estados Unidos fue un sitio interesante donde vender sus coches, pero no al final del siglo pasado. A pesar de que no se vende ni un solo Renault desde 1989 en ese país, el presidente Donald Trump no se ha debido enterar.

1983 Renault Fuego

La lista de cosas que el presidente de Estados Unidos es larga, y ahora tenemos que sumar su conocimiento sobre automóviles europeos. Es cierto que BMW, Mercedes-Benz o Volkswagen venden coches en Estados Unidos -y la mayoría se producen en aquel país-, pero decididamente no es el caso de Renault.

El mandatario se quejó sobre la situación comercial con Europa: "nos ponen muchas barreras para que hagamos negocios allí". Añadió: "Nuestros productos agrícolas lo tienen difícil para entrar. Nuestros coches lo tienen difícil para entrar, y ellos mandan Mercedes, mandan BMW, mandan Volkswagen, Renault, en el caso de Francia".

No solo es que lo pronunciase mal ("Renalt"), es que desde 1989 no se han importado coches de la marca del rombo a este mercado. Es más, Renault no tiene planes para volver a dicho mercado. Carlos Ghosn lo descartó en 2017 alegando la gran competitividad de ese mercado, y los esfuerzos comerciales estaban destinados a Europa y a Asia.

Renault Dauphine y Etoile Filante

Ahora mismo para homologar un coche en Estados Unidos hay que superar unas duras normativas medioambientales y de seguridad, no basta con ponerle a un coche europeo las luces laterales naranjas y el tablero en millas. Pero no siempre fue así, y los europeos hicieron buenos negocios en las américas, años ha.

En la década de los años 20 algunos Renault pisaron los Estados Unidos, eran coches de gama alta, pero Cadillac fue más competitiva, y en 1928 las ventas fueron prácticamente de cero unidades. Hubo que esperar a la posguerra para ver a los Dauphine, ya en los 50, surcando las carreteras de Estados Unidos. Incluso hubo una gesta de velocidad en los lagos salados de Bonneville. El Chevrolet Corvair tomó rápidamente el testigo.

En 1959 la marca americana Rambler pactó con Renault el suministro de coches desde Bélgica. Fue el inicio de la cooperación con la American Motors Corporation. Pasados 10 años la marca Rambler desapareció de Estados Unidos y continuó en países latinoamericanos, como Argentina o Costa Rica. Salvo en estos últimos, no se vendieron como de marca Renault en ningún momento.

Renault LeCar

Los franceses tuvieron que esperar a la crisis del petróleo de 1973 (debido al Yom Kippur) para volver con fuerza al mercado estadounidense. El primer Renault que llegó a las exposiciones fue el R-5 en 1976, conocido allí como LeCar. Ofrecía al mercado estadounidense un coche muy económico y austero en consumo (sobre todo para sus estándares).

"LeCar" es un juego de palabras del determinante francés "el" y el sustantivo "coche" en inglés

El "Golf francés" se empezó a distribuir en 1.300 concesionarios de AMC como una alternativa al propio Golf (Rabbit allí) y al pequeño Honda Civic. El motor 1.4 adaptado a la normativa local erogaba unos modestos 55 CV de potencia. Para 1980 debió recortar la potencia a 51 CV para satisfacer a la EPA.

Ya en 1979 Renault se hizo con el 22,5% de AMC, una maniobra para evitar la quiebra del fabricante americano. Estaba golpeando duro la segunda crisis del petróleo, esta vez por la revolución iraní que defenestró al Sha definitivamente. El R-5 americano se comercializó hasta 1983, inicialmente con tres puertas, el cinco puertas no llegó hasta el model year de 1981.

Este modelo fue reemplazado por el R-11, conocido allí como Renault Encore, fabricado en Kenosha (Wisconsin). Del R-9, demás de la versión sedán que todos conocemos, también hubo un exótico descapotable que llegó a tener su versión de altas prestaciones, GTA, al final de su vida comercial. Esta historia va aparte. El Renault 18 también tuvo su hueco en el país americano.

Gracias a la alianza entre Renault y AMC vimos modelos de Jeep comercializados en Europa con algún componente de origen Renault

Otro modelo que nos suena familiar, el Renault Fuego, se comercializó entre 1982 y 1985. Este coupé tenía una orientación más de gama alta. No fue un éxito comercial y los últimos se vendieron con fuertes descuentos. En 1986 fue asesinado el director de Renault, Georges Besse, y la parte de AMC fue vendida a Chrysler al año siguiente. Las ventas llevaban años cayendo sin remedio. En 1989 ya no se importaron más Renault desde el Viejo Continente.

Si algo nos ha enseñado la historia es que Renault necesitaría un producto pensado para el mercado estadounidense para poder comerse una parte relevante de la tarta, pero es muy arriesgado. Mejor dejar a Nissan ocuparse de eso, así que el presidente Donald Trump puede estar tranquilo, que Renault no inundará su país de coches competitivos que resten ventas a los suyos.

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