IndyCar - MarkhamMarcus Ericsson impide la épica de Romain Grosjean; Álex Palou ya roza el título

El sueco y el francés arriesgaron de forma distinta con la estrategia, cazando Ericsson a Grosjean a falta de cinco vueltas. Carrera con varios accidentados, entre ellos el poleman Louis Foster o Kyle Kirkwood. Palou acabó cuarto tras una carrera yo-yo, con error propio al final.

Marcus Ericsson impide la épica de Romain Grosjean; Álex Palou ya roza el título
El blanco y el negro le fueron como un guante a Ericsson para volver a la senda del triunfo. - IndyCar Media

Publicado: 17/08/2026 01:20

14 min. lectura

2023 era la temporada en la que Marcus Ericsson y Romain Grosjean lograron sus últimos grandes éxitos en IndyCar. La última victoria del sueco, en St. Petersburg. El último podio del francés, en Barber. Ambos cruzaron caminos cuando Ericsson reemplazó en Andretti Global a Grosjean, relegado a equipos modestos desde entonces, pero ninguno ha brillado como les gustaría. Este domingo, en las calles de Markham, los ex-pilotos de Fórmula 1 reverdecieron viejos laureles, con victoria para Ericsson sobre Grosjean, en un carrera decididamente agitada y bien revuelta en la que Álex Palou convirtió un peliagudo undécimo lugar de partida en una provechosa cuarta plaza que pudo ser más.

Las primeras vueltas de competición en el nuevo trazado urbano canadiense no parecían apuntar en esa dirección. Tras una salida movidita, pero bastante limpia y sin grandes cambios de posicion por delante, Louis Foster defendía su pole sin muchos apuros ante Christian Lundgaard, Scott McLaughlin y Ericsson. Diez segundos por detrás, Dennis Hauger formaba un considerable atasco que llevó a varios pilotos a adelantar su primera parada, en vez de esperar a la vuelta 30 para ir a dos detenciones. Los duros eran la opción mayoritaria en la segunda mitad de la parrilla, pero sólo McLaughlin los montaba entre los 15 primeros; los líderes buscaban quitarse de encima el primero de los dos juegos obligatorios de blandos cuanto antes.

La carrera comenzó a animarse en la vuelta 15 con el accidente de Mick Schumacher, que rodaba noveno cuando se estrelló contra el muro de la curva 4. Desde la sexta posición, Rinus VeeKay era el único hombre de cabeza que paró antes del caution, pero sólo Lundgaard aprovechó la amarilla entre los hombres punteros para montar gomas duras. En este caution también paró Grosjean, que era decimocuarto en este punto, junto a otros pilotos de la zona media o baja, partiéndose la carrera en dos a nivel estratégico. En la resalida, Palou pilló desprevenido a David Malukas para ganarle una posición, e hizo lo propio con Hauger cuando el noruego se fue largo en la difícil horquilla de la curva 5.

Con mucha suciedad en sus gomas, Hauger perdió mucho ritmo y numerosas posiciones, causando un pequeño caos al siguiente paso por la horquilla que ayudó a su compañero Grosjean a recuperar la posición que tenía antes de la parada, pasando a ser quinto de una estrategia alternativa que lideraba Nolan Siegel tras superar a Christian Rasmussen. Poco después, Malukas tuvo que hacer una parada imprevista por un problema de frenos. Estando pegado al alerón trasero de Scott Dixon, abrió Palou la ventana de paradas en la vuelta 27, siguiéndole McLaughlin dos vueltas después. Esta circunstancia fue aprovechada por Ericsson para echarse encima de un Foster que ya sufría con los blandos, antes de que el sueco entrara a pits en la vuelta 31.

Pocos segundos después, Marcus Armstrong trompeaba en solitario en la horquilla tras un toque previo con Sting Ray Robb, causando un caution que beneficiaba enormemente a Ericsson y a todos los que acababan de parar. Entre ellos, Will Power, que salía último al ser uno de los seis sancionados por montar su quinto motor del año, y que había sido el único de los rezagados que no había parado temprano. Su premio: salir de pits entre McLaughlin y Palou. Los grandes perjudicados fueron Foster y Dixon, cediendo el liderato efectivo a Ericsson. Por delante, aguantaron sin parar varios pilotos, encabezando Siegel y Grosjean al anticipar que la carrera pudiera entrar en el terreno del caos. Y así fue, ya que este caution fue el primero de los cinco que hubo en un periodo de 30 vueltas.

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Dos errores de McLaughlin en la resalida le hicieron ser superado por numerosos pilotos, pero la carrera se neutralizó en la vuelta siguiente cuando Hauger trompeó a Dixon, con el que se chocó Rasmussen al intentar esquivarlo. Habiendo pasado del séptimo al quinto puesto de la estrategia normal en ese periodo, Foster firmó un relanzamiento de los que hacen afición en la vuelta 41. Subiéndose por las paredes, el piloto de Rahal pasó a Rossi, Palou y Power en menos de una vuelta, se lanzó a por Ericsson en la vuelta 43 por el interior de la curva 3, y parecía haber completado el adelantamiento. No obstante, el británico golpeó el muro interior y salió despedido hacia el exterior, sufriendo un fuerte accidente frontal en el que sólo hubo que lamentar desperfectos materiales y la agonía de lo que podría haber sido.

