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Faltan 100 días para el "Brexit" y la industria se prepara para lo peor

El Reino Unido quedará fuera de la Unión Europea el 29 de marzo de 2019 a las 0:00 horas locales (23:00 CET), y el escenario más probable es una ruptura total, es decir, "hard brexit". Los preparativos están en marcha.

La premier británica, Theresa May, está entre la espada y la pared. Por un lado, no va a conseguir por parte de la UE un acuerdo más ventajoso que el que ya se ha firmado, y por otro, no consigue los apoyos de la Cámara de los Comunes -equivale al Congreso de los Diputados- para ratificar dicho acuerdo. La votación se ha pospuesto a la segunda semana de enero para ganar tiempo.

En el caso de que esa votación salga en contra, lo más probable es que se siga adelante con el "hard brexit", que volverá a activar las fronteras a nivel burocrático, lo que implica las tasas aduaneras y una inevitable interrupción en el flujo de mercancías a ambos lados del Canal de la Mancha, entre otros trastornos.

Para la industria del automóvil es el peor escenario posible, ya que los coches se van a encarecer en el Reino Unido aunque se produzcan allí -a nada que parte de sus componentes vengan del continente- y obviamente perderán competitividad cuando se vendan fuera. El efecto también se notará en nuestra orilla, ya que las compras en el Reino Unido van a caer.

Matriculaciones de turismos en Europa en el primer semestre - Fuente: ACEA

"Hard Brexit", el peor escenario

El Gobierno británico baraja una cifra muy pesimista: una caída del PIB del 9,3% para 2033. Además, el Banco de Inglaterra vislumbra una caída de la libra esterlina del 25%, aumento de los precios y el desempleo, caída del mercado inmobiliario, huída de empresas y capital humano, el enorme coste de la factura con Bruselas por compromisos pendientes...

Reino Unido es todavía el segundo mercado europeo de automóviles, pero se aprecia claramente que las ventas caen en un contexto en el que los grandes mercados están subiendo, o caen muy poco -caso de Italia-. Con una libra depreciada y coches más caros, las ventas pueden caer más en el país y ser superado en volumen por Francia.

Obviamente una caída en el mercado británico implica numerosos problemas para las fábricas continentales que sirven al archipiélago, y Alemania será uno de los principales perjudicados. Las británicas directamente corren riesgo de desaparecer a medio plazo. Las amenazas de cierre son todavía veladas, pero están ahí.

Los aranceles genéricos que habrá sin acuerdo serán del 10% a ambos lados de la frontera

No se libran de la problemática ni los fabricantes que no tienen presencia industrial en el Reino Unido, como puede ser Audi. El fabricante alemán está haciendo como otros congéneres y ampliando sus instalaciones británicas destinadas al almacenamiento de recambios. Solo así se puede contrarrestar un frenazo en los flujos logísticos.

El Gobierno británico ha enviado 140.000 cartas a empresas para que inicien los preparativos para la salida sin acuerdo

Salvo que las autoridades a ambos lados del Canal dediquen muchos más recursos en materia aduanera, los camiones y barcos van a sufrir grandes retrasos. Pero aunque se aumenten mucho la plantilla de inspectores, los retrasos son simplemente inevitables. Es de esperar un colapso en las dos fronteras.

A los fabricantes les habría encantado saber esto antes, como por ejemplo Toyota. Ya se ha comprometido la producción del Corolla en Burnaston, aunque al menos los japoneses tendrán el comodín de la planta checa que se quedará en 2021 tras comprar a PSA su parte de TPCA (la fábrica de los trillizos C1, 108 y Aygo).

Producción del Opel Astra en Ellesmere Port (Reino Unido)

Las autoridades de la Unión Europea han anunciado un paquete de medidas para evitar en la medida de lo posible una situación caótica derivada de la salida sin acuerdo, como que los aviones británicos no puedan sobrevolar el espacio aéreo de la unión, o que quede interrumpida la interoperabilidad bancaria.

¿Qué alternativas quedan? Prácticamente queda descartado que la UE negocie otro acuerdo que satisfaga las ansias de los conservadores británicos, así como que Downing Street entre en razón y paralice la salida o convoque un segundo referéndum que debería revertir el resultado de junio de 2016. También existe la posibilidad de que se pacte una prórroga y se pase el problema a un futuro cercano.

A buen seguro habrá notables impactos en las cuentas de los fabricantes el año que viene, si no están notándolo ya por la caída de las ventas en el Reino Unido o por las fluctuaciones de la libra esterlina frente al euro. Por ejemplo, Jaguar Land Rover baraja despedir a 5.000 personas de su plantilla británica -40.000 personas- para reducir los gastos y salir de la zona roja del balance, y todo eso sin consumarse el "Brexit".

Según los datos de la SMMT, patronal automovilística de UK, 3/4 de las empresas avisan de una inminente catástrofe, 1/5 han perdido negocio y 1/3 han dejado de recibir inversiones. Esta industria supone para el país 856.000 empleos y 20.200 millones de libras esterlinas de impacto económico.

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