Ferrari se inventa unas luces traseras que harán que sus coches sean más rápidos
Ferrari ha solicitado una patente en la que muestra una interpretación de los grupos ópticos traseros para que tengan una función en la aerodinámica de sus coches. Una innovación que busca hacer, como su ADN marca, sus superdeportivos más rápidos.

Nadie duda de que Ferrari es una de las marcas más especiales y con más carisma deportivo de la historia del automóvil. A pesar de su última creación, las enormes críticas recibidas y, a la vez, el interés generado en una subasta reciente (hablamos del polémico eléctrico Luce), los de Maranello son de los mejores haciendo coches deportivos.
En cualquier superdeportivo de la marca italiana se pone un especial mimo en la aerodinámica, igual que con sus monoplazas del Mundial de Fórmula 1. Ahora, con la patente que acabamos de descubrir y que ha sido presentada por Ferrari, quieren rizar todavía el rizo para ganar más carga aerodinámica: con sus faros.

Las luces como elemento aerodinámico más
Fabricantes como Ferrari trabajan de forma exhaustiva la aerodinámica de sus coches en busca de una eficiencia muy diferente a la que persiguen, por ejemplo, los coches eléctricos. La aerodinámica en un superdeportivo busca generar mucha carga aerodinámica para que este se pegue más al suelo y vaya más rápido, especialmente en las curvas.
Elementos como los alerones o el difusor trasero son quizás los dos elementos más habituales en los superdeportivos de calle, pero hay más. Pero, ¿y si te dijéramos que los faros pueden cumplir también una función aerodinámica? Es lo que busca Ferrari con la patente recién presentada.

La idea pensada en Maranello va de unos faros traseros móviles que son capaces de modificar el flujo de aire, estando situados dentro de un canal aerodinámico entre el alerón y el difusor. Si el vehículo necesita más carga aerodinámica, el conjunto de los pilotos traseros se puede desplazar hacia atrás y hacia arriba gracias a un actuador.
De esta forma, al salir de su posición habitual, los faros pueden prolongar el borde de salida del alerón trasero, aumentando así la carga aerodinámica sobre el eje trasero. La patente incluso contempla que los dos grupos ópticos puedan actuar de forma independiente, tratando el comportamiento aerodinámico de cada lado del vehículo por separado.
Hay incluso una tercera posición para esta solución, en la cual los faros obstruyen el canal aerodinámico mencionado.

Una idea extra para el Ferrari Purosangue
La idea vista previamente se explica sobre un boceto de un superdeportivo de forma un tanto extravagante. Sin embargo, la patente presentada por Ferrari va más allá e incluso plantea una interpretación un poco más sencilla directamente sobre un Purosangue, el SUV de la marca.
En este caso, los faros traseros “solo” girarían hacia atrás y hacia arriba, sobresaliente por encima del borde posterior del alerón. De esta forma, Ferrari conseguiría alterar el flujo de aire que discurre hacia la zaga del vehículo sin necesidad de incorporar grandes elementos aerodinámicos adicionales.
Piénsalo: se trataría de ganar unos puntos más de carga aerodinámica en el coche con elementos que puedan permanecer ocultos en su disposición normal. La carcasa de las luces traseras pasaría a convertirse, en la práctica, en una superficie aerodinámica más.
Como ocurre en este tipo de inventivas, se trata más de expresar una idea de lo que podría llegar a ser posible. No parece de las patentes más descabelladas que hemos visto, por lo que nos atreveremos a decir que sí que podría tener futuro. ¿No lo crees?
Fuente: CarbuzzFotos: ChatGPT / Ferrari/USPTO