En esa resalida, un error de Siegel le había dado la punta de la prueba a Grosjean, quien continuó sin parar en busca de exprimir sus opciones. Por detrás, Palou perdió otras cuatro posiciones, dos de ellas por un toque de VeeKay en la horquilla, a la par que Kyle Kirkwood, otro de los sancionados por motor, emergía en puestos delanteros tras haber ganado diez posiciones en la salida y otras cinco en esta relanzada. Después de dejar atrás a los McLaren de Pato O'Ward y Lundgaard, y el accidente de Foster, ya solo tenía delante en su misma estrategia a sus dos compañeros, Ericsson y Power. Palou se quedó donde estaba tras la siguiente resalida, superado por McLaughlin tras un ligerísimo toque con Rossi y el consiguiente pinchazo del estadounidense.

Grosjean paró finalmente en la vuelta 54, dos después de la resalida y con 37 por delante, demasiado para llegar hasta el final sin un par de cautions... pero el primero llegó de inmediato por parte de Kirkwood, quien sufrió un accidente idéntico al de Foster y se despedía prácticamente de sus escasas opciones de título. Varios pilotos pararon para intentar llegar hasta el final, entre ellos un Palou que perdió posición con Malukas y VeeKay, pero Ericsson, Power, Lundgaard y O'Ward, los cuatro primeros de la estrategia normal, no lo hicieron. Tampoco pararon Siegel y un Josef Newgarden constantemente a pie cambiado todo el día, si bien el primero pareció arruinar por completo la estrategia al trompear a Newgarden en la horquilla durante la resalida de la vuelta 59.

Los demás líderes claudicaron... pero no Ericsson, que tenía otro plan. Reanudada la prueba en la vuelta 62, con duros casi intactos aún, el sueco imprimió un ritmo sideral, abriendo en ocho vueltas un margen de 14 segundos con Grosjean que le permitió reincorporarse séptimo al orden tras hacer su detención en la vuelta 69. A estas alturas, ya estaba más que claro que Grosjean trataría de llegar hasta el final por todos los medios. McLaughlin, el mejor situado de los que pararon en el caution anterior, heredó la iniciativa de la ofensiva sobre el francés, pero su Chevrolet no le daba un consumo óptimo. Con sus preferidos neumáticos blandos, y la inusual agresividad que había exhibido en todo el día, Palou ganó tres puestos en apenas cuatro vueltas, y en el giro 73 dio cuenta de McLaughlin.

Parecía que esta película ya la habíamos visto todos. Lo que nadie pudo anticipar serían los dos últimos giros de guión. A 14 vueltas del final, cuando ya tenía a Grosjean a menos de un segundo, Palou se pasó en la frenada de la curva 10 y desgastó en exceso sus gomas al evitar el muro. Poco antes, Ericsson inició su ataque desaforado al rebasar a Malukas y McLaughlin en vueltas consecutivas, y no tardó en llegar a la altura de Power, ya pegadito a Palou. Lejos de dar la iniciativa a su compañero, Ericsson se le tiró en la horquilla en la vuelta 82 y, con un toque nada pequeño de por medio, le arrebató el tercer lugar. Dos vueltas después, el adelantado fue Palou, esta vez con un interior más limpio en la horquilla.

Finalmente, Grosjean. A apenas cinco vueltas de la que habría sido su primera victoria en una carrera de automovilismo en 15 años, con un heroico aguante, el ahorro necesario para llegar al final le hizo presa fácil de Ericsson en la frenada en apoyo de la curva 6. Con un margen final de siete segundos, el piloto de Kumla completó quizá su mejor actuación en IndyCar con su quinta victoria, 63 carreras después de la última, mucho más sólida y menos dependiente de la suerte que la de otro accidentado debut urbano en Nashville allá por 2021. Admitiendo haber llorado un poco en el cockpit tras quedarse tan cerca, Grosjean celebró con efusividad su retorno al podio, el séptimo que consigue en IndyCar y el sexto que firma en segundo lugar.

Una vuelta antes del cambio de líder, Power accedió al tercer cajón del podio por cuarta vez este año, a costa de un Palou que, esta vez, no fue inevitable, aunque su inasaltable liderato sale aún más reforzado si cabe. Debacle en Penske por detrás, con McLaughlin desplomado hasta el octavo puesto y Malukas golpeando el muro cuando iba sexto, dejando escapar la opción de arrebatar el segundo puesto de la general a Kirkwood. O'Ward y Lundgaard aprovecharon el stint final para recuperar cinco plazas, terminando quinto y sexto sobre un VeeKay que se batió en duelo con todo el mundo. Rahal y Santino Ferrucci, sin gasolina al pasar meta por el pit lane, completaron un top 10 del que Sting Ray Robb se quedó a las puertas, con apenas 14 pilotos en la vuelta del líder.

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CLASIFICACIÓN GENERAL

Fue un día horripilante en Markham para Shank, con un temprano abandono de Felix Rosenqvist por la bomba de gasolina, y para ECR, que perdió a Rossi a 25 vueltas del final por una rotura en la caja de cambios. Peor le fue a Caio Collet, que perdió 20 vueltas en pits por una suspensión dañada en la primera vuelta. Nada de esto es comparable con el daño que Palou le ha hecho a la general, habiendo aumentado su ventaja de 56 puntos a 133 en apenas tres carreras. La situación es tal que podría ser campeón oficialmente la próxima semana si consiguiera aumentarla a 162, lo que requeriría otro día complicado de sus rivales y una posición aún mejor que hoy. Bien merece la pena el escenario: Washington D.C., a 400 millas en urbano y delante de Donald Trump.

Fotos: IndyCar Media

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