Skoda planta cara a China y descarta la tecnología eléctrica que allí se vende a patadas: "No es necesaria"
Skoda vive un gran momento de forma tras la presentación oficial del Epiq, su última apuesta puramente eléctrica. Su CEO, eso sí, habla de nuevos modelos para el futuro y se le plantea una cuestión: ¿caerá la marca checa a la moda de los EREV?

En apenas cuatro años, Skoda ha pasado de ser la décima marca más vendida en Europa a la segunda en este arranque de ejercicio 2026. La marca checa, una de las más rentables de todo el Grupo Volkswagen y con unos resultados financieros sólidos en los últimos años, aspira a mucho más.
Sin embargo, su CEO Klaus Zellmer, sigue con los pies en la tierra y ve el crecimiento futuro de su marca de una forma progresiva, lógica y adaptada a las necesidades de sus clientes, especialmente con lo que tiene que ver con la tecnología eléctrica.

Skoda, los eléctricos y los EREV
Los coches eléctricos de Skoda gozan de una gran popularidad en el continente europeo. El Elroq y el Enyaq solo son superados por el Tesla Model Y en lo que va de 2026 en el ranking de eléctricos, aunque los checos ocupan la tercera posición en la clasificación de marcas, por detrás de Volkswagen y Tesla.
En esa tendencia positiva va a llegar el Epiq, el recientemente presentado nuevo urbano eléctrico, familiar directo de los VW ID Polo o CUPRA Raval, con los que comparte plataforma. Un vehículo que partirá por debajo de los 25.000 euros y que, por cierto, se fabricará en España, concretamente en Navarra.
En este año 2026 también debería presentarse el Skoda Peaq, un SUV eléctrico de 7 plazas que se ubicará como buque insignia de la gama checa. Eso sí, este modelo se fabricará en su país natal, en la República Checa.

¿Hay espacio para más eléctricos en Skoda? Sí, lo hay, como un familiar eléctrico basado en el Vision O Concept revelado el año pasado. ¿Y hay hueco para más tecnologías alternativas? Eso es lo que se le ha cuestionado a Klaus Zellmer, el mandamás de Skoda, durante la presentación del Epiq.
Concretamente se le ha preguntado por una tecnología en concreto: los EREV o eléctricos de rango extendido. Son vehículos con mecánica eléctrica que, para aumentar su rango de kilómetros, llevan instalados un pequeño motor de combustión y un depósito para generar electricidad que alimente la batería.
Se trata de una tecnología que en China, cuna del eléctrico moderno, está ganando adeptos a pasos agigantados, hasta el punto que los últimos modelos tienen ya baterías y autonomías superiores a muchos de los eléctricos puros convencionales del mercado.
«Estamos siguiendo de cerca este desarrollo y analizando sus aspectos técnicos. Para ciertos mercados, podría ser un concepto interesante. Sin embargo, para Europa, la cuestión es si realmente es la mejor solución. Estamos realizando esta evaluación con mucha cautela», reconoce el CEO de Skoda.
Como él mismo reconoce, técnicamente es viable para una marca como Skoda; sin embargo, lo que la marca checa se cuestiona es si realmente tiene «valor añadido para el cliente en el uso diario. Si la batería, la velocidad de carga y la autonomía ya son excelentes, entonces no es necesaria una mayor complejidad».

Plataformas de 800 voltios en Skoda
Descartado como parece la llegada real de una tecnología EREV a la gama Skoda, hay otra que sí que parece más apetecible en los tiempos modernos que corren. Hablamos de las avanzadas arquitecturas de 800 voltios, más propias de marcas premium o de otras más convencionales como KIA o Hyundai que han dado también el salto en algunos modelos.
En Skoda, esa tecnología no está todavía asentada: esta permite, sobre todo, cargas mucho más rápidas, mucha más eficiencia mecánica y una potencial reducción de peso. «Nuestra plataforma actual es muy exitosa y está idealmente posicionada en el mercado. Satisface perfectamente las necesidades de los clientes actuales. Los 800 voltios podrían ser una opción interesante para la próxima generación de plataforma».
Hay una clave en el grupo Volkswagen: la plataforma SSP, que debería llegar en 2028 y que estrenará Audi y luego el VW Golf. Esta debería ser además escalable, pudiendo introducir versiones de 400 voltios para aquellos modelos más económicos, pero sería una oportunidad de oro para los futuros Skoda: «Estamos analizando esto con mucha atención, teniendo siempre en cuenta lo que es tecnológicamente factible y económicamente viable», remata Zellmer.
Fuente: Edison Media


