El CEO de Hyundai acaba de decir en voz alta lo que muchos fabricantes piensan pero no se atreven a confesar sobre lo que está pasando en Oriente Medio
José Muñoz afirma que las decisiones sobre la cadena de suministros que antes se tomaban de manera anual hay que tomarlas ahora de semana en semana, ante la situación con el estrecho de Ormuz.

Hay pocos grandes negocios que no se vean afectados por todo lo que está ocurriendo en Oriente Medio. Las marcas de coches tampoco se libran, y menos las que funcionan a nivel global, como es el caso de Hyundai Motor - y no es sólo por los problemas derivados del combustible, pero sí del estrecho de Ormuz.
Según su CEO, José Muñoz, sus cargamentos de suministros hasta el pasado mes de febrero pasaban por el estrecho de Ormuz sin problemas. Ahora bien, el conflicto bélico ha llevado a que esos suministros tengan que dar una vuelta mucho mayor, bordeando toda África hasta pasar por el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica.

Así afecta la guerra de Oriente Medio a Hyundai
Hasta ahora, Hyundai ha contado con una ventaja muy importante: producir su propio acero en Corea del Sur. Al tener su propio suministro, han tenido muchos menos problemas para poder producir chasis de su gama de modelos - algo que les benefició en la pandemia. Este suministro se lleva después a sus plantas en otras partes del mundo.
Situaciones como esta hacen replantearse acerca de un cambio de estrategia: el de crear coches más locales - por ejemplo, que los materiales para los coches fabricados en Europa procedan de Europa y alrededores. Hyundai tiene fábricas tanto en Nošovice (República Checa) como su ‘tradicional’ planta de ĺzmit (Turquía), además de su centro europeo de test en Nürburgring, además de sus actividades en competición.
Lo que antes pasaba de año en año, ahora es cada semana
Que aparezcan problemas u obstáculos en la cadena de suministros no es raro en sí - por eso Hyundai siempre ha contado con inventario extra en casos de problemas de este tipo, a raíz de la experiencia de la pandemia del covid-19. Ahora bien, este tipo de decisiones sobre la cadena antes se tomaban una vez al año, con las implicaciones que ello tiene para las cuentas de la compañía. Ahora se están teniendo que tomar decisiones de este peso cada semana.

«Hemos desviado nuestros barcos hacia el Cabo de Buena Esperanza. Esto implica mucho tiempo de más. Tratamos de unir la demanda con el suministro, tomamos decisiones y sacamos el máximo partido dentro de lo posible de la capacidad de producción que tenemos, de manera que no perdamos el ritmo de producción. Pero es complicado. Nunca ha sido tan complicado como lo que estamos viendo hoy día», declaró el CEO de Hyundai.
Cambios en sus planteamientos y coches autónomos
En el caso concreto de Hyundai - aunque también le pasa a Nissan, Toyota y otros tantos - operan en el mundo entero, lo que implica un enfoque muy distinto en sus mercados locales del que tengan en Europa - muy marcado por las estrictas regulaciones que ya todos conocemos y más estrictas que serán en años venideros - y que, a su vez, nada tiene que ver con Estados Unidos. En este último caso, tienen que apostar por vehículos híbridos y electrificados.
En su planta de Georgia, que originalmente se hizo para hacer coches 100% eléctricos (IONIQ 5 e IONIQ 9), harán coches híbridos y eléctricos de rango extendido, estos de cara a 2027. Pero también tendrán una línea de producción para los coches autónomos de Waymo, con la idea de fabricar decenas de miles de unidades anualmente según las palabras de su CEO.
Cambios para protegerse de más alteraciones...y aranceles
Para protegerse de estas situaciones - así como más descalabros de aranceles como los que han vivido todas las marcas en EEUU - Hyundai quiere localizar el 80% de su cadena de suministro localmente. «La globalización se ha acabado. Se ha acabado del todo», apunta Muñoz.

