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    Por qué un conflicto China-Taiwán heriría de muerte a la industria de los microchips

    Por qué un conflicto China-Taiwán heriría de muerte a la industria de los microchips
    El conflicto entre Taiwán y China puede ocasionar una nueva crisis tecnológica.Adi Goldstein - Unplash
    David Plaza
    David Plaza5 min. lectura

    Cuando la industria de los microchips y semiconductores aún no se ha recuperado del todo de la crisis originada por la pandemia, comienza a atisbarse otra que amenaza con ser incluso mayor. Estas son las causas y las posibles consecuencias.

    La industria del automóvil se está enfrentando a múltiples retos desde hace tres años. El primero fue la pandemia, pero a consecuencia de la misma o en combinación con ella, han ido llegando muchos otros.

    El principal es la llamada crisis de los microchips y semiconductores, que aún afecta a la producción de los fabricantes y los tiempos de espera de los compradores. Pero, poco a poco, la industria comienza a sacar la cabeza del agua y recupera poco a poco su ritmo normal.

    Taiwán acapara más del 65% del mercado global de chips a nivel mundial

    Bien es cierto que la industria lleva tiempo anticipando una nueva crisis que se está gestando al arrullo del auge del coche eléctrico: la de las baterías y las materias primas necesarias para su fabricación.

    Sin embargo, la anticipada crisis de las baterías podría verse superada en tiempo y forma por una nueva crisis de los microchips, antes incluso de haber salido del todo de la primera.

    El conflicto entre Taiwán y China

    El conflicto entre estos dos territorios ha ido evolucionando desde que en 1945 China sometiera a la Isla de Taiwán y otras de la zona a su régimen político, a pesar de ser un estado independiente en la práctica.

    Actualmente, China considera a Taiwán una provincia separatista, mientras que la isla se considera un país independiente, con su propia constitución y líderes elegidos democráticamente.

    Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la automoción o los microchips? Taiwán acapara más del 65% del mercado global de chips a nivel mundial, con dos empresas destacando especialmente: TMSC (54% de la producción mundial) y UMC (7% de la producción mundial).

    La tecnología se ha convertido en un pilar básico de los automóviles modernos. Foto. Toyota Prensa

    Para que nos hagamos una idea del potencial que tiene Taiwán en el mercado de los microchips y semiconductores, la segunda empresa más potente del sector es la surcoreana Samsung, que acapara un 17% de la producción. Y más allá de Asia, la primera en aparecer en el ranking es la estadounidense GlobalFoundries (7%).

    En declaraciones a CNN, Mark Liu, director general de TSMC, alerta del peligro de un conflicto armado con China, afirmando que la compañía se vería obligada a paralizar sus fábricas y que eso golpearía muy seriamente a la industria.

    TSMC es vital en la industria mundial

    Es obvio que se trata de la opinión de una parte interesada, pero no es menos cierto que TSMC es el motor de la industria tecnológica actual y, por ende, de la automotriz.

    Además de ser el principal productor de microchips y semiconductores, TSMC cuenta con los productos más innovadores y, de hecho, es pionera en chips de 3 nanometros (nm) y ya ha anunciado que espera lanzar los de 2 nm en 2025.

    Todo ello da como resultado algo lógico: su cartera de clientes es la más amplia y también relevante de la industria. En ella destacan Apple, Nvidia o Qualcomm, entre otros. Incluso Intel, también fabricante de semiconductores.

    No es de extrañar, por tanto, que los fabricantes del sector automotriz miren con temor lo que ocurre entre Taiwán y China, con Estados Unidos adquiriendo un papel cada vez más relevante en todo ello. Lo seguiremos con atención.