IndyCarJosef Newgarden vuelve a ser el rey en Phoenix, y Álex Palou vuelve a ser humano
El estadounidense cazó a Kyle Kirkwood a falta de siete vueltas tras una carrera frenética con múltiples alternativas, que Rasmussen lideró hasta una colisión con Will Power. Palou cayó pronto tras un inoportuno toque con Rinus VeeKay.

La historia siempre habla en términos muy positivos de las carreras de IndyCar en el óvalo de Phoenix, pero esa no fue la tónica de la conversación en su último retorno entre 2016 y 2018, en especial los dos primeros años. Existía el miedo de que esta versión 2.0 de la pista, más afín a los coches de NASCAR, fuera insalvable para los monoplazas en este nuevo regreso. No obstante, el prolífico paquete de óvalos cortos instaurado hace un año se ha anotado un nuevo éxito, en una intensísima carrera donde Josef Newgarden fue el vencedor... y en la que Álex Palou apenas pudo figurar.
La salida de la prueba, en la que no figuró Romain Grosjean por un problema mecánico, vio al poleman David Malukas conservar su posición pese a un desaforado ataque de Newgarden. Por detrás, Mick Schumacher acusó la novatada, y en apenas tres vueltas cayó de la cuarta a la décima posición. Palou siguió el camino opuesto en el mismo periodo de tiempo, rodando tras un Alexander Rossi que firmó un gran inicio. No tardó en llegar el primer caution en la vuelta 11, tras un trompo de Dennis Hauger desde la 17ª plaza en el que el novato noruego esquivó el muro con gran maestría.
Siete pilotos aprovecharon para salirse de la estrategia normal y hacer una temprana parada, liderados por un Christian Rasmussen que se encontraba justo detrás de Hauger en el momento de su trompo, y por Scott Dixon. La resalida de la vuelta 21 no fue provechosa para Palou, que sufrió el aire sucio del coche de Rossi y perdió posición con Graham Rahal en la curva 2. No obstante, la cosa fue a peor en el paso por meta, cuando Rinus VeeKay buscó superarle por el exterior.
Palou continuó abriendo su trayectoria como de costumbre, sin percatarse de que el neerlandés se encontraba por fuera, y ambos colisionaron, en una maniobra que llevó al piloto de Ganassi al muro y a abandonar la prueba con importantes daños en la suspensión delantera derecha. El español reconoció a posteriori que no tenía constancia de que VeeKay estaba en esa posición, y lo tardío de la maniobra del piloto de Juncos impidió que el 'spotter' avisara a tiempo a Palou. Con ello, este abandono en la carrera 100 del piloto catalán le costaba, casi con total seguridad, un liderato en la general que había ostentado de forma ininterrumpida desde junio de 2024.
Tras el nuevo relanzamiento de la vuelta 31, donde Malukas continuaba al frente, comenzó The Rasmussen Show. El piloto danés, que salió en 18ª posición y era 16º en su estrategia alternativa, comenzó a despachar competidores uno detrás de otro con ruedas más frescas, y a un ritmo muy superior a los demás de su misma estrategia. En apenas ocho vueltas, alcanzó el top 10, y continuó en su caza paulatina de pilotos hasta situarse cuarto en la vuelta 67. Dixon, por ejemplo, sólo pudo avanzar hasta el puesto 13 antes del inicio de la primera ventana rutinaria de paradas, donde Pato O'Ward dio un gran golpe sobre la mesa.
Tras un inicio discreto, encontrándose séptimo, el mexicano fue el primero de los hombres destacados en parar en la vuelta 68, cinco vueltas antes que el líder Malukas, lo que le permitió hacer 'undercut' a todos los pilotos que le precedían y alcanzar el liderato virtual. A su vez, Malukas salió delante de Newgarden y McLaughlin por muy poco, pero Newgarden le arrebató la posición segundos más tarde tras un ligero toque entre ambos, resistiendo después un intento de su nuevo compañero de devolverle la jugada.
Ninguno de ellos, no obstante, era rival para un Rasmussen desatado, que igualó su estrategia parando en la vuelta 77 y salió octavo del 'orden real' tras un Kyle Kirkwood que volvía a subir poco a poco como en St. Pete, pero el piloto de ECR en apenas cinco vueltas ya estaba tras O'Ward y los dos primeros Penske, a los que superó en las vueltas 99 y 101. Con un uso magistral y sin réplica de la línea superior, O'Ward tuvo que claudicar en la vuelta 108. El otro ECR, pilotado por Rossi, iba en dirección opuesta, teniendo que adelantar demasiado su segunda parada desde el séptimo puesto y metiéndose en una estrategia cruzada que no daría frutos.
