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    Este Porsche 550 Spyder lleva un motor de Impreza, ¿aberración o genialidad?

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    Porsche 550 Spyder restomodS-Klub

    Vaya por delante que a nadie se le ha ocurrido destrozar una de las pocas unidades que sobreviven del Porsche 550 Spyder original. Se trata por lo tanto de una réplica en la que se han tomado varias licencias a la hora de construirlo.

    El taller S-Klub, situado en Los Ángeles, destaca por fabricar vehículos de alta costura y fuera de la Ley. Tan solo hay que mirar su cuenta de Instagram (@slang500) para darse cuenta de a qué nos estamos refiriendo exactamente. Y lo cierto es que este Porsche, creado el año pasado para presentar al SEMA Show, responde perfectamente al lema.

    Con una estética que parece hinchada de esteroides, su capó trasero mantiene un motor bóxer pero en este caso de origen japonés. Es uno de esos coches que me producen admiración y rechazo a partes iguales, y no sé muy bien por cuál decantarme. No es ninguno de los 90 Porscher 550 Spyder originales de 1955 que fueron fabricados.

    Se trata de una réplica construida en este caso a partir de un chasis tubular a medida, aunque lo habitual es hacerlo a partir del chasis de un Volkswagen Beetle. Sobre él se ha colocado una carrocería muy trabajada y que muestra obvias variaciones respecto a la carrocería original, sobre todo para dar cabida a las enormes llantas HRE con neumáticos Toyo.

    El peso total se sitúa en los 680 kg, es por lo tanto algo más de 100 kg más pesado que el original, el cual era todo un peso pluma -ya que en báscula arrojaba solamente 550 kg-. Eso sí, el modelo de 1955 contaba con un motor bóxer 1.5 de cuatro cilindros que desarrollaba aproximadamente 110 CV. Sin embargo, aquí tenemos algo ligeramente más potente.

    Directamente traído desde Japón, se le ha instalado en la parte trasera un nuevo motor de cuatro cilindros bóxer (para mantener la esencia y porque sería imposible colocar un motor con cilindros verticales). Pero su cilindrada es de 2 litros y se trata de un EJ207, el mismo que montaban los Subaru Impreza WRX STI de 2002 a 2005.

    Estamos hablando de unos 355 CV con gasolina normal y 405 CV cuando usamos gasolina con bioetanol, E85

    Por supuesto, el motor no está de serie, sino que ha recibido ligeras modificaciones: sistema de gestión del motor Haltech, cableado iWire presonalizado, tuberías del intercooler en titanio, turbo Wisecraft y un kit de turbocompresor Garret GTX2860R Gen II. Para que el motor fuese más utilizable y no tan picudo, se le instaló ese segundo turbo más pequeño con el que consigue que el motor "cargue" a poco más de 1.500 vueltas, reduciendo así el lag y obteniendo una respuesta más inmediata.

    El doble escape sale verticalmente hacia arriba y directamente atravesando la cubierta del motor (la cual se puede levantar de forma hidráulica). Esto hace que en marcha es más que probable que experimentes una pérdida de audición, similar a la que sufrías cuando llegabas tarde a la discoteca y solo quedaba sitio al lado de una de la torre de altavoces.

    La caja de cambios manual es de solamente cuatro marchas, y toda la potencia es enviada a las ruedas traseras. Destacar, antes de acabar con el motor, el acabado en cobre con el que se obtiene una estética muy steampunk, pero que al mismo tiempo puede ser algo difícil de digerir.

    Si analizamos el exterior, la carrocería está pintada en el color Nardo Grey original de Audi. Destaca la franja estilo Martini, la cual recorre el centro de la carrocería desde la parte frontal hasta la trasera incluyendo el salpicadero. No hay ventanillas ni capota. Si tiene parabrisas, pero al ser muy bajo y prescindir de marco, pasa completamente desapercibido. Los pasos de rueda trasero con branquias son toda una declaración de intenciones.

    En el interior nos encontramos una combinación de elementos clásicos y modernos. Dejando a un lado el omnipresente tono azul con cosido en forma de diamante (está incluso en la cubierta interior del motor), observamos unos asientos clásicos con agujeros, un volante Budnik personalizado, pantalla digital para la instrumentación que se encastra en un panel de madera, dos bonitos cronómetros delante del espacio para el pasajero y un pomo también personalizado.

    Bajo el capó frontal, donde está el depósito con tapón accesible desde el exterior, nos encontramos de forma inexplicable con una especie de caja/maletín lleno de billetes de 100 dólares. No acabamos de encontrarle el sentido a esta excentricidad, aun siendo falsos.

    Realmente este Porsche 550 Spyder tiene un gran trabajo detrás; ojo, lo construyeron en solamente cuatro meses. Se nota que se han esmerado en cuidar hasta el más mínimo detalle. Pero aunque la combinación de la pintura gris con el azul encaja, hay demasiado azul por todos lados. Posiblemente, después de varias horas en él, es probable que sufriese el síndrome de Gargamel e intentaría capturar algún Pitufo. Pero obviamente los gustos personales del dueño son eso, personales.

    Aun así, podemos disfrutar del vídeo grabado en el canal de Hoonigan Autofocus, donde nos muestran todos los detalles y sobre todo como suena este Porscher 550 Spyder con motor de Subaru Impreza WRX STI.

    Este Porsche 550 Spyder lleva un motor de Impreza, ¿aberración o genialidad?