Bultaco vuelve de entre los muertos: una mítica marca española resucita con una moto que esconde un origen inesperado
El mundo de las dos ruedas recibe un nombre conocido tanto en los concesionarios como en las carreras de tiempos pasados, aunque la forma de hacerlo puede dar lugar a debate entre los más puristas y fans de la marca.

En España llevamos años viendo cómo varias marcas del pasado resurgen de parte de iniciativas privadas, tratándose de adaptar al ecosistema actual del sector - tratando de interpretar cómo está el patio de la mejor manera posible. EBRO es el ejemplo más claro, aliándose tecnológicamente con Chery para lanzar al mercado modelos como los s400, s700, s800 y s900 que vemos cada vez más a menudo, creciendo a la par que sus ‘hermanos’ OMODA y JAECOO.
Todos ellos vienen de modelos Chery Tiggo fabricados en China y ensamblados en la planta de Zona Franca (Barcelona). Parecido, pero muy distinto, es el caso de Santana y sus pick-up ensamblados en Linares (Jaén), al que se une ahora el Santana Cajal de origen BAIC. Y ahora va a ocurrir algo similar, pero también en las dos ruedas.

Bultaco vuelve a la vida
Hace tiempo que la empresa china Chongqing Andes Motorcycle Manufacturing fabrica un modelo de moto llamada Andes UT3.5 Rally. En España la conocemos como Leonart 300 Rally, una moto de trail con motor DOHC monocilíndrico que entrega de 28 CV de potencia a 9.500 rpm y 25 Nm de potencia, ligera y asequible (cuesta nueva unos 3.999 €). Pero la Leonart no es el tema… sino una gemela que le ha salido con un nombre mítico.
Y es que la Leonart se ha convertido en la base con la que Bultaco ha vuelto a la vida (como Bultaco Motorcycles). Bajo las pegatinas de Bultaco se esconde exactamente la misma moto, con su chasis perimetral, suspensión delantera de horquilla invertida y trasera de tipo monoamortiguador, con sus 150 kg de peso. En este sentido, no muy diferente de lo que vemos de EBRO con respecto a sus Chery de origen.
Otra marca española que regresa sobre base mecánica de China
Ahora bien, en el caso de EBRO, viene de un nombre conocido pero más bien por sus camiones y tractores de hace más de medio siglo, de modo que realmente es una historia no tiene tanto que ver. En el de Santana, en cierto sentido fue así ya en el pasado gracias a sus acuerdos con Land Rover y Suzuki, resultando en vehículos off-road que sirvieron como vehículos de las fuerzas del orden durante mucho tiempo, sobreviviendo alguna unidad incluso a día de hoy.

Este no es el caso de la firma que crease Paco Bultó. Su legado no es simplemente el de fabricante y vendedor de motos, sino el de desarrollar motos para competición y dejar ese know-how tecnológico, todos esos avances, en una moto con un sabor particular. En esta nueva Bultaco, al menos por el momento, no hay absolutamente nada de eso, si bien es cierto que es ahora cuando acaban de hacer público su retorno.
Ya trabajan en un proyecto de 450cc
La marca habla de colaboración con Leonart, con una moto idéntica a la Leonart 300 Rally (que ya estaba presente en España) cuando un particular, si lo desea, puede pedir una Andes UT3.5 Rally directamente del fabricante. En el caso de la Bultaco, cuyo retorno en sí e inicio de actividad ya de por sí son buenas noticias para el sector, los primeros pedidos llegarán ya en el próximo mes de septiembre.
Aunque su arranque viene de la mano de una moto que no aporta I+D propio, en esta nueva Bultaco Motorcycles ya están trabajando en su siguiente proyecto. En sus espacios en redes sociales ya han dejado ver un chasis de una moto de 450cc, que se colocaría por encima de la Bultaco Rally GT 300 - pese a que su legado está más ligado a motos de gran premio, caso de la TSS 350 que procede de aquellos años sesenta donde aún era común competir en circuitos urbanos, ya que apenas había circuitos permanentes (el Jarama se inauguró el 1 de julio de 1967).

Hay intenciones de crear producto patrio, por complicado que sea
No todo lo que se hace o se ensambla en España viene de fuera, ojo - aunque eso le haya permitido ser el segundo fabricante de coches en toda Europa, sólo por detrás de Alemania. Aunque no abunda, sí que existe algo de I+D español, con intención de fabricación española y de continuar el legado que épocas pasadas.
Es el caso, sin ir más lejos, de Ricart, que procede de los descendientes del mismísimo Wilfredo Ricart - en concreto del bisnieto del genio, Miguel Fenollosa Ricart. Su proyecto es el de revivir el Pegaso más famoso de todos, el Z102S, con un motor V8 de 750 CV. Se trataría de un coche de lujo exclusivo para muy pocos en el mundo, de modo que tendría un ‘alcance limitado’, pero al menos se mantiene con esa idea de generar conocimiento en España.