O'Ward usó el tráfico para mantenerse cerca de Rasmussen, y un nuevo 'undercut' de siete vueltas le permitió recuperar la punta de la prueba... durante seis vueltas, las que tardó su oponente en pasarle de nuevo. En esta ventana, Malukas tuvo una salida lenta de pits, lo que le costó varias posiciones. En la vuelta 142, salió el tercer caution al encontrarse Louis Foster con el muro de la curva 4, una amarilla que le vino de perlas a Scott Dixon y Marcus Armstrong, segundo y tercero en ese momento. Dixon, en su estrategia cruzada, todavía no había hecho su tercera parada, mientras que Armstrong había alargado tanto sus dos primeros stints que todavía no había hecho una segunda parada.
Andretti se la jugó a quedarse fuera con Kirkwood y con Will Power, atascado en zona media tras ganar muchos puestos al inicio, pero Rasmussen y el resto entraron a pits, siendo superado el líder por Dixon en ese periodo. Con la carrera relanzada, los Andretti aguantaron en cabeza, y una primera defensa al límite de Dixon con roce incluido hizo que Rasmussen tuviera que esperar hasta la vuelta 175 para encontrar la forma de pasarle. También se hizo con la posición de Power, y Kirkwood cayó finalmente en la vuelta 191, cuando optó por parar e igualar su estrategia con el resto de líderes. No obstante, Power lo hizo una vuelta antes y neutralizó con ello el 'undercut' de un O'Ward que pasaba a tener detrás a Kirkwood y Rasmussen.
Nadie iba a negar la victoria al piloto de Copenhague, que se puso segundo en vueltas consecutivas, y parecía cuestión de tiempo que Power claudicara. Tras un primer intento abortado, Rasmussen le buscó por fuera en la salida de la curva 2... pero el hueco se cerró demasiado rápido, ambos se tocaron rueda con rueda y Rasmussen golpeó el muro con fuerza, aunque sin perder piezas, control ni dirección. En el rebote, su alerón delantero pinchó el neumático trasero derecho de Power, cuya velocidad reducida forzó un nuevo caution que sería determinante para el devenir final de la prueba.

Así queda la clasificación general tras dos pruebas.
Para asombro general, Rasmussen parecía seguir en condiciones de rodar, y optó por no entrar a pits durante este caution, al igual que Kirkwood, Malukas, Dixon, Armstrong y demás. Otros siete pilotos, entre ellos O'Ward en segundo puesto y Newgarden en el cuarto, pensaron distinto y montaron neumáticos nuevos, que tendrían una ventaja de 20 vueltas respecto a los que se quedaron en pista. En cabeza, Kirkwood puso la diana en un Rasmussen al que el incidente había robado su ritmo primoroso. O'Ward y Newgarden alcanzaron el top 5, que llegó a estar separado por solo un segundo y medio a falta de 10 vueltas. El mexicano se atascó con Malukas, pero no así Newgarden, que logró pasar a ambos.
La esperanza de Rasmussen de reeditar su gran triunfo de Milwaukee se desvaneció en la vuelta 242, a solo nueve del final. Kirkwood finalmente consiguió robarle el interior y la posición. Una vuelta después, defendiéndose de Newgarden, el danés tocó por segunda vez el muro de la curva 2, esta vez terminando de fastidiar el manejo de su coche y despeñándose numerosas posiciones en las vueltas finales hasta terminar 14º. Finalmente, con un decisivo interior en la vuelta 244, Newgarden echó el lazo a Kirkwood y a la victoria de las 250 millas de Phoenix, ocho años después de ganar la última edición y haciéndose además con el liderato de la general, que no ostentaba desde aquella victoria en St. Petersburg 2024 que le fue retirada posteriormente.
RESULTADOS DE LAS 250 MILLAS DE PHOENIX DE INDYCAR 2026
Kirkwood y Malukas, los antiguos rivales de Indy Lights, completaron el primer podio 100% americano en óvalo desde 2019, por delante de un frustrado O'Ward y de un Armstrong que sacó petróleo de su gran consumo de gasolina. Rossi enmendó sus diferentes contratiempos del día para terminar sexto sobre Dixon y un McLaughlin desaparecido desde mitad de la carrera, mientras que Rahal acabó noveno en un día que prometía bastante más para su equipo. Su compañero Mick Schumacher, muy lejos de su lugar de salida, en el puesto 18.
Con los resultados de esta trepidante carrera, Newgarden sale de Phoenix con un escaso margen de puntos sobre Kirkwood, McLaughlin, O'Ward y un Palou que, por primera vez en muchísimo tiempo, estará a la contra en la pelea por el campeonato. Agradecerá sin duda el tetracampeón de Ganassi que las próximas cuatro carreras sean en circuito, empezando por la visita al nuevo urbano de Arlington la próxima semana. Tendrá difícil superar el show ofrecido por el pequeño óvalo en el desierto de Arizona, que, a juzgar por la buena asistencia y la mejor carrera, parece haber vuelto para quedarse.
Fotos: IndyCar Media
