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Europa y Estados Unidos no tienen nada que hacer: por qué China tiene ganada la guerra de las baterías

Europa y Estados Unidos no tienen nada que hacer: por qué China tiene ganada la guerra de las baterías
La guerra a tres bandas está claramente ganada por China.
David Plaza
David Plaza6 min. lectura

China domina por completo el mercado de las baterías y no parece que ninguno de los esfuerzos que Europa y Estados Unidos están haciendo vaya a cambiar las cosas. Este es el panorama actual... y futuro.

Si bien Taiwán domina la industria de los microchips, China es el país que monopoliza casi por completo la de las baterías. Algo vital en estos tiempos de auge y expansión del vehículo eléctrico, tanto en la industria automotriz como en la de micromovilidad.

Con el objetivo de acabar con eso, tanto Europa como Estados Unidos han puesto en marcha programas de activación y potenciación de la industria de las baterías en sus respectivos territorios.

En 2015, China privó a las empresas extranjeras del acceso a los subsidios destinados a la industria de las baterías

Sin embargo, nada hace indicar que la posición de dominio de China vaya a cambiar en exceso en esta década. Estos son los datos.

China no es fuerte en minería, pero sí en refinado y procesamiento

Son varios los minerales y materias primas necesarios para fabricar una batería de iones de litio, la tecnología que se impone actualmente en el mercado.

Y, a diferencia de lo que se podría pensar, China no es una potencia en minería. De hecho, ni siquiera es relevante. En cambio, controla al menos la mitad del suministro de cada paso necesario para fabricar una batería de iones de litio.

«La innovación continua en I+D y tecnología, la rápida velocidad de construcción de infraestructura y fábricas, así como las ventajas laborales, han ayudado a formar una cadena completa desde la minería y la química hasta la fabricación de vehículos eléctricos», resume Albert Li, analista de Benchmark.

Así domina China el mercado de las baterías de iones de litio.

Son varias las regiones del mundo que extraen los minerales necesarios para fabricar una batería: el litio llega principalmente de Australia (espodumeno), Chile y Argentina (salmuera); el cobalto se extrae en la República Democrática del Congo en su mayor parte. El níquel chino constituye únicamente el 18 % del mercado.

El único material que se extrae principalmente en China es el grafito, concretamente un 64 % de la producción total de grafito natural en escamas y un 66 % del sintético

Entonces, ¿por qué China domina el mercado? Porque la mayor parte del resultado de toda esa minería se envía al país asiático para su refinación y procesamiento. El 60 % del litio mundial se refina en China, a pesar de que esta extrae únicamente el 13 %. Además, el 75 % de las minas congoleñas de cobalto son propiedad de China. El refinado y la producción de sulfato de níquel se elevan a un 69 % en China.

La producción de cátodos es coto casi exclusivo de China. Y lo será aún más.

La previsión de futuro

Según datos de Benchmark, este año China va a producir el 70 % de la producción mundial de baterías. Además, el 78 % de la producción de cátodos y el 91 % de la de ánodos también será suya. Lo más llamativo es que las previsiones a 2030 no indican un descenso, sino todo lo contrario, a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos y Europa por evitarlo.

Una de las principales claves de esta situación fue la decisión del gobierno chino de privar a las empresas extranjeras del acceso a los subsidios destinados a la industria de las baterías en 2015.

Esto, en la práctica, hizo que las empresas no chinas no pudieran competir, obligando incluso a compañías con fábricas en China como LG y Panasonic a quedar fuera de juego.

En 2019, este veto se levantó, pero esos 4 años permitieron al gigante asiático sentar las bases de un dominio que ahora parece imposible de amenazar. «China aprovechó los años principales e importantes de 2015 a 2019 con la ayuda de la Lista Blanca», confirma Li.

«Comenzaron a nutrir su propia cadena de suministro de baterías y luego formaron una fuerte flota de productores de celdas nacionales conjuntamente con todas las demás industrias relacionadas con las baterías que se fortalecieron juntas».

Todo indica que, por mucho tiempo, Europa y Estados Unidos se van a quedar con las migajas del sector de las baterías.