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Más coches chinos están de camino, pero no son precisamente baratos

Más coches chinos están de camino, pero no son precisamente baratos
NIO ES7 con destino al mercado chino
Javier Costas
Javier Costas6 min. lectura

Poco a poco vienen más marcas de coches chinos a Europa, pero esta oleada es muy difernte a la de hace unos años. Esta vez no son copias, ni son muy baratos, ni tienen una calidad deficiente. ¿Serán esta vez una amenaza?

En el último trimestre de 2022 van a llegar nuevas incorporaciones a Europa, principalmente de BYD y NIO, que son dos fabricantes que tienen un producto bastante puntero. Los precios de BYD no son precisamente económicos, 38.000 euros para el Atto 3 y 72.000 euros para Tang y Han. Todos son 100% eléctricos.

Por su parte, NIO da el salto a los primeros mercados del interior de la Unión Europa, empezando por Alemania, con una tarifa de 69.900 euros para la berlina ET7. Más adelante llegará el ET5, de precio inferior, que ya está iniciando su aventura comercial en China.

Además, XPeng puso una tarifa de 48.000 euros al sedán P5. Las reservas se bloquearon en junio ante la posibilidad de no cumplir sus compromisos de entrega a noruegos, alemanes, holandeses y daneses. El model P7 se puede importar a España, pero por 64.000 euros.

Tesla Model Y

Y no, no son precios asequibles. Echemos un vistazo a las cifras del año pasado. El 14,7% de los coches eléctricos que se importaron en Europa vinieron de China, la mitad Model 3/Y de Tesla. El resto se reparte entre el Dacia Spring Electric, todos los MG (SAIC), furgonetas Maxus, BMW iX3, algunos Polestar, MINI Cooper SE, los LYNC&CO de Geely, unos pocos Volvo, etc.

Todos estos coches tienen mucha más sofisticación que las chatarrillas que intentaron venir hace más de 10 años y que acabaron en un rotundo fracaso comercial; eran baratos, pero no eran buenos coches. Esta vez hablamos de coches eléctricos con potencia, interiores tecnológicos, doble motor, asistentes de conducción avanzados, etc.

La presencia comercial de marcas chinas más antiguas es muy escasa, pudiendo mencionar a DFSK, DR (que son remarcados de Chery y JAC)... El producto chino en el que pensábamos hace unos años no está saliendo de allí. En su momento la normativa Euro 6 fue una importante barrera, pero con los eléctricos, pues eso no sirve para nada.

DFSK 580

Según vaya aumentando la llegada de los NIO, XPeng, BYD, Polestar... el peso de fabricantes chinos irá aumentando en Europa, pero no vamos a hablar de mercado masivo. Ni en coches elécrticos. Hasta agosto, los grupos de Volkswagen, Stellantis, Hyundai/Kia, BMW y Mercedes-Benz coparon el 68,2% del mercado de vehículos enchufables.

Las marcas chinas no van a hacer ningún «roto» en el mercado a corto plazo. Su principal problema es la falta de conocimiento por parte del consumidor, una red comercial muy pequeña, el clásico temor a que no habrá repuestos por falta de almacén europeo... Incluso algo tan sólido como Polestar tiene un papel discreto en su segmento de mercado.

Otra cosa ha sido Tesla, pero es que antes de iniciar sus operaciones en China ya era una marca muy conocida, y le sucede como a los iPhone de Apple, que están diseñados en Estados Unidos y se fabrican en China (al menos los que llegan a Europa, fundamentalmente vienen de allí). La percepción del consumidor es otra. Lo mismo con MG o smart (desde la nueva generación), que vendrán de China, pero no son desconocidas.

smart #1, un producto de fabricación China, pero con su parte de Mercedes al 50%

Los fabricantes tradicionales no están en una situación de vulnerabilidad ni de indefensión. No pueden producir todo lo que les gustaría, ahí los chinos tienen ventaja, pero es que los chinos producen principalmente para ellos y destinan volúmenes contenidos para la exportación. Su demanda interna es muy fuerte.

Si echamos la vista atrás y nos preguntamos cómo penetraron los coreanos o los japoneses, fue principalmente con coches que se podía comprar la mayoría de la gente: utilitarios, compactos, berlinas y algún todoterreno o todocamino. Y eso por su cuenta (como hizo Toyota) o con alguna alianza (así hizo Honda, de la mano de British Leyland). Con coches caros les habría costado muchísimo más.

Hasta que los chinos no sean capaces de traer a Europa en grandes cantidades coches de los segmentos más vendidos, que en este momento son los B, C, D y sus respectivos SUV, tendrán un papel más o menos importante, pero nada de reventar el mercado con sus precios. Porque añadiendo el 10% de aranceles, los márgenes y los impuestos, no pueden poner los mismos precios que hay en China. Es imposible.