Stellantis entierra los motores PureTech y convierte a los italianos FireFly en claves para la era Euro 7
Stellantis ha decidido dar un nuevo giro para recuperar su imagen con los desgraciados PureTech. A pesar de que este nombre comercial ya ha desaparecido, el gigante franco-italiano no quiere volver a oír algo de ellos, por lo que los motores FireFly toman el mando.

Italia se impone a Francia, otra vez. Está claro que Antonio Filosa quiere acabar con todo lo malo que rodeaba a Stellantis durante la época de su antecesor en el cargo. El nuevo jefe de la empresa es un hombre nada polémico, y no le gusta en absoluto estar permanentemente en el ojo del huracán, saliendo a hablar cuando toda hacerlo.
El español tomó importantes medidas para recuperar la confianza de los clientes afectados por el largo culebrón de los motores PureTech, además de ofrecer una compensación también a los que han sufrido los problemas del AdBlue. El nombre comercial PureTech también ha desaparecido de los motores desarrollados por la parte francesa de Stellantis, conociéndose ahora con el apellido Turbo, aunque internamente siguen siendo los mismos «EB2».

Stellantis se deshace definitivamente de los PureTech
Lo que sea con tal de quitarse del medio la reputación tan desastrosa de estos motores fabricados en la fábrica de Douvrin, donde no pueden estar más en desacuerdo con la última decisión de la empresa. Porque la última de los responsables de Stellantis ha sido la de dar carpetazo a estos propulsores franceses y apostar por los italianos de la serie FireFly fabricados en la planta italiana de Termoli.
En su día, Carlos Tavares ya sentenció a muerte a estos motores de baja cilindrada, muy usados en los mercados de América Latina, debiendo ser eliminados de los modelos vendidos en Europa, en favor del PureTech. Pero, dada su notable fiabilidad, la situación ha cambiado. El motor Firefly sólo se encuentra en tres modelos de toda la gama europea, y los tres son italianos, a saber el Alfa Romeo Tonale, el Pandina y el nuevo 500 Híbrido, ya a la venta en España. Precisamente, el modelo para el que se concibió inicialmente y así compensar las bajas ventas cosechadas por el 500 eléctrico.
Los motores FireFly pueden ser la esperada revolución de Stellantis
Stellantis ha confirmado que extenderá la vida útil del FireFly y en el que ya está trabajando para implementar las modificaciones técnicas necesarias para cumplir con los nuevos requisitos que exige la norma de emisiones Euro 7, en un principio con tecnología MHEV de 48 Voltios. Una inversión importante que permitiría alargar la presencia de este motor italiano más allá de 2030, junto a otro encargo igual de importante: la caja de cambios automática de doble embrague electrificada.
Los motores FireFly, que también son conocidos como GSE, se venden en versiones de tres cilindros y 1.0 litros con una potencia máxima de 70 CV, pero también en una arquitectura de cuatro cilindros y 1.5 litros turbo con potencias máximas de 130 CV y 160 CV. Las que rinden en el SUV compacto de la marca del Biscione, entre otros.
Ahora, la pregunta es que, si con la adaptación del FireFly a la Euro 7, Stellantis irá mucho más allá de la microhibridación y se trabaje en futuros desarrollos, por ejemplo como parte de híbridos auto-recargables, incluso híbridos enchufables, capaces de rivalizar con los mejores conjuntos motrices del mercado en términos de eficiencia de combustible y rendimiento.
