Ferrari lleva al Purosangue a su versión más pura con el Handling Speciale y un V12 atmosférico más protagonista que nunca
El motor V12 6.5 atmosférico de 725 CV se mantiene como lo conocíamos hasta ahora, pero la magia de Ferrari llega en una serie de ajustes que lo hacen aún más digno de su histórica estirpe de deportivos de motor delantero.

Más allá de la polémica que levantase en su momento por ser el primer SUV en la historia de Ferrari (primer Ferrari de cuatro puertas y cuatro plazas en la historia del Cavallino Rampante, según ellos), el Purosangue es una obra de arte por los cuatro costados. Y si piensas que no tiene verdadero ADN de Ferrari…el propio Cavallino va a cerrar muchas bocas.
Desde Maranello viene ahora la nueva configuración Handling Speciale para hacer de Purosangue un coche más intenso de conducir, un coche con una respuesta más inmediata, más acorde a lo que esperas cuando tienes la inmensa suerte de conducir un Ferrari y aprovechar todo el potencial de las maravillas que esconde su chasis y sus suspensiones.

Ferrari Purosangue Handling Speciale
Debajo del capó seguimos encontrando el mismo motor V12 6.5 atmosférico (motor de cárter seco a 65º) sobre el eje delantero con caja de cambios transaxle, situándose la caja de cambios F1 de doble embrague y 8 velocidades en la parte posterior del motor. Sigue entregando 725 CV de potencia y 716 Nm de par motor. Con el equipamiento opcional de aligeramiento, el peso se queda en 2.033 kg en vacío.
De entrada, la suspensión activa se ha recalibrado para que la respuesta sea más dinámica, reduciendo en un 10% los movimientos de carrocería (tales como el balanceo o cabeceo) de manera que se sienta más compacto, más deportivo, más dinámico. Sigue siendo el Purosangue de casi 5 metros de largo (4.973 mm), pero trata de dar más confianza al conductor con esta variante Handling Speciale.
Un Purosangue más directo, con el sonido del V12 haciéndose sentir
Aunque en el modo normal no se note la diferencia, si cambiamos la posición del Manettino a los modos Race o ESC-Off notaremos cómo la lógica del cambio de marchas también se ha revisado, acelerando de manera que la entrega de potencia es más directa, sin filtros. En modo manual, por encima de las 5.500 RPM el cambio se vuelve más al estilo de los Ferrari deportivos de toda la vida, todo acompañado de un sonido mucho más vivo dentro del habitáculo, haciéndose notar ese V12 6.5 a través de la piel de quienes se sientan dentro de él.

En resumidas cuentas, son los ajustes que Ferrari considera convenientes para hacer del Purosangue el deportivo que se espera de un Ferrari, sin dejar de ser el coche cómodo y habitable que siempre ha sido el Purosangue. Sin olvidarnos del tipo de Ferrari que es: no un superdeportivo de motor central, no un coche extremo, sino algo acorde a los deportivos clásicos de motor situado por encima del eje delantero, tratando de captar el sabor de leyendas como el 250 GT.
Detalles en el exterior e interior que lo diferencian
En el exterior, hay algunos detalles para diferenciar este Handling Speciale del Purosangue normal. Las llantas con acabado diamantado cuentan con un diseño especial, las salidas de escape están acabadas en negro mate y los escudos de la marca en los laterales están fabricados en fibra de carbono. Por su parte, el Cavallino Rampante de la parte trasera es de color negro y el logo de Ferrari pasa a ser satinado.
Además, en el interior encontramos una placa que lo identifica como un Handling Speciale. Se trata de una especificación especial disponible bajo pedido, de manera que existirán unidades conforme los compradores del Purosangue hagan los pedidos. Para que nos hagamos una idea, entre los meses de enero y marzo fue el segundo Ferrari más matriculado en España por detrás del Roma, antes de que el Amalfi (ambos, eso sí, sumando versiones coupé y spider) tome el relevo de este definitivamente.

