¿Merecen los Tesla beneficiarse de subvenciones o ventajas fiscales?

Según aumentan las ventas de coches eléctricos, parece evidente que algún día dejarán de tener ventajas sobre otras tecnologías. En el caso de la alta gama, persiste el debate de cuál debe ser el tope de precio para poder optar a una subvención.

Configurador oficial de Tesla para España

Tesla lidera tras varios años el segmento de los coches eléctricos Premium. Sus competidores todavía no tienen respuestas directas al Model S, Model X o Model 3, aunque varias están en camino. Son coches de alta gama, que no de lujo, y destacan por prestaciones, tecnología y respeto al medio ambiente frente a alternativas gasolina y diésel.

Podemos entender, por tanto, que sus clientes sean normalmente personas con un poder adquisitivo medio o alto. En el caso de España, a falta del Model 3, el modelo más económico es el Model S 75 (versión base), por 86.440 euros, de los cuales unos 15.000 euros corresponden al IVA.

En nuestro país resulta muy difícil de justificar ese modelo frente a una alternativas como el Audi A6 3.0 Bi TDI quattro (320 CV), BMW 540d xDrive Touring (313 CV), Jaguar XF 3.0 TDV6 (300 CV), etc. Todos son más baratos, ya que el sistema fiscal español no beneficia especialmente a los eléctricos, y obviamente los Tesla se venden menos por estos lares.

Si nos vamos a Noruega la cosa cambia mucho, es el tercer mercado más importante para Tesla, entre otras cosas por las ventajas fiscales (bonus) y las penalizaciones (malus) que gravan a sus rivales de combustión interna. Ahí la balanza está más equilibrada y es muy fácil ver un Tesla circulando por una ciudad de ese país.

Ahora bien, ¿merece ser subvencionado un coche tan caro? En Noruega se está debatiendo la posiblidad de meter un impuesto al peso (la "tasa Tesla") para que los coches eléctricos más orondos pasen por caja. Un Model S 75D, que supera los 2.000 kg, pagaría 11.500 coronas de más, es decir, 1.165 euros al cambio. No es mucho.

Mucho más pagaría el Model S P100D, que por 2.250 kg subiría 38.250 coronas o 3.876 euros. A quien sin duda haría más daño es al Model X, incrementa más de 7.000 euros el modelo básico (X 75D) y más de 10.000 euros el tope de gama (X P100D) por llegar a 2,5 toneladas. Un 10% del precio actual es una cifra que ya no es tan irrelevante.

El Tesla Model 3 es más económico, pero sigue siendo un modelo Premium

Podríamos decir en este punto que sí, que quien se compra un coche tan caro merece pagar más impuestos, pero tenemos que pensar como noruegos. Pocos coches eléctricos vamos a encontrar que puedan remolcar en condiciones, y el Model X será un modelo elitista, pero sigue contribuyendo a su manera al despliegue de los eléctricos en ese país.

Dos países han elevado los impuestos sobre los eléctricos en los últimos tiempos, Dinamarca y Hong Kong. En el país europeo las ventas de Tesla se han resentido bastante, pero en Hong Kong prácticamente se han paralizado, y no solo las de Tesla. Los incrementos de precio han ido del 50% al 180%. Así no se incentiva la movilidad eléctrica.

En Alemania se acaban de excluir los eléctricos de más de 60.000 euros de la subvención de 4.000 euros para coches eléctricos. Se supone que el Model S 75D sin el paquete de confort queda por debajo de esa cota y aún se puede subvencionar, pero según el configurador oficial son 69.019 euros. En Alemania el IVA es del 19%, en España el 21%. Pretenden tener un millón de eléctricos circulando en 2020, al final de 2015 eran unos 50.000.

Tesla Store en Madrid

En nuestro país todos los Tesla están excluidos de las ayudas del Plan MOVALT, ya que hay un tope de 32.000 euros antes de impuestos. En el caso de España es más beneficioso bonificar las compras de utilitarios y compactos que de sedanes y SUV de alta gama, al menos a efectos de despliegue. El IVA de los coches eléctricos podría bajar, en la Comisión Europea no disgusta la idea.

Nuestro país está menos "teslizado" respecto a otros países europeos, la comparación en puntos de venta, de servicio y de supercargadores rápidos es sonrojante. Eso sí, el despliegue simplemente se enlentece, no se impide. Según ANFAC, se matricularon en España 11.672 coches en 2016 en el segmento "ejecutivo", el correspondiente al Model S. ¿Cuántas ventas se han podido perder de ese modelo por un sistema fiscal menos amable?

Los impuestos deben establecerse siempre de forma progresiva y justa, para ni perjudicar a los que menos tienen, ni hacer que los que más tienen huyan con su dinero a Suiza, Andorra y demás paraísos fiscales. En mi humilde opinión, pueden gozar de algún beneficio que los haga más atractivos, pero sin que eso beneficie a un fabricante concreto sobre otros, y sin que eso reste recursos para bonificar coches que se compra el español medio.

A fin de cuentas, España tiene una deuda pública y privada que supera el 100% del producto interior bruto, una cifra escandalosa (1,114 billones de euros), y seguimos sufriendo recortes en servicios esenciales por falta de presupuesto (déficit). Durante la crisis económica, las ayudas para los coches eléctricos pasaron de existir a desaparecer, pues había cosas más importantes que hacer.

Si un país tiene excedente presupuestario o se puede permitir el lujo de dejar de ingresar impuestos para beneficiar a los vehículos de alta gama, es muy respetable, pero no parece el caso de España. Noruega y Dinamarca tienen una presión fiscal salvaje sobre el automóvil, pero sus servicios públicos funcionan de maravilla, quid pro quo.

Ahora bien, sí hay que incentivar los vehículos eléctricos de forma menos dolorosas para el erario público, como que el que se compre un Tesla puede usar carriles VAO, tener exenciones en los peajes de algunas vías, aparcar gratis o circular en días de alta contaminación. Algunos bolsillos pagan más por tener esa libertad, y no parecen necesitar una subvención para convencerse de eso.

Tasa tu coche. ¡¡Gratis y sin compromiso!!

El redactor te recomienda

Noticias relacionadas

Más leídas
Más comentadas

¿Qué te parece el nuevo diseño?

Tú opinión nos importa.

Un pequeño formulario con nombre opcional, e-mail opcional y el comentario.

×