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El "efecto Tesla" está arrastrando a Lucid y Rivian por la huída de inversores

El "efecto Tesla" está arrastrando a Lucid y Rivian por la huída de inversores
Fábrica de Rivian en Normal (Illinois, EEUU)
Javier Costas
Javier Costas6 min. lectura

El espectacular crecimiento en bolsa de Tesla entre 2019 y 2021 llevó a mucha gente a meter su dinero en fabricantes como Rivian o Tesla, esperando al siguiente pelotazo. Lo cierto es que el pelotazo ha ido en sentido contrario.

Grosso modo, Tesla ha perdido como el 70% de su valor en bolsa si hacemos la comparación con su pico histórico de cotización, que fue a finales de 2021. A pesar de que es una empresa rentable y ha crecido en su producción y ventas de coches, los inversores están sacando pasta de la bolsa a mansalva.

En el caso de Tesla concurren otras circunstancias, como la idea trasnochada de Elon Musk de comprar una red social, Twitter, por 44.000 millones de dólares, y que los inversores perciban que está perdiendo el tiempo con su juguete nuevo. Pero han caído empresas de todo tipo, incluso las que en plena pandemia se hartaron a ganar dinero con la gente encerrada en casa.

Pero en esta vida, cuando estés mal, has de recordar que siempre hay alguien que está peor que tú, y me refiero tanto a Lucid Motors como a Rivian Automotive. Estas dos empresas emergentes prometen un producto que no tienen las automovilísticas tradicionales de EEUU (Ford, General Motors y Stellantis -por Chrysler-) y es 100% eléctrico.

Lucid Air Dream Edition

Pues bien, estas dos empresas no han podido cumplir en 2022 sus objetivos de producción ni de ventas, y en consecuencia no son rentables -tampoco lo habrían sido de cumplir los objetivos de 2022-. Están todavía en esa fase en la que van a perder mucho dinero hasta que tengan la escala suficiente para ser autosuficientes de inversiones de capital.

En el caso de Lucid Motors, había previsto a primeros de 2022 que iba a fabricar 20.000 coches, pero hizo poco más de la tercera parte de esa cifra, 7.180, ante los numerosos incumplimientos de la cadena de suministro. A Rivian Automotive le pasó lo mismo, el objetivo de 25.000 unidades no se cumplió: 24.337 producidos y 20.332 entregados. Eso sí, les faltó poco.

En justicia, hay que recordar que tanto Rivian como Lucid empezaron a fabricar coches para clientes rozando el cuarto trimestre de 2021, así que llevan poco más de un año en esa liga. Otras muchas empresas aún no han dado el salto a la producción en serie, y siguen en la fase de vender imágenes en 3D, o limitarse a prototipos y preparativos para producción en serie.

Estos problemas han hundido la cotización de Rivian casi un 90% desde su pico. Los primeros días de la oferta pública de acciones (IPO) fue meteórica, superando los 100.000 millones de dólares. Muchos pensamos que era una absoluta barbaridad por un fabricante que apenas comenzaba a fabricar en serie y no era rentable, pero el espectacular crecimiento de Tesla atrajo a muchos inversores eufóricos a invertir.

Con Lucid Motors pasó algo similar. Salió a bolsa en 2021 y a finales del año sus títulos hicieron techo en 55,21 dólares. Ahora están por debajo de 8 dólares. Su tendencia de descenso es muy estable, no hay rallies de recuperación como pasa a veces con las criptomonedas. Eso sí, detrás de Lucid Motors está el fondo soberano de Arabia Saudí, no aficionados a la bolsa.

De acuerdo a los últimos informes financieros, los del tercer trimestre (Q3), Lucid declaró tener en caja 3.300 millones de dólares, mientras que Rivian se apaña de sobra con 13.200 millones de dólares. Les da para aguantar una temporada, no tienen una necesidad acuciante de emitir más acciones ni de que les rescaten los bancos. Y parece que el mundo de las materias primas está dando un respiro en cuanto a inflación.

Lucid comenzó a producir la berlina Air en septiembre de 2021 en Arizona

Resumiendo, hubo mucha gente que pensó que un puñado de empresas emergentes iban a poner de rodillas a los gigantes de la automoción con sus nuevos y arriesgados productos, pero para que tal cosa sucediese, tendrían que tener una enorme escala y por supuesto ganar dinero. Tesla estuvo 17 años quemando dinero ajeno, hasta que dio beneficios. Lucid y Rivian a ver cuándo dan beneficios.

En general, la industria del automóvil ha visto huir mucha inversión, pero el impacto no es el mismo en las empresas de mayor experiencia. En 52 semanas, Toyota ha caído un 17%, Ford un 40%, Stellantis un 16,5%, General Motors un 33%... Sus inversores han ido menos a lo loco y la cotización está más ligada a la realidad. Sí, no tenía sentido que Rivian se valorase más que Ford.

El negocio de los coches eléctricos tiene todo el futuro del mundo, sí. Pero si acudimos a los libros de Historia, veremos que no todas las empresas emergentes del automóvil acabaron bien, a largo plazo en realidad sobrevivieron pocas, y hay una lista interminable de cierres, fusiones, absorciones y directamente caídas en el olvido. Antes de 2030 más de un fabricante mediano de vehículos eléctricos se puede volatilizar. Pasó, y volverá a pasar.